Andina Meridional: Chile

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Se distinguen tres regiones geográficas:

Norte Grande o Árido: Desde el extremo sur de Perú hasta el límite meridional de la provincia de Antofagasta en Chile. Coincidente con el gran desierto de Atacama, es una planicie costera sobre el Pacífico muy árida y sin precipitaciones que presenta en ciertos lugares una vegetación arbustiva.

Norte Chico o Semiárido: Conocido también como Valles Transversales, abarca desde el río Salado hasta el Cordón de Chacabuco. El relieve montañoso presenta valles irrigados por ríos de montaña que permiten la práctica de la agricultura.

Región Central: Desde el Cordón de Chacabuco hacia el sur predominan las terrazas o planicies litorales asociadas a playas, la Cordillera de la Costa, la depresión intermedia o Valle Longitudinal y la Cordillera de Los Andes con sus altas cumbres y pastizales.

Paleoindio (13.000 - 9.000 a.C.)

Vestigios de los primeros pobladores:

Lasca de Tagua Tagua

Lasca de sílice -de unos 4 cm- con presión lateral de uso cortante.

Tagua Tagua

Al borde oriental de la cordillera de la costa, en el departamento de San Vicente de Tagua Tagua, provincia de O'Higgins, a 120 km al suroeste de Santiago y 20 km al noroeste de San Fernando, se encontraba la laguna de Tagua Tagua. A mediados del siglo XIX fue desecada para evitar las inundaciones que se provocaban durante las épocas lluviosas.

Hacia el año 10.500 a.C. llegaron los cazadores al sitio para acechar y cazar a los mega-herbívoros que quedaban atrapados en sus pantanos utilizando grandes bloques de piedra y lanzas con puntas de proyectil de cuarzo tallado.

Quebrada de Quereo

Excavaciones en Quereo

Panorama de las excavaciones realizadas en los estratos paleolíticos.

Al sur de Los Vilos, en la región de Coquimbo, se encuentra la Quebrada de Quereo, nace en dos ramas en el sector del barranco de la cordillera de la Costa, confluyendo luego en una quebrada única a unos 300 m de su desembocadura en el océano Pacífico.

En dos sitios -Quereo y El Membrillo- hay evidencias de ocupaciones anteriores al año 9.000 a.C., se ubicaron restos de fauna pleistocénica con señales de actividad humana compatible con la caza.

Quereo y El Membrillo comparten las evidencias con Tagua Tagua una aparente adaptación circunlacustre en torno a mega-hervíboros de finales del Pleistoceno y comienzos del Holoceno bajo condiciones regionales en franco proceso de aridización.

Norte Árido

En la región existe una serie de complejos líticos, campamentos temporales de cazadores nómades, donde son comunes los artefactos de lascas y puntas de proyectil. Las fecha de ocupación más antigua sería la de Puripica hacia el año 10.000 a.C.

Es relevante la presencia de fauna extinta asociada a cabezales líticos en Tuin, así como la aparente asociación en el Salar de Punta Negra de puntas cola de pescado con cabezales tipo Paiján, semejantes a los encontrados en el norte de Perú.

Mina de Hierro. Óxido de hierro,

Óxido de hierro extraído utilizando martillos de piedra.

Mina de San Ramón

En el año 2011 se dieron a conocer los primeros resultados de los trabajos realizados por un grupo de investigadores de la Universidad de Chile en una mina ubicada en la quebrada de San Ramón, al norte de Taltal. Se trataba de la primera explotación minera encontrada en América, con vestigios de extracciones de óxido de hierro -utilizado para fabricar pinturas- realizadas entre 10 y 12 mil años atrás.

Arcaico. 9.000 - 2.000 a.C.

Temprano. 9.000 - 6.000 a.C.: Se considera este período como el inicio de los grupos cazadores, con una alta movilidad y desplazamientos estacionales.

Medio. 6.000 - 4.000 a.C.: Disminuyen los recursos en la región por efectos climáticos, los grupos puneños abandonan la región.

Tardío. 4.000 - 2.000 a.C.: Corresponde con la máxima ocupación de los grupos cazadores con mayor dispersión, aumento en la diversidad de objetos, campamentos mas estables, arte rupestre y explotación extensiva con técnicas especializadas. Los asentamientos típicos de este período son los complejos de Puripica y Chiú-Chiú, donde se dio una incipiente domesticación.

Cultura Chinchorro. 7.000 a.C. - 1.500 a.C.

A partir del 9.000 a.C. los grupos de la región costera se dedicaron principalmente a la pesca y la caza marina, hacia el año 7.000 a.C. se identifica la cultura Chinchorro, fabricantes de anzuelos simples de concha, arpones desprendibles, puntas líticas aguzadas, punzones, raspadores, cestería, tejidos, tabletas de alucinógenos y complicadas técnicas de embalsamado, hacia el año 2.000 a.C. comenzaron con una agricultura incipiente y riego artificial.

Momia. Cultura ChinchorroLa gente de la Tradición Cultural Chinchorro habitaba las costas del Pacífico entre Illo -Perú- y Antofagasta -Chile-, su mayor concentración estaba en la Quebrada de Camarones, al sur de Arica. La zona es extremadamente árida pero rica en en recursos marinos por efectos de la fría corriente de Humboldt, las quebradas que llegan de la cordillera aportan agua dulce.

Tenían un complejo culto a la muerte y a los antepasados, practicaban la momificación extrayendo los músculos y las vísceras, sustituyéndolos por vegetales, plumas, etc., luego cubrían el cuerpo con arcilla y con pelo humano le fabricaban una peluca. Primero momificaban a los niños, posteriormente - hacia el 3.000 a.C. a toda la comunidad. Su desarrollo artístico se limitó al delicado ajuar que las acompañaba: turbantes de cuerdas de fibra vegetal o animal torcidas, adornados con cuentas de concha y malaquita, que cubrían la cabeza deformada intencionalmente en vida, a veces láminas de cobre iban dentro del conjunto funerario que incluía instrumentos, herramientas y arpones.

Etapa Agrícola. 2.000 a.C. - 1.500 d.C.

Cultura Atacama. 400 - 1500 d.C.

Los grupos que habitaban el desierto de Atacama recibieron de los españoles la de nominación de Atacamas o Apatamas.

Tulor. Aldea Atacama

Tulor.
Vestigios de un complejo aldeano cercano a San Pedro de Atacama.

Vivían en habitaciones rectangulares pequeñas, construidas de piedras, con techo a un agua de paja y barro, por el cual entraban con escaleras de mano. Las construcciones mayores eran con fines ceremoniales.

Fue un pueblo agricultor y ganadero. Crearon un sistema de siembras en terrazas para aprovechar la escasa agua recibida y evitar el arrastre de la capa del suelo orgánico y fértil. Sus cultivos fueron variados: verduras, tabaco, tunas, maíz y sobre todo papas y quinoa.

Criaban llamas y alpacas por su carne, su lana y como medio de carga y transporte.

La sal era uno de sus recursos más importantes. Lo comerciaban por las cerámicas del área diaguita y peruana y por valvas de moluscos del Pacífico a través de la puna chilena.

Desarrollaron una importante artesanía en cerámica y, además, fueron el primer pueblo que comenzó a utilizar el mineral de cobre que extraían de Chuquicamata y el oro de Inca Huasi.

linkCultura Atacama 
Tembetá. Cultura El Molle

Tembetá
Adorno de piedra para el labio inferior. Se amoldaba a las encías, de su centro sobresalía -entre 5 y 7 cm- un botón cilíndrico o puntiagudo.

Complejo El Molle. 0 - 800 d.C.

Una tradición conocida con el nombre genérico de complejo El Molle, estaba dispersa por toda la región de los valles. Abarcaron desde Copiapó hasta Choapa, y en menor medida el litoral Pacífico y quebradas: coincidiendo con la región semiárida del Norte Chico y la Zona Central. De origen desconocido, se sugieren antecedentes amazónicos por el uso del tembetá.

Erigieron sus asentamientos preferentemente en los valles fértiles, donde cultivaron con riego artificial maíz, calabazas y porotos; también practicaron ganadería de camélidos. Sus elementos más característicos fueron su delicada cerámica colorida, el tembetá y algunos trabajos en cobre como anillos, aros y brazaletes así como también ornamentos en oro, plata, huesos y conchas.

Las variaciones regionales observadas en los grupos Molle, en las formas de sepultura y los tipos de alfarería, sugiere que pese a una base cultural común, cada valle fue habitado por unidades sociales independientes.

Se encontraron distintos enterratorios con grandes dimensiones delimitados por piedras de colores blanco, rojo y formando diseños geométricos. Entre los objetos del ajuar figuran: cerámica gis alisada, pipas de piedra, herramientas de cultivo, tembetás, placas pectorales, brazaletes de cobre, punta de proyectiles y, en algunos sitios costeros, las ofrendas incluyeron huesos de camélidos.

Hacia el año 800 d.C. se dio un período de transición entre El Molle y la posterior cultura Diaguita chilena, denominado complejo Las Ánimas.

Sepultura en Coquimbo. Complejo las Animas

Cementerio del Complejo Las Ánimas en Coquimbo.

Los animales parecen brindarle protección al difunto bajo un perfecto regazo. Había tumbas con uno, dos, tres -croquis- y hasta cinco camélidos.

Complejo Las Ánimas. 800 - 1200 d.C.

Ocupó la región del Norte Chico incluyendo el litoral marítimo, iniciando una nueva tradición cultural. Los otrora comunes tembetás de la cultura El Molle, pasaron a desempeñar el papel de amuletos, a veces con agujeros para llevarlos colgados. El consumo de alucinógenos se mantuvo, pero las pipas fueron reemplazadas por el complejo insuflatorio característico de la cultura Tiwanaku. La ganadería de camélidos fue primordial dentro del modo de vida, llegando a tener una participación en los entierros, en los cuales algunas llamas eran sacrificadas junto a su dueño y con las patas delanteras lo abrazaban, dando un sentido místico a la unión de ambos.

En la cuenca alta del valle de Copiapó construyeron algunas aldeas fortificadas, asociados a campos de cultivos. Los cementerios estaban separados de los poblados.

Sus cultivos se limitaban al maíz, porotos y zapallos, además de recolección de frutos de chañar y algarrobo. Pescaron a lo largo de la costa sobre balsas construidas con cuero de lobo marino inflados. Elaboraron sus utensilios en arcilla, metal, hueso, piedra, madera, concha, lana y fibras vegetales.

La industria alfarera y la metalurgia, reflejan fuertes influencias estilísticas de los desarrollos culturales trasandinos, en especial de la Cultura Aguada del noroeste argentino, dando cuenta de las estrechas relaciones culturales que hubo entre estos pueblos. El Complejo Las Ánimas fue el sustrato cultural común sobre el cual se desarrollaron posteriormente con grandes diferencias, las sociedades Diaguita y Copiapó en la región del Norte Semiárido.

Cultura Diaguita Chilena. 1000 -1470 d.C.

Ocuparon los valles de Copiapó, Huasco, Elqui, Limarí y Choapa, un territorio se caracteriza por un ambiente semiárido, atravesado por múltiples valles y cadenas montañosas que unen la Cordillera de los Andes con el Océano Pacífico. Eric Boman los llamaba "Chili", fue Ricardo A. Latcham quien los nombró como Diaguitas al encontrar que además de usar la misma lengua, había similitudes arqueológicas y antropológicas con los grupos del otro lado de la cordillera.

En los territorios mencionados se había desarrollado la cultura El Molle, seguida por Las Ánimas, sobre la cual se sustentó la Diaguita hacia el siglo X; para el siglo XII llegaron contingentes Chinchas desde la costa peruana que aportaron nuevos desarrollos tecnológicos.

Cerámica diaguitaLa manifestación artística más conocida es la cerámica, caracterizada por diseños geométricos aplicados en dos colores sobre una base de otro color. Este tipo de decoración se encuentra en vasijas de distintas formas (ollas, urnas, jarros-pato, cuencos y escudillas).

La conquista inca se hizo efectiva en el 1470 d.C. y permitió que en seis décadas de trasculturación e imposición se modificara la distribución demográfica, provocando una fuerte disminución en la región y desplazamiento de grupos mitimaes hacia la zona de Chile Central y Argentina.

Tradición Bato. 300 a.C. - 900 d.C.

Los Bato habitaron desde el Estero Los Molles (La Ligua) por el norte, hasta el río Maipo por el sur. Ocuparon preferentemente los lomajes o terrazas costeras cercanos a vertientes o quebradas que bajan desde la Cordillera de la Costa hacia el mar. Su dieta consistió en los recursos marinos, flora, fauna del lugar y camélidos. No gozaron de especialización tecnológica marítima y disponían de morteros comunales.

Cerámica BatoSu organización social debió estar conformada por grupos familiares locales independientes y de gran movilidad. Propio de los Bato, es el uso del tembetá y la cerámica monocroma con incisiones, punteadas, lineales o lineal-punteada.

Enterraban a sus muertos hacia la periferia o bajo los mismos conchales que habitaban. La forma de disponer los cuerpos de sus muertos era flectada, a veces sobre restos de quincha (barro con improntas de vegetales, usadas como paredes para sus viviendas), o sobre estructuras de piedras, y en algunos casos, acompañados de camélidos sacrificados, no se han encontrado acompañados de ofrendas cerámicas enteras, sólo de grandes fragmentos de vasijas partidas intencionalmente.

 Complejo cultural Llolleo. 270 -900 d.C.

Los grupos Llolleo ocuparon la región central de Chile, entre los ríos Aconcagua y Cachapoal. Esta es una región de clima templado y con una gradiente que en cerca de 100 km, va desde el nivel del mar a más de los 6000 m de altitud en la Cordillera de los Andes. Fueron contemporáneos de las poblaciones Bato de Chile Central y Molle del Norte Chico.

Algunos sitios habitacionales alcanzan dimensiones relativamente grandes, donde habitaban varias familias. Sin embargo no constituían aldeas, cada familia se ubicaba a cierta distancia de sus vecinos. Se distribuían cerca de las áreas de cultivo, sin que existieran jerarquías entre ellos.

Su economía agrícola fue complementada con la pesca y mantuvieron relaciones comerciales a través de los pasos cordilleranos con grupos de Neuquén y Mendoza, en Argentina.

Máscara LlolleoSu cerámica da énfasis a las representaciones con formas humanas y de animales. Son notables los rostros representados con ojos tipo “grano de café”, además de nariz y cejas continuas.

Entre las costumbres funerarias destacan el uso de urnas de greda para el entierro de párvulos y mujeres, el empleo en algunos casos especiales de recubrimientos de arcillas en los cuerpos y posibles ritos periódicos de ofrendas de alimentos. Practicaban la deformación craneana.

Hacia 900 d.C. la irrupción de la cultura Aconcagua terminó abruptamente con la historia Llolleo.

Complejo Aconcagua. 1.000 -1.470 d.C.

Es la entidad cultural que representa el período Tardío en la región Central de Chile. Tuvo una definida y limitada dispersión geográfica comprendida entre los ríos Petorca y Cachapoal. Presenta muy pocos elementos de continuidad con sus predecesores, los pueblos Bato y Llolleo. Su desarrollo recibió influencias culturales desde el noroeste de Argentina y el altiplano de Bolivia; con la llegada de los incas en el siglo XV, las poblaciones Aconcagua adoptaron muchos elementos culturales, tanto incaicos como de los Diaguitas, poblaciones que tuvieron su asiento más al norte y que se expandieron hacia este territorio en conexión con el Tawantinsuyu.

Con una gran eficiencia de aprovechamiento utilizaron variados ámbitos y recursos en toda el área abarcada. En la costa no tuvieron un patrón de asentamiento determinado y en el interior existieron distintos tipos que varían desde lugares abiertos y sitios de ocupación sin unidades habitacionales hasta los asentamientos con características de poblados; algunos estaban directamente vinculados con la explotación de recursos específicos, mientras los de la costa estaban dedicados especialmente a la recolección de productos marinos, los de la cordillera se relacionaban con la explotación de minas de cobre. Para sus cementerios asignaron lugares especiales en laderas o en sectores de valles, donde colocaban a los difuntos en fosas individuales o colectivas sobre las cuales se construía un montículo de tierra.

Cerámica Complejo AconcaguaLa caza fue una actividad importante, demostrada por el hallazgo de numerosas puntas de flechas pequeñas, que sirvieron para la caza de aves y animales pequeños. Practicaron la agricultura de tala y roza, principalmente para la producción de maíz, quinoa, porotos y zapallos. La recolección de vegetales silvestres ocupó también un lugar importante, especialmente en el caso de los frutos del algarrobo.

Desarrollaron la industria textil. Se encontraron importantes manifestaciones de arte rupestre, pero los mejores elementos artísticos fueron los cerámios obtenidos en sus enterratorios. Sobresale la cerámica color salmón, con decoración geométrica que muestra un alto grado de especialización artesanal. También se encontraron instrumentos musicales como flautas y ocarinas.