Datos antropológicos sobre los Pijao

Textos y Documentos
Portada Pueblos Originarios Secciones Pueblos Originarios Facebook Pueblos Originarios Twitter Pueblos Originarios
Grupos Limítrofes 

A la llegada de los españoles, los indios Pijao se encontraban divididos en dos grandes grupos, enemistados entre sí: los de la sierra y los del llano. Estos últimos eran solamente cuatro tribus: Coyaima, Natagaima, Guauro y Tamagale. Sostenían guerra continua contra sus hermanos de la sierra, contra otros pueblos indígenas, como los Sutagao, y luego contra los españoles. En un manuscrito se informa que estos indios tuvieron que retirarse de la sierra, donde vivían, por divergencias con las otras tribus, lo que no parece muy disparatado y está además en consonancia con la situación bélica que Belalcázar encontró a su paso por aquellos lugares:

Mapa sobre el territorio de los indios Pijao, existente en el Archivo General de Indias, Panamá 26, fechado el 20 de junio de 1608.

“En la tierra llana que hay entre la primera y segunda cordillera, en las riberas del Río Grande de la Magdalena, habitan otros indios llamados Coyaimas, Guauros y Tamagales, que son retirados de la Sierra por grandes discordias y asentada enemistad, que tienen los unos con los otros, los cuales por estar en despoblado, a vista de los caminos reales, han hecho de ordinario en ellos y en los términos de Tocaima y en los Sutagaos, muchos asaltos contra los naturales de paz, pasajeros..."

Esta enemistad fue aprovechada por los españoles para establecer una alianza con los indios del llano, en contra de los de la sierra. En conjunto estos dos grupos formaban un mismo pueblo, con unidad lingüística y quizá hasta cultural:

"Todos los indios de nombre común de Pixaos, en llano y sierra, hablan una misma lengua, con poca diferencia de algunos vocablos, y son conformes en sus bárbaras costumbres, ritos y ceremonias, y en la manera de las armas y ejercicio de la guerra”

Limitando por éste, pasado el Magdalena, tenían los Pijao por vecinos a los Duho y Bahaduho. Nada sabemos sobre estos indígenas, que debían habitar hacia donde hoy se encuentran las poblaciones de Caguán y Rivera, salvo los escasos datos que nos suministra Juan Rodríguez Freyle:

"De esta banda del Río Grande y por encima del valle de Neiva, hacia este Reino corre otra cordillera. En ella residen los duhos y bahaduhos, que estas naciones eran la carne de monte de los pijaos, que salían a la caza de ellos, como acá se sale a la caza de venados; y vez nos sucedió que habiendo dado un aluaso sobre el cercado del cacique Dura, a donde hallamos retirada la gente, porque nos sintió la espía, y les dió aviso, halláronse solas dos indias viejas, que no pudieron huir, y un chiquero de indios duhos, que los tenían allí engordando para comérselos en las borracheras”.

Una referencia documental señala el nombre de dos Duho, Puena y Quiu Xindi que vivían entre los Coyaima en 1613 y participaron en la primera tributación que se cobró a estos indígenas.

Por el sur confinaban con los Páez, siendo la frontera de ambas nacionalidades el río del mismo nombre. Las diferencias lingüísticas y culturales de estos dos pueblos fueron evidentes para los españoles:

“... hay otra nación que llaman Paeces, que confinan con pueblos de la Gobernación de Popayán al cabo de la dicha cordillera, en tierra más apacible y llana, donde se puede andar a caballo con menos dificultad y trabajo y nunca éstos han tenido amistad, ni correspondencia con los Pixaos, por ser diferentes en lenguas, naturaleza y costumbres y gente más política y generosa y limpia, de mucha industria y valor de las armas, defendiendo con ellas solamente su tierra, sin salir a buscar inquietudes en la ajena. Tampoco acustumbran comer carne humana, ni las crueldades, asaltos y traiciones que otros hacen, y se contentan con su libertad”.

Es imposible establecer las relaciones que existían entre Páez y Pijao, aunque evidentemente no eran de guerra abierta. Trimbom afirma que estos dos pueblos habían concertado un tratado de paz. El autor de este estudio tuvo ocasión de comprobar que entre los Páez de la localidad de Calderas existe hoy día una connotación desfavorable hacia el término '‘Pijao’', que se interpreta como significativo de antropófago y “no civilizado”, asi como la pervivencia de varias leyendas sobre luchas aisladas entre Pijao y Páez, en época poco posterior a la fundación de La Plata. Es imposible determinar la influencia que en esto pueden haber tenido los españoles, a través de misioneros.

Por el Noroeste limitaron los Quimbaya. Trimborn afirma que estas dos naciones tuvieron guerras en tiempos antiguos, estableciendo más tarde intensas relaciones comerciales. Quizá de este contacto tomaron los Pijao técnicas de orfebrería.

Al Norte vivían los Panche, grupo que igualmente parece Karib. Piedrahita anota que la forma matrimonial de Pijao y Panche era similar:

“En los casamientos (los Pijao) imitan a los Panehes”.

Anterior Siguiente

1 Manuel Lucena Salmoral nació en Madrid en 1933. Historiador español, especialista en historia y antropología americana.

Ejerció como periodista y posteriormente se licenció en Historia de América en la Universidad Central de Madrid. Formó parte del Instituto Colombiano de Antropología, que le encargó diversas comisiones de estudio de grupos indígenas.

Falleció en el año 2018.