Matlatzinca

 
 
Cargando ....
  Culturas nativas de América
PortadaPortada Culturas Áreas Culturales Primeros Americanos Sitios Arqueológicos Arte Precolombino Cosmogonía Dioses y Personajes Míticos Lenguas Escritura y Simbología Biografías Textos y Documentos Mapas Colecciones Pictóricas y Fotográficas
 
 
 
 
 
Quetzalcatl

Quetzalcoatl, representado con pico de ave, en el edificio principal de Calixlahuaca, principal ciudad Matlatzinca.

Vínculos 
linkApéndices
En la época prehispánica, los hablantes de matlatzinca ocupaban una extensa área territorial que se extendía en la parte central del Valle de Matlatzinco donde predominaban sobre los otomí, mazahua y ocuilteco.

Matlatzinca es un vocablo náhuatl que significa “los señores de la red” o “los que hacen redes”; este nombre viene de matlatl: red; tzin: reverencial y catl: gentilicio. Los matlatzincas fabricaban redes y las utilizaban para cargar el maíz.

Bernandino de Sahagún relaciona el término matlatzinca con una práctica ritual de sacrificio, que consistía en poner a un hombre en la red y darle vueltas hasta “que le hacían echar los intestinos”.

Sin embargo, debe señalarse que los matlatzincas se reconocían con vocablos de su propio idioma: nintambati, que significa “los de en medio del Valle”, y nepynthathahui, “los de la tierra del maíz”.

Durante esta etapa del dominio mexica, al asentarse en la región de los purépechas, éstos los llamaron pirindas (“los de en medio”) y charenses. Este último nombre se les aplicó por establecerse en el pueblo de Charo, en la región purépecha.

Los primeros grupos migrantes de matlatzincas se establecieron en las fértiles tierras del valle de Toluca alrededor del siglo XII. Se dice que este grupo formó parte de la peregrinación de Chicomoztoc ("siete cuevas") al valle de México.

Algunos investigadores han inferido que los matlatzincas en tiempos prehispánicos formaron un estado que se asentó en el valle de Toluca y que colindaba al norte con los otomíes, al sur con los cuitlalteca y al poniente con los purépechas. Entre los señoríos que se formaron destacan Tollocan, Tenancingo, Ocuilan, Calimaya y Tepemaxalco, siendo el primero el más importante.

El territorio matlatzinca era considerado un gran productor de maíz, y al parecer fue uno de los motivos principales para que fuera invadido por los toltecas (900 d.C.) y luego por los chalcas en el siglo XII.

La región matlatzinca se dividió en tres señoríos, dos de los cuales estaban dispuestos a mantener su independencia y posiblemente a relacionarse con los purépechas de Michoacán, pero el tercer señorío, el de Tollocan, deseaba una unión con los aztecas.

Esta división produjo una emigración de los matlatzincas hacia regiones de Tiripitío, Andarapeo, Huetamo, Charo y Undameo, entre otras. El señorío de Tollocan, aliado con los mexicas, luchó contra los matlatzinca en 1474, llevaron miles de prisioneros para ser sacrificados en Tenochtitlan. Para evitar futuros levantamientos familias nahuas se establecieron en Calixtlahuaca.

Después, entre 1482 y 1484, hubo otro intento de levantamiento matlatzinca, pero Tizoc destruyó los templos de Calixtlahuaca, quedando su victoria marcada en la piedra del mismo nombre. El último intento de rebelión ocurrió en el año de 1510, y el entonces gobernante azteca, Moctezuma II, ordenó la destrucción de la zona, lo cual propició la emigración de sus habitantes hacia Michoacán.

En los primeros años de la conquista española, los antiguos habitantes de esta región regresaron al valle de Toluca, asentándose en la parte sudeste de las poblaciones de Tecaxic y Calixtlahuaca. Fray Andrés de Castro fue su primer evangelizador.