Mitos de los Indios Toba

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Prologo 

Noticias eurísticas

En el año 1935, un grupo de indios mataco llegó a Buenos Aires con su lenguaraz; los que debían ser explotados en una exhibición. El Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" y la entonces Comisión de Protección del Aborigen, gestionaron el regreso de los indígenas a su lugar de residencia. Para ese fin fue comisionado el jefe del Departamento de Etnografía, Profesor Enrique Palavecino.

Ya llegados a su destino, los indígenas invitaron al delegado que los acompañó en su regreso a presenciar la ceremonia de magia que celebrarían "para devolver su alma a los indígenas que viajaron, pues ésta había quedado en la imagen fotográfica que había aparecido en diarios y revistas de Buenos Aires".

La ceremonia celebrada por 30 brujos que describió entonces el Profesor Palavecino, fue el dique que libró la reserva natural del indígena, iniciando un vínculo amistoso que duraría por décadas entre el estudioso y los relatores, dueños de su pasado tradicional.

Ya Karsten, Lehmann-Nitzche, Metraux, Koch Grünberg, entre los más destacados, habían publicado algunas faces de la mitología aborigen.

En las dos gruesas libretas correspondientes al viaje al Chaco Central están reunidas las observaciones etnográficas, ilustradas muchas de ellas con bocetos: y los diversos mitos tomados en la versión exacta del relator, a veces repetidas por un intérprete, nutridas con voces del idioma aborigen, especialmente cuando se refieren a elementos naturales, de la vegetación o la fauna.

Recorte La PrensaEnero de 1937. Forma y tema sobre los Mitos Chaqueños. Recorte periodístico diario La Prensa.

En "Forma y Temas de los Mitos Chaqueños" ("La Prensa", 1937), desde Puerto Vilela, Palavecino sintetiza con nuevas observaciones las dificultades que rodean la investigación sistemática y concerniente a cuestiones mágicas y religiosas del mundo indígena.

Un año después, el Profesor Palavecino, en el Chaco Occidental, se propone estudiar aspectos de posible acceso de la mitología aborigen. Gana la confianza de un informante conocedor de la vieja mitología mataca, hombre de extraordinaria memoria y que ha convivido entre gentes de su tribu de distintas zonas. Algunas versiones son anotadas en forma bilingüe. Entre los informantes, cuenta para el mejor ajuste del castellano, con un mestizo que entiende y habla bien el español y que conserva sus costumbres aborígenes.

Como primera información de ese viaje aparece una síntesis enviada desde Algarrobal (Salta) a "La Prensa": "Un Personaje Mitológico de los Mataco". La vida y peripecias de este personaje, "Takjuaj", está tratada en la monografía que aparece en la "Revista del Museo de la Plata" (1940).

No menos de 13 libretas de viaje son nutridas de notas de la vida material y conteniendo los relatos de los mitos de los dos grandes grupos habitantes del Chaco.

Analizando en conjunto el material resulta muy diversificado en su continuidad, pero apareciendo, sin embargo, con cierto ritmo formas inamovibles de la composición mitológica. Algunos ejemplos, entre los más importantes son, la transformación humanizada de las especies zoológicas, convertidas en seres hablantes; predominan la explicación que establece una relación lógica de fenómenos existentes o sucedidos dentro de cada ámbito natural (bosque, esteros, lugares secos, desolados, salitrosos o sin vegetación); o los que reflejan los fenómenos celestes.

Entre los más característicos mitos se destacan las versiones que justifican los sucesos naturales o de difícil explicación: origen del ser humano. La aparición del hombre está relatada en el mito Nakonakó.

El origen de las mujeres tiene tres versiones principales: descendimiento del cielo mediante cuerdas o cañas, origen subterráneo, origen mágico por hechizo de la viejecita Talek (el texto bilingüe fue recogido en Fontana).

En relación con el cielo la serie de mitos está clasificada por su autor como un cuerpo especial: "Mitología celeste".

Las estrellas son consideradas como seres humanos que vivieron antes en la tierra y que por diversos motivos fueron impulsados a trasladarse al cielo. Aunque con variantes este tema aparece frecuentemente en la mitología toba. Pertenece al grupo del Río Pilcomayo.

En la relación chaquense, la luna es un personaje masculino; sus distintas faces han originado explicaciones comparadas con el proceso y desarrollo de la vida humana, desde la niñez a la senectud y los eclipses tienen su paralelo con la desaparición o muerte.

El arco iris es considerado un monstruo que vive bajo tierra y cuyo aliento es de colores tal como lo vemos. Entre los tobas la personalidad del arco iris está vinculada con las termiteras (Mogonaló).

"Los Dueños" mantienen la concepción según la cual los productos naturales, en particular aquellos que sirven para la alimentación, tienen un amo o dueño.

Lapichí es el nombre de la constelación que rige la maduración de los frutos silvestres.

El dorado habla con los hombres y es como jefe de los peces.

El dueño de los peces es Soñidi y Kadawaik el dueño de la caza mayor. El hombre que sale a mariscar que tiene vestidos como cristiano y es el dueño del avestruz, el ciervo, el armadillo, el chancho moro, el jabalí y los tapinek (tatú). Representa con su traje un poderío de jerarquía social.

Las catástrofes son la explicación en la mitología toba de las perturbaciones que sufre el mundo; la destrucción juega un papel importante en los relatos. Las catástrofes son mencionadas en los relatos del diluvio, inundación, incendio, tinieblas y derrumbe del cielo.

En materia de analogía temática el Chaco es un territorio de dos grandes provincias: La provincia de los mataco en el área occidental v los toba habitantes en el oriente. Si bien numerosos temas son comunes o intervienen en la mitología de ambas tribus otros los separan característicamente y, sin embargo, algunas versiones que se repiten, se encuentran a más de 200 kilómetros de distancia.

Decía el Profesor Palavecino refiriéndose a la recolección de los mitos que solamente la convivencia y trato diario son los que permiten la mejor conceptuación del pensamiento aborigen, hasta tanto se rompe la barrera casi infranqueable de su confianza.

A través de casi treinta años de viajes, con el interés y pensamiento de entregar con fidelidad el material reunido, consideró, que es inseparable el esquema de la cultura material con la imagen del pensamiento mítico; y que el momento en que le fue dado reunir ese material, inevitablemente tendría modificaciones en etapas de recolecciones posteriores. Esto lo comprobarán los continuadores de esta importante documentación de la vida anímica de los indígenas del Chaco.

Los temas y los personajes

La síntesis de la mitología toba que aquí se presenta, puede ser resumida en cuatro temas principales:

1) Concepción del mundo.

2) Los dueños.

3) Las catástrofes.

4) Relatos heroicos.

1) Los personajes Asien, Nowskalachiguí, Tanagán, son los que intervienen y están relacionados con la cosmogonía dando forma a los fenómenos de difícil explicación en hechos que son comunes: fenómenos celestes, obtención del fuego, creación de las corrientes de agua, etc.

El eclipse, el arco iris, las nieblas, tienen cada uno una explicación como tantos otros hechos, basados en la in-tervención de seres que determinan el fenómeno.

Por ejemplo: Lapichí, es el nombre toba de la constelación que "rige la madurez de los frutos silvestres".

2) Los dueños de los frutos y de todas las cosas que constituyen una gran parte de la economía natural, es atribuida a un dueño particular, con cada especie. Soiñida, es dueño de los peces del río y mora en las riberas, custodiándolos; Kadawaik, transita por el bosque vigilando su propiedad que es la caza mayor; la greda útil para hacer la alfarería, tiene por dueña una mujer.

3) Las grandes inundaciones, los movimientos terrestres, los huracanes, los incendios del bosque, las pestes, la mortandad de peces, es explicada sobre la base de personajes que intervienen directamente en los episodios y que son realmente catastróficos.

4) Tanki, es el personaje mítico de los toba, héroe, personaje poderoso que realiza proezas, que aparece en su mundo de fantasía cuando el brujo sacude el sonajero. En sus acciones: elige su vestimenta de brujo, integrando su tocado con púas que lo defenderán. Separa la tierra, puede dormir a su voluntad a la gente o adoptar forma alada.

La enumeración del rol que correspondería a los seres que gobiernan cada una de estas agrupaciones aquí expuestas sería muy extensa. Este resumen es sólo una mínima parte del rico repositorio, fruto de la recolección de los mitos y que está siendo ordenada y clasificada.

Los grupos y la actitud

Para el estudio de la mitología chaquense, las tribus indígenas vivientes pueden ser consideradas en dos grandes grupos, los mataco y los toba. Los mataco ocupan el área occidental, mientras que los toba tienen su habitat en el área oriental.

La parte central del territorio chaquense resulta, pues, punto de acercamiento y residencia marginal entre ambas tribus. Esta causa determina el hecho de que, en el contacto entre ambos grupos, de uno u otro modo, incorporen nuevos elementos en su vida material y anímica.

Con el análisis y sistematización final del estudio de la mitología chaquense, deben ser consideradas estas transferencias mutuas; ya que si bien, cada patrimonio recibe algunos nuevos rasgos, éstas no modifican el particular carácter y el esquema vertebral del mito.

Es consenso en la tribu que el tiempo mítico "es cosa de antiguos", perteneciente al pasado; y sin embargo conserva el don de la ubicuidad temporal.

Puede comprobarse esto en la actitud que domina la vida diaria del indígena; ningún hecho, ni aún los que pertenecen a lo común de su vida material, están exentos de ser gobernados por la interpretación de la conciencia mítica.

Esta comprobación se percibe claramente cuando se convive en el grupo indígena; atañe tanto en la vida de la aldea como en la actitud y contacto> con el blanco. Explican, la resolución de un chaqueño frente a un hecho natural para el blanco. Pero en conocimiento de la influencia causal mítica, queda explicada siempre la actitud del indígena.

En la morfología del mito, cada tema tiene variantes y se repiten retornando a su línea general.

La secuencia temática responde principalmente a muy especiales caracteres: la interpretación de los hechos inexplicables, el peligro latente de las fuerzas telúricas universales, constantes e imprevisibles.

Opera la transformación: los objetos cobran vida; los animales fabulaban el bien y el mal, protegiendo o atacando; la metamorfosis del hombre y del animal son utilizados, la personificación de las fuerzas naturales son dirigidas en cohesión con los designios propuestos por el personaje mitológico.

Los grupos toba, entre los cuales se reunió el material que sigue, son los de los alrededores de Resistencia; y el Oeste los Charon; los de Pampa del Indio, Waguilot; o la extensa parcialidad de los Takshik; en Las Palmas, los Lañagashik, donde habitan también grupos Mocovíes; y en Formosa los Iolopi, los Shwalik (o del Norte), entre los que figura el grupo Pilagá. Estos nombres son los dados por los propios indios toba.

Todos los aborígenes del Chaco han creado o han tomado de otros pueblos, una abundante serie de mitos para explicarse a sí mismos el misterio de su existencia y del mundo que los rodea.

Las concepciones de esta naturaleza distan mucho de estar ordenadas lógicamente; con frecuencia tienen dos o tres mitos distintos para explicar el origen o significación de un mismo hecho o cosa. Así es, por ejemplo, es el mito de la creación del hombre que nace espontáneamente dentro de tiestos, toma cada versión distintas causales y con variantes importantes.

Tanki es un personaje que tiene su par en el Takjuaj en los mataco, Holé, explica la aparición de las mujeres, los fenómenos cosmogónicos, están representados repetidamente.

Esta serie es una mínima parte de la variedad de los mitos reunidos que corresponden a faces heroicas de la creación, del diluvio e inundaciones y los fenómenos inexplicables.

Los toba desarrollan su preferencia y desenvuelven su vida cerca del río, incluyendo en esta área además a los Chunupí y Toba-Pilagá.

La actualidad de la mitología puede considerarse vigente, pues hasta hoy algunos individuos y familias transculturadas conocen sus personajes y aún distintas versiones.

María Delia Millán de Palavecino

Peletché (Mito de la creación del mundo)