Culto Fálico

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plusCultura Huasteca (Teenek)

El falo de Yahualica es un objeto tallado en piedra, mide 1,56 m de alto con un diámetro promedio de 35 cm. Es una manifestación escultórica huasteca del Posclásico.

Museo de Antropología e Historia, México, D.F.

El culto fálico, la veneración del potencial de fertilización que posee el órgano sexual masculino, significaba el principio del matrimonio y formaba parte del respeto a los antepasados. En la "Danza de las Xochitini" ("Danza Florida"), bailaban alrededor del falo de piedra.

Al falo de Yahualica se le rindió culto hasta 1890 cuando fue retirado de la plaza central del municipio de Yahualica, al ser seleccionado para integrar una sala especial del hoy extinto Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía: el "Salón Secreto", donde se exhibían de forma restringida a “caballeros”, esculturas, figuras de barro y otros materiales de las diversas culturas mesoamericanas con alusiones abiertamente sexuales.

En la Huasteca existen figurillas de mujeres desnudas con pechos y caderas prominentes, a veces embarazadas, que representan a las primigenias diosas de la fertilidad o diosas madres relacionadas con la luna, la tierra, el agua, la fertilidad, el sexo, el nacimiento, la procreación y regeneración, la primavera, el sustento y la vida.

Con el paso de los años, el pueblo de Yahualica dejó de celebrar cada 21 de marzo el "Culto al Falo" o "la Fertilidad", la singular celebración huasteca se perdió a tal grado que solo algunos ancianos saben de su existencia por lo que le contaron sus antepasados.


El culto al falo en el México Precolombino. Nota Etnológica. Por el Prof. de Etnología Dr. Nicolás León (1)

Repetidas y frecuentes son las adquisiciones que de interesantes objetos étnicos ha hecho en estos últimos tiempos el Musco Nacional.

Compete á mí deber, por el cargo que en él tengo, dar á conocer á los estudiosos que de americanismo se ocupan, cuanto más de ello sea posible, y preferentemente aquellos que diluciden puntos obscuros en la etnología mexicana ó afirmen hechos dudosos y de controvertida significación.

El culto al falo en México se ha negado y afirmado por autores bien respetables, encabezando á unos Stephens y á otros Humboldt.

Las columnas de Uxmal, llamadas picotas, se ha creído que representan falos, y las innumerables figuras de barro, oro y madera que en todo el país se han encontrado, justifican, hasta cierto punto, la existencia de tal culto en el México precolombino. En este particular, son notabilísimos los barros provenientes de Colima, existentes en el Museo, y los que se obtienen en Michoacán.

Una de las pinturas del «Codex Borbonicus» no deja duda sobre este punto. Mas si aún algo de ella restare, la disipa del todo el monumento arqueológico que el Señor Gobernador de! Estado de Hidalgo, por excitativa del Sr. D. Alfredo Chavero, ha enviado á este Museo.

Es él un membrum virile labrado en piedra y que mide 1,54 m de alto, 1,30 m la parte más ancha y 0,96 m la parte inferior de la circunferencia. conferencia. Perfectamente bien figurados están el glande, el meato urinario y el frenillo, y replegado hacia atrás el prepucio, particularidad indicante de ser él un pennis erectus.

El glande se muestra rodeado por una serie de mamelones que pudieran bien ser vegetaciones venéreas (no soy partidario de los que creen la existencia de la sífilis prehispánica en América) ó el prepucio recortado en esa forma extravagante, práctica que podría sospecharse ser aquella especie de circuncisión de que nos habla Gomara en el texto subsecuente: «Hallaron entre unos arboles vn idolillo de oro y muchos de barro, dos hombres de palo, caualgando vno sobre otro, afuer Sodoma, y otro de tierra, cozida con ambas manos a lo suyo, que lo tenia retajado, como son casi todos los Indios de Yucatán.» (Hista. Ind. fol. 58.)

El falo del Museo Nacional se encontró en Yahualica, población que pertenece al Estado de Hidalgo, Distrito de Huejutla, colindante con el Estado de Veracruz.

Aunque en la actualidad se hable lengua mexicana en dicho pueblo, sus primitivos habitantes pertenecieron a la tribu totonaca es decir, traen su origen de la familia maya-quicheana.

El primero que dio noticias de este objeto fué el Sr. Taiis A. Escandón, quien lo encontró en su postura original el año de 1890.

El sitio en que estaba colocado es una plazoleta, frontera á la casa municipal, y tal cual lo representa el siguiente fotograbado:

Es de conjeturarse, teniendo presente lo observado en Yucatán y Chiripas, que este falo provenga de los pueblos de esa civilización.

En eli «Conquistador anónimo» se encuentran noticias referentes a objetos fálicos usados por las razas del Sur.

Dicen ellas á la letra: «....& in altre provincie & particolarmente in quella di Panuco adorano il membro che portano gli huomini fra le gambe, & lo tengono nella meschita, & posto similmente sopra la piazza insieme con le imagine di rilive di tutti i modi di piaceri que possono essere fra i’huomo & la donna, & gl’hanno di ritratto con le gambe alzate in diversi modi.»

Con criterio vario se han juzgado estas representaciones, siendo ellas para unos muestra de refinada inmoralidad, y para otros una sencilla y genuina deificación de !a facultad generatriz. (*)

(*) Brintou. Obseenity in American. Art. en «American Antiquarían.» january, 1886; Chicago.


1 Nicolás León Calderón (México, 1859–1929)

Médico, etnólogo, escritor e historiador.