Juan de la Cosa

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España

1449 - 1510

Juan de la Cosa

Ampliar imagenRetrato sobre cerámicos en escuela de Santoña.
Nació probablemente en 1949 en Santoña (Cantabria), pequeño puerto de la provincia de Santander, sobre el golfo de Vizcaya; así es que los contemporáneos le llamaban frecuentemente "El Vizcaíno".

Marino, conquistador y cartógrafo español debió adquirir su experiencia como navegante en el mar Cantábrico y realizó varias travesías recorriendo la costa occidental de África.

Los datos biográficos de sus primeros años son difusos, recién aparece mencionado en Lisboa en 1488, el año que Bartolomé Dias regresaba a Portugal tras franquear el cabo de Buena Esperanza. Posiblemente De la Cosa estaba en la capital portuguesa como espía, enviado por los Reyes Católicos, consiguió escapar antes de que los oficiales lusitanos le capturaran.

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Realizaría siete viajes al nuevo mundo:

Primer viaje (1492)

Cuando Cristóbal Colón preparaba su primer viaje conoció a De la Cosa y le ofreció que participara como maestre y propietario de su nave "La Gallega", que fue rebautizada como Santa María y utilizada como nave capitana.

Llegados a las nuevas tierras, la Santa María naufragó en la nochebuena de 1492, Colón le acusó de impericia; sin embargo, la Corona le indemnizó por la pérdida.

Segundo viaje (1493)

El segundo viaje de Colón (1493-1496), también contó con De la Cosa, esta vez con el cargo de piloto mayor y la misión de trazar el mapa de las tierras que visitaran.

Partieron de la bahía de Cádiz, De la Cosa navegaba a bordo de la carabela Santa Clara. Se descubrieron las islas Dominica, San Juan de Puerto Rico, Montserrat, Guadalupe y otras.

El 14 de junio de 1494, en un acta redactada por el escribano Fernán Pérez de Luna, Colón hace firmar a su tripulación el reconocimiento de que la isla de Cuba era parte del continente asiático. Juan de la Cosa no estaba de acuerdo lo que motivó el distanciamiento definitivo entre ellos.

De regreso a España estuvo recorriendo las costas del Cantábrico, para fijar poco después su residencia en el Puerto de Santa María.

Tercer Viaje (1499)

Lo hizo en calidad de primer piloto de la expedición de Alonso de Ojeda (al que conocía del segundo viaje de Colón), en la que participaba también Américo Vespucio. Desembarcaron en la isla Margarita y recorrieron el litoral de Venezuela desde la desembocadura del Orinoco hasta el cabo de la Vela.

Juan de la Cosa es herido por una flecha india. De regreso a España en Junio de 1500, realizó el primer mapamundi en el que aparecían las tierras descubiertas.

El mapa que actualmente se encuentra en el Museo Naval de Madrid, fue probablemente solicitado por los Reyes Católicos, y reflejó los descubrimientos de Colón, Ojeda, Vasco da Gama, Álvares Cabral, Yañez Pinzón y Juan Gaboto.

Cuarto viaje (1501)

Rodrigo de Bastidas, con licencia de la corona para visitar las Indias Occidentales, consultó con De la Cosa la ruta que deberían seguir, y por último le llevó como su principal piloto. Recorrieron las costas entre el cabo de la Vela y el Darién, y encontraron grandes cantidades de oro.

El mal estado de sus embarcaciones, y el arresto de Bastidas, a quien se le acusó de haber hecho sin autorización negocios de oro con los indios, puso termino a la expedición.

De la Cosa regresó a España en los últimos meses de 1502. La reina Isabel premió sus servicios nombrándole Alguacil Mayor de Urabá, por Real Cédula de 2 de abril de 1503. Será entonces cuando el marino aparezca como oficial asalariado de la recién creada Casa de la Contratación.

En ese mismo año corona española le encomendó una misión a Lisboa, cerca del rey de Portugal, con el objeto de pedir explicaciones acerca de acusaciones que se le hacían al Portugués por haber hecho excursiones en los dominios españoles en las Indias. Pero este Gobierno, en lugar de dar las satisfacciones que se le pedían, lo encarceló.

Muy pronto, con la intervención personal de la reina Isabel, recobró la libertad, en octubre de 1503 ya estaba otra vez en la corte española, en Segovia, en donde declaró a la Reina que las expediciones portuguesas, violaban las demarcaciones, además presentó los mapas hidrográficos de las Indias, que el había trabajado, así como el famoso mapamundi.

Quinto viaje (1504)

Como capitán general y piloto, con cuatro navíos fuertemente pertrechados, realiza tareas de vigilancia entre la isla Margarita el golfo de Urabá. Reconoció y estudió aquellos litorales, negoció con los nativos e impidió las usurpaciones portuguesas, a su regreso, en 1506, había recaudado para la corona 50.000 maravedís, como recompensa obtuvo una pensión por una suma igual a la entregada.

En 1507, requerido por la Casa de la Contratación, dirige una pequeña escuadra de las costas entre Cádiz y el cabo San Vicente, para apresar cualquier navío portugués que volviera de América. La misión no arrojó resultados positivos.

Sexto viaje (1507)

El sexto viaje lo realizó con Bastidas, atendió los mandatos del gobierno, y en el tráfico con los indígenas obtuvo 300.000 maravedíes, como recompensa recibió para repartir con Bastidas 100.000 maravedíes.

Cuando volvió a España La Cosa, obtuvo que la reina Juana I, La Loca, le confirmara en 1508 el nombramiento de Alguacil Mayor de Urabá, empleo concedido en 1503 por la reina Isabel, siendo hereditario para su hijo.

En 1508, participa, en compañía de Yáñez Pinzón, Díaz de Solís y Américo Vespucio, en la comisión durante la cual se discute un proyecto de expedición hacia el Asia siguiendo la ruta occidental.

Séptimo viaje (1509)

En 1509 emprendió el que sería su último viaje, habiendo recibido del rey Fernando una importante ayuda, va a instalarse con su familia en las nuevas tierras con el cargo de Lugarteniente Gobernador.

Partió al mando de un navío y dos bergantines rumbo a Santo Domingo, al encuentro de Alonso de Ojeda, que había sido nombrado gobernador de la Nueva Andalucía.

Tuvo que mediar como árbitro entre Ojeda y Diego de Nicuesa, que se disputaban los límites de sus gobiernos en tierra firme, aceptándose su propuesta de fijar como límites ambas orillas del río Grande del Darién.

En el año siguiente (1510), De la Cosa se justificó de las acusaciones que le hacían los portugueses de haber hecho descubrimientos indebidos del otro lado de la línea señalada a los españoles. Es cierto que esta acusación nunca había tenido mayor seriedad y su Gobierno no había hecho alto en ella.

Inició una expedición de conquista con Ojeda, a quien propuso la fundación de una colonia en la costa del golfo de Urabá sin hostigar a una tribu asentada en el emplazamiento de la actual Cartagena de Indias. Ojeda, desoyendo el consejo, optó por atacar a los indios y se internó hasta una ranchería (en Turbaco) en la que se habían hecho fuertes y se defendieron con gran ferocidad, llegando a rodear a Ojeda, quien salvó su vida por la valiente intervención de De la Cosa, que cayó abatido por las flechas envenenadas de los indios, era el 28 de febrero de 1510.

Poco después; Ojeda y Nicuesa, "vengaron" su muerte con un cruel ataque, incendiando sus viviendas y degollando centenares de nativos.

Para honrar los servicios De la Cosa, el rey de España permitió que la viuda del piloto conservara los nativos que habían "pertenecido" a su difunto marido, y le otorgó además, una suma de 45,000 maravedís.

Se desconoce cuál fue la suerte de su hijo, que hubiera heredado el título de alguacil mayor de Urabá.


Carta universal de Juan de la Cosa (1500)

Fue trazada por Juan de la Cosa en El Puerto de Santa María y fechada el año 1500, pintada sobre pergamino en dos pieles unidas, forma un rectángulo irregular de dimensiones (96 x 183 cm).

Es la representación de los conocimientos geográficos de la época. Su mérito e importancia radica en ser la más antigua obra cartográfica que se conserva en que aparece el continente americano; se aprecian en ella los descubrimientos llevados a cabo por Colón en sus tres viajes de 1492, 1493 y 1498, así como los Ojeda, Vicente Yáñez Pinzón y Juan y Sebastián Gaboto. De América del Norte vienen las costas descubiertas por estos últimos; faltan las penínsulas de La Florida y Yucatán, el golfo de México y la América Central.

Las Antillas están representadas con sus nombres. De América del Sur muestra la costa desde el cabo de la Vela al de San Agustín y una parte del Brasil actual. El contorno de África está dibujado de acuerdo con los últimos descubrimientos portugueses, mientras que el Asia es muy impreciso.

Las costas de Europa y particularmente del Mediterráneo están trazadas conforme a los más avanzados portulanos mallorquines e italianos de la época. Toda la carta ha sido profusamente decorada con rosas de los vientos, banderas, naves, carabelas, ciudades y reyes africanos, personajes bíblicos y figuras míticas. La planimetría comprende cursos de agua, puertos y núcleos de población con representación convencional.

La carta fue presentada probablemente a los Reyes Católicos, y depositada por el Consejo de Indias en la Casa de la Contratación de Sevilla, de cuyas dependencias desapareció en circunstancias nunca aclaradas.

En 1832, la adquirió en un remate el barón de Walckenaer, ministro plenipotenciario de Holanda en París. Al morir el barón en 1853, se subastó la carta; gracias al interés de Ramón de la Sagra, fue adquirida por cuenta del estado español en 4.321 francos y depositada en el Museo Naval de Madrid por Real Orden de 14 de septiembre de 1853, donde actualmente se exhibe.


Fuentes:

Boletín de la Sociedad Geográfica de París, número 17, tomo 3°, año 1862

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