Mitos de los Indios Toba
Introducción de María Delia Millán de Palavecino. Cosmogonía y Antropogonía:
Los Dueños
Relatos Heroicos |
| Wakank |
El cielo era duro. Cuando recién se hizo era amarillo (Kobiyi). Donde vive Lapichí era lindo, más lindo que este cielo. Lapichí hizo piedras chicas, crecieron y ya en el día eran cerros. Las plantas hablaban. Había un solo árbol, pero con muchas ramas, cada rama una clase; se criaron y formaron el monte.
Había una viejita, Wakank, ella es la madre de Lapichí. Hizo las mujeres. Había un animal, anta; la sangre, tenían un plato grande de barro, allí lleno con la sangre del anta.
Tres hijos, la viejita: Lapichí, Pidinilek, los dos mayores; Pidinki, el mocito menor. Se fueron una noche los tres con el anta. Lloraba la viejita. Y cerca de la mañana sintió ruido. Habían llegado los hijos cerca del plato, la abrieron la tapa y lo vieron llenito de gente, 20 gente en el plato. Primero abrió otro plato; era gente lindo, blanco. Después otro plato: gente linda. Después otro plato: sale un cabezón, era mataco. Después otro plato: sale gente con orejas con palo, era chorote. Después otro plato: tenían tembetá, era chahuanco.