Hahdénigai-hunai (Mito de la creación navajo)

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plusMito de la creación navajo.
Hahdénigai-hunai.
Hasteen Klah

Presentación y Glosario

Primer Mundo

Segundo Mundo

Tercer Mundo

Cuarto Mundo

Primera muerte y primeros movimientos de la creación

Tercer Mundo

Nah-klitsoi-dasahkah. Amarillo

Las pequeñas hormigas negras fueron las primeras en salir del bambú al tercer mundo, que es el mundo amarillo: Nah-klitsoi-dasahkah. Después que todo estuvo fuera del bambú, Bégochiddy se detuvo y Háshjéshjin sopló el agujero y lo cerraron.

Todas las plantas, las montañas y las nubes que estaban en el segundo mundo, fueron reproducidas en en tercero.

Bégochiddy creó una montaña en el centro de este mundo llamándola Tsilth-tla-del-tai, y otras tres: Tsilth-n’del-ta, Tsilth-tah-del-tai, Tsilth-teen-del-tai (Segunda, Tercera y Cuarta Montaña -respectivamente- del Tercer Mundo.).

Luego hizo Tóhe-egléen ("Agua del encuentro") y a continuación Tohe-nostleh ("Cruce de aguas"), colocando en el medio a Tsis-táhilth-lachée o Montaña Tortuga Roja. Uno de los arroyos corría de oeste a este y el otro de norte a sur. En la parte este del "Cruce de aguas" colocó a Tahilth-lachée, una tortuga grande de color rojo. Al sur colocó a Iknee-lachee, el trueno rojo, al oeste a Tabastéen-lachée, la nutria de color rojo, y al norte a Téoltsódi-lachée, monstruo rojo.

Posteriormente creó arenas movedizas (Nah-hodoh-óthle), un lugar llamado Lukatsó-sakáh (donde crecen los bambues grandes), y la montaña blanca (Tsilth-lakái), sobre la cual un pájaro de trueno blanco produjo granizo en cuatro colores -negro, azul, amarillo y blanco- que guardó dentro de la montaña. Luego tomó el bambú y sopló a los gemelos (Ethkáy-nah-áshi), la vida llegó a las montañas, el agua y los animales que había creado.

Háshjéshjin creó el cuervo (Gáhgi) y la urraca (Eé-ah-eé).

Bégochiddy al colibrí (Datá-téhe) y la paloma (Hóspiddy) y a través de Ethkáy-nah-áshi dio vida y voces a las aves.

Luego creó al primer hombre Etsáy-hasleén, a Atráhgeh-Hasleén ("Centro del Hombre"), a Adáhgeh-Hasleén ("Detrás del hombre") y a Hlakah-kestrah-hasléen ("Cuarto hombre"). Posteriormente hizo cuatro mujeres con el mismo nombre Kay-des-tizhi ("Heridas en el arco iris"). Se hizo cargo de todos los animales aves y seres humanos, los cuales fueron creados de a pares.

Concibió el maíz, ahora en cuatro variedades: negro, blanco, azul y amarillo. Luego tomó el bambú y dando aliento a través de Ethkáy-nah-ásh, dio vida a todo lo que había creado, dándole un lenguaje que todos hablaban y comprendían. No había Sol o Luna en este mundo, pero las montañas estaban plenas de luz.

Se construyo una casa, la del Arco Iris, y junto a los cinco dioses del Primer Mundo vivían en las montañas del este, mientras las personas y animales vivían juntos en el centro del mundo. Los navajos estaban allí desde el principio, Bégochiddy colocaría ahora a los Hopi y los Zuni.

Hizo primero a los hombres y luego a las mujeres, para los Hopi dejó cuatro dioses, uno principal llamado Yeh-nez y otros tres llamados Yehs.

Creó a los indios Taos, dándoles un bambú macho para que los vigilara. A los Hopi un bambú hembra, el cual debían custodiar.

Los seis dioses de las montañas del este querían que los navajos y hopis fueran amigos, por lo que dio una mujer a los Hopi -Ethkaynah-ashi- y un hombre a los navajos. Las dos tribus vivían juntas en un gran grupo, Bégochiddy era el jefe de todos, Etsáy-hashkéh, el Hombre Coyote, los vigilaba, e informaba a los dioses como desarrollaban su vida.

Los indios cultivaban cuatro tipos de maíz y Estsán-nahtáh ("Cabeza de Mujer") le enseñó como molerlo. Para ese entonces había diferentes tipos de vestidos, algunos blancos y otros con rayas de colores y calzados hechos de piel de venado. Comenzaron a cultivar tabaco, frijol y calabaza, y Bézh-l'entklízi, planta de la que obtenían unas bayas rojas utilizadas en la Ceremonia del Águila. Todos trabajaban en armonía, y cazaban animales especialmente el venado para alimentarse de su carne.

Se produjo el primer matrimonio: Etsáy-hasleén con Eékai-etáhdeh -hija de Estsán-nahtáh ("Cabeza de mujer")-.

A la mujer le gustaba ir al río y sentarse allí la mayor parte del día. Su marido tenía el cargo de "Jefe de la Mañana", decía a la gente cuando salir a cazar, y antes de lo cual, los reunía en la "Casa del Arco Iris", donde les daba tabaco para fumar. Las puertas de esta casa estaban hechas muy finamente de cañas entrelazadas.

En una ocasión, Etsáy-hasleén partió en una expedición de cacería de cuatro días, cada uno de ellos su esposa pasaba el día en el río. Una noche, pasó por su casa y se encontró que su esposa no estaba y la cena no había sido preparada. Enojado y celoso se separó de la cacería, bajó al río y se escondió tras unos matorrales desde donde podía observar a su esposa.

Bégochiddy y Háshjéshjin, habían enviado un espíritu para que apareciera ante ella, y le hiciera el amor, aunque la muchacha no sabía nada de ello. Etsáy-hasleén, pudo observar que algo flotaba hacia su esposa, parecía un gran ramo de hierbas, pero a medida que se acercaba pudo notar que era un hombre joven y guapo: Sethkính. A pesar de parecer un hombre, el era en realidad el "Caballo de Agua": Káhilth-klee, que se había puesto hierbas en la cabeza para ocultarse. El joven y la muchacha conversaron un rato, lo que puso a Etsáy-hasleén, muy celoso, decidiendo regresar a la casa.

Cuando Eékai-etáhdeh, pensó que era hora de regresar al hogar, pues su esposo habría regresado de la cacería, regresó y en encontró a su esposo, diciéndole "¿Cuándo has vuelto de la caza?", y el no respondió. Repitió la pregunta cuatro veces, no obteniendo ninguna respuesta, cocinó entonces algo para la cena y lo sirvió en una cesta finamente realizada. Ella estaba enojada al no obtener respuesta y se lo dijo. El marido entonces habló: "Yo también estoy enojado por la forma en que te has comportado", y empujó la comida con el pie.

La esposa comprendió que él sabía lo que había estado haciendo, se levantó y salió a encontrarse con su madre: Estsán-nahtáh ("Cabeza de mujer").

Luego de enterarse, la madre le dijo: "Tu marido no te está apoyando adecuadamente, a pesar de que es rico, pues tiene un montón de maíz y carne". dicho esto se dirigió a la "Casa del Arco Iris", sentándose en la puerta y regañando a Etsáy-hasleén en duros términos, luego regresó a su casa. El muchacho no le respondió, pero se levantó y fue a la casa de Kay-des-tizhi, que también era rico, poseedor de muchos alimentos.

Etsáy-hasleén llamó a los otros tres jefes, y les hizo un discurso, contándoles lo ocurrido con su esposa y su suegra, diciendo que pensaba que todos debían renunciar a sus cargos, ya que no podían mantener el orden; todos convinieron hacerlo.

Bégochiddy, estaba enterado del problema, junto a los cinco dioses llegaron a la casa de Kay-des-tizhi y llamó a todos los jefes de las aves y los animales a un Consejo. Allí les dijo "Voy a separar a los hombres y las mujeres, y a las aves y animales. Todos los hombres vivirán al otro lado del río, y las hembras permanecerán en este lado". Después se convino que esto era lo correcto y que debía hacerse.

Los jefes informaron a sus grupos acerca de lo que Bégochiddy había establecido. Kay-des-tizhi, era el encargado de transportar a los hombres y hacerse cargo de las piedras de maíz. Cuatro grandes embarcaciones se hicieron a partir de un árbol llamado Nash-kónh. Kay-des-tizhi, tomó todos sus bienes y todos los niños, cargándolos en un barco para cruzar el río. Bégochiddy observaba satisfecho.

Todos los machos fueron, excepto dos jóvenes zorros uno azul (Máh-ih-doklízhi-sethkính) y uno amarillo (Máh-ih-klitsóji-sethkính). Ambos tenían flautas hechas de pequeños bambues, y las tocaban por la noche cuando las mujeres molían maíz, ellas reían felices. Cuando Bégochiddy percibió la situación, los hizo cruzar el río para juntarse con el resto de los machos.

Los hombres estaban fuertes y bien alimentados, ya que había un montón de maíz, frijol y tabaco, hicieron granjas, Kay-des-tizhi era quien cocinaba.

Las mujeres también plantaban frijol y maíz, pero sus cosechas eran pobres, y su ropa estaba muy deteriorada. Estsán-nahtáh ("Cabeza de mujer"), se acercó a Bégochiddy, rogándole que las dejara ir nuevamente con los hombres, ya que eran muy pobres, tenían hambre y estaban cansadas de vivir solas. Bégochiddy dijo: "Muy bien, todos es perdonado, volver a vuestros hombres, pero dictaré para ustedes una tercera ley: El macho dictara las reglas, y lo que diga, debe hacerse". Todos estuvieron de acuerdo, y a continuación agregó: "Si algo malo sucede nuevamente, voy ha provocar una inundación para destruirlas". Las mujeres respondieron: "Muy bien, vamos a mantener la casa limpia, cocinar los alimentos y cuidar a los niños". Nuevamente se juntaron hembras y varones, ellas nuevamente confeccionaron ropas de algodón y pieles, con los insumos que los hombres tenían en abundancia.

Un día Estsá-assun (Primera mujer) y Asheén-assún (Mujer de sal) estaban caminando cerca de un torbellino de aguas llamado Awáy-nah-ólth, cuando vieron un bebé flotando en medio de remolino. Regresearon y contaron a los dioses lo observado, detallando que tenía el pelo negro y largo. Etsáy-hashkéh, el Hombre Coyote, luego de escucharlas, se dijo asimismo: "Creo que voy a ir a ver a este bebé". Se dirigió al lugar primero desde el este, luego desde las otras tres direcciones: sur, oeste y norte, y siempre veía al bebé flotando. Cuando llegó desde la cuarta dirección, levantó al cuerpo del agua, lo escondió bajo su túnica blanca llamada Máh-ih-jilthli-lakái, donde lo mantuvo oculto durante cuatro días.

Fue precisamente al cuarto día del suceso, cuando un gran ruido comenzó a sonar desde los cuatro puntos cardinales. Y aunque Bégochiddy sabia lo que estaba ocurriendo, envió un cuervo hacia el este, para que le informara que pasaba, el cuervo regresó diciendo que una gran tormenta se avecinaba. Hacia el sur envió una urraca, que vio una gran tormenta azul que venía. Hacia el oeste, envió un colibrí que vio una tormenta amarilla, al norte envió una paloma que encontró una tormenta blanca. Entonces los seis dioses reunieron desde las cuatro direcciones, las plantas, los animales y todo lo que se había creado hasta entonces. Todo fue colocado en el Lukatsó, el gran bambú.

Estsán-nahtáh ("Cabeza de mujer"), le dijo a su yerno Etsáy-hasleén: "Conozco muchas oraciones y canciones que pueden protegernos", y agregó "A partir de ahora, todas las personas que han sido buenas y amables suben al Cuarto Mundo, pero la gente mala pasará al Primer Mundo".

Mientras las grandes tormentas se acercaban desde los cuatro puntos cardinales, Bégochiddy le dijo a Estsán-nahtáh, cantara sus canciones para para proteger al pueblo. Éste es el origen de las tres primeras ceremonias, una es la historia de Ethkáy-nah-áshi, otra la oración y el canto, y la última solamente una canción. Ninguna ceremonia se llevó a cabo en los tiempos de la creación. Los cantos y oraciones utilizadas en ese momento todavía se utilizan en las ceremonias. Si la gente se comportó mal, y en la ceremonia pide perdón, no es necesario ir al mundo en llamas; si un hombre mata a otro y se arrepiente, no será necesario ir al mundo inferior, el nombre de la ceremonia es Chalth-yilth-nah-gíh-eh. Puede realizarse en casos de enfermedad, cuando esta fue provocada por un delito. El espíritu de Ethkáy-nah-áshi, es el espíritu de la vida y también es el espíritu del "Vagabundo en la oscuridad".

Hubo dos espíritus que no fueron hasta el cuarto mundo, un macho y una hembra, ésta era Kíth-nah-ha-klíthy, espíritu del crepúsculo, compañera del espíritu masculino de las tinieblas Kíth-nah-klizhíni. Ella vivía en la Casa de Fuego Rojo (Konth-lachée), él en la Casa de la Oscuridad (Chalth-yilth-hogáhn), con una puerta llamada Nehochée-dothinlah.

Las aguas calientes, llamadas Toh-basdezkíh y Toh-basdeznáh, acechaban al Lukatsó (el bambú grande), todas las criaturas y plantas se apresuraron a entrar en él. El gran bambú no crecía, lo trasladaron a Tóhe-egléen, donde las aguas se encuentra, tampoco allí creció, lo movieron a las arenas movedizas (Nah-hodoh-óthle), donde sí comenzó a crecer.

El grupo de los Pavos no pudo entrar, pero se aferró por fuera, como el agua se levantó, las plumas blancas de la cola, formaron la espuma blanca que aún hoy se observa.

A medida que el agua subía, el Lukatsó lo hacía, pero llego un momento en que no podía subir más, y todavía no era lo suficientemente alto como para llegar al otro mundo, entonces decidió hacer una nube blanca sobre el gran bambú, para que la gente se subiera a ella, mientras la Mujer Araña y el Hombre Araña, tejían una red alrededor para evitar que la alguien cayera.

Bégochiddy vio que los jefes y la gente estaba excitada, llamó entonces a un Consejo para ver lo que podrían sugerir acerca de como alcanzar el mundo superior. El Jefe Lobo, tenía un tallo de maíz blanco en la mano y estaba vestido con las plumas blancas de la cola del águila. El Jefe León tenía un maíz amarillo en la mano y estaba vestido con las plumas amarillas de la cola del águila. Ellos sabían que alguien había hecho mal para poner en tal situación a las aguas, y pidieron a su pueblo que dijeran en que pecado habían incurrido, el pueblo acusó a los jefes diciendo que ellos nada malo habían hecho. Bégochiddy, decidió que los jefes Lobo y León, al no ser del agrado de su gente, no podían seguir siendo jefes. Así, los pájaros burlón y zumbador, jefes de las aves, fueron los únicos que quedaban para gobernar, trataron de averiguar quien había hecho mal, pero no pudieron lograrlo. Bégochiddy, sabía del pecador y también conocía el pensamiento de la gente.

Entre los participantes del Consejo, estaba el Jefe de las Langostas, llevaba una flecha en la frente, hecha de una cola de águila, y ante la reflexión de Bégochiddy: "La gente tiene miedo de las aguas, y no sabe cómo entrar en el mundo de arriba", la langosta dijo: "Yo se como llegar allí, llama a la Gente Hormiga que vive en Nohochee".

Se les pidió a la Gente Hormiga, cavar un agujero hacia el mundo de arriba ("Camino Negro"), pero no tuvieron éxito. A continuación lo intentaron las hormigas amarillas, el "Camino Amarillo", tampoco pudo realizarse. En tanto el pueblo de los Pavos continuaba haciendo ruidos con sus colas todavía sumergidas en el el agua. Luego fue el tiempo de las pequeñas hormigas negras, que fracasaron en el intento de cavar hacia el mundo de arriba ("Camino espumoso"). Entonces Bégochiddy le dijo al Jefe de las Langostas: "Sechai (abuelo), por favor, nos muestra cómo llegar al otro mundo". La Langosta puso su flecha en la frente y se disparó hacia el otro mundo. Él tenía grande poderes.


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