... Yangá en México.

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plusEl cimarronaje como forma de expresión del África bantú en la América colonial: el ejemplo de Yangá en México.

Nicolás Ngou-Mve
Historiador Universidad Omar Bongo. Libreville, Gabón

Extraído de: AMERICA NEGRA. Expedición humana a la zaga de la América Oculta.
Pontifica Universidad Javeriana
Diciembre de 1997 Nº 14. Bogotá, Colombia.


Índice

Introducción

1. El cimarrón y la sociedad colonial americana.

2. Hechos y actores de la rebelión de Yangá

3. Antecedentes y atmósfera general

4. Los hechos y sus protagonistas

5. Yangá, o la expresión del África bantú en América

6. El origen de Yangá

7. Expresión de la cultura bantú

8. La ideología cimarrona

Conclusión

2. Hechos y actores de la rebelión de Yangá

Por ser, en la América española y según David Davidson , “el único ejemplo conocido de un intento completamente exitoso por parte de los esclavos, para asegurar su libertad en masa y mediante la revuelta y la negociación que fue sancionado y garantizado por ley” 1, el de Yangá merece que, previamente al examen del significado y del papel concreto que desempeñó la cultura africana en su desarrollo, recordemos los antecedentes de este acontecimiento y la atmósfera general en la que acaeció, igual que los hechos propiamente dichos, con sus principales protagonistas.

Negro Yanga
3. Antecedentes y atmósfera general

Es sabido que los primeros negros llegaron a México al mismo tiempo que Hernán Cortés, el conquistador, en 1519. Más tarde, con el título de Marqués del Valle, éste se trasformó en colono, instalando varias empresas en las regiones de Veracruz y Cuernavaca. Hacia 1544, recibía del negrero Ambrosio Lomelín un cargamento de cien negros destinados al cultivo de la caña de azúcar en su plantación de Tuxtla, en la Costa Atlántica. Muy rápidamente el ejemplo de Cortés será seguido por varios otros colonos españoles en la importación de la mano de obra africana. Tanto así que, hacia 1570, la población negra de la Nueva España llegaba a más de 20.000 almas 2.

Sin embargo, los hombres llegados de África no esperaron mucho tiempo para expresar su inconformidad con las condiciones de vida y de trabajo que les imponían los colonos. En efecto, desde 1523 se hace mención, en los archivos mexicanos, de las primeras sublevaciones de negros, en la ciudad de México y en las principales zonas de concentración de la población negra: la Costa Atlántica, la región minera del norte y en los demás centros urbanos. La virulencia y la frecuencia de estas sublevaciones no hicieron más que aumentar a lo largo del tiempo y a medida que se intensificaba la importación de trabajadores africanos, durante los siglos XVI y XVII.

Este aumento de la población negra era tema de gran preocupación para los españoles, tanto los colonos como los miembros de la administración. La causa de estos temores era el carácter belicoso de los africanos, cuyas acciones de rebeldía se multiplicaban todos los días, y particularmente en aquellas zonas donde se concentraban y se hacían fuertes (México, Puebla, Oaxaca, Veracruz.). En una nota alarmante del 6 de noviembre de 1579, el virrey Martín Enríquez nos da una idea de la extensión del cimarronaje en la Nueva España. Dice que los negros rebeldes:

“salen a los caminos a saltear y (cometer) otros excesos... lo qual principalmente se a echo en la ciudad de Ueracruz y su comarca y entre la ciudad de Huagaca y el puerto de Guatulco y en la prouincia de Pánuco y en las estancias de ganados mayores de Chichimecas, Almería y Atlalcotlalpa y en otras..." 3.

Pero, por encima de esta causa general de inquietud, los funcionarios españoles de México veían con muy malos ojos la considerable presencia de los africanos en la estratégica región de Veracruz. En efecto, era Veracruz el principal, por no decir el único puerto por el cual los españoles podían comunicarse con España: por él recibían todas sus importaciones de productos europeos, y por él se exportaba a España toda la plata mexicana. Concretamente, la principal vía de comunicación del México colonial, el Camino Real, iba a Veracruz a la ciudad de México y de ésta a la región minera de Zacatecas. Toda la economía minera, que los mismos funcionarios describían como “la substancia de las Indias", dependía del exterior, y por consiguiente, del buen funcionamiento del puerto de Veracruz. La concentración de la turbulenta población negra en las comarcas de este puerto, y sobre todo en ambas partes del Camino Real hasta Puebla, llamaba en forma particular la atención de las autoridades coloniales, que temían constantemente una alianza entre los corsarios y los negros de esta región. Esta idea aparece en muchas correspondencias oficiales de las autoridades de Veracruz, como en esta carta del alcalde mayor de la ciudad, don Alonso de Herrera, en fecha del 15 de junio de 1547 ya, pidiendo la ayuda financiera del Consejo de Indias para los veracruzanos, que:

“han gastado con tanto ánimo sus personas y haziendas en servicio de Su Magestad sin ayuda de costa ny remuneración en muchas ocasiones que contra los corsarios y negros cimarrones en diferentes tiempos se han ofrecido... que la dicha ciudad como a Vuestra Alteza les notorio es grandemente calurosísima y que necesita a los vezinos y habitantes en ella aver de andar la mayor parte de la noche tomando refresco para conservar la salud y, por ser frontera y aber en ella gran número de negros cimarrones que andan de noche, les es forzoso a los dichos vezinos y habitantes traer armas para su defensa y ofensa de los dichos negros y corsarios...".4

Pero, años después, este temor se iba a precisar mucho más; como en este informe del doctor López Açoca, miembro enérgico de la Audiencia de México que escribía:

Si al puerto de la Veracruz biniere algun enemigo por muy cierto se tiene que los negros que allí están poblados y simarrones acudirían al dicho puerto a favoreser al enemigo, y lo mismo podría suseder en el puerto de Acapulco...5.

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Notas:

1 Davidson, David M. “El control de los esclavos negros y su resistencia en el México colonial”. En: Price, Richard: Sociedades Cimarronas. México, Siglo XXI,1981, págs. 93-94.

2 Aguirre Beltrán, Gonzalo. La población negra de México. México, Fondo de Cultura Económica.

3 Archivo General de la Nación (Ciudad de México): Ordenanzas, vol. 2, fol. 232.

4 AGI: México 350.

5 AGI: México 73, Ramo 1, Núm. 4: Informe del doctor López Açoca del 8 de febrero de 1609.