Hahdénigai-hunai (Mito de la creación navajo)

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plusMito de la creación navajo.
Hahdénigai-hunai.
Hasteen Klah

Presentación y Glosario

Primer Mundo

Segundo Mundo

Tercer Mundo

Cuarto Mundo

Primera muerte y primeros movimientos de la creación

Cuarto Mundo

Hahjeénah

La Langosta llegó atravesando la corteza, el barro y el agua. El agua cubría completamente el Cuarto Mundo, sobre ella volaba un gran pájaro blanco: Chees-téhi-lakái, portando flechas, quien cuando la divisó, se abalanzó para matarla. La Langosta salpicó el agua, y el pájaro al no poder encontrarla, preguntó: "¿De dónde vienes y quién eres tú?"; y para mostrarle su poder tomó una de sus flechas, se la tragó, y luego la sacó nuevamente, diciéndole si podía hacer algo semejante, para demostrarle que era lo suficientemente grande y poderoso como para poder vivir en el Cuarto Mundo. La Langosta que flotaba sobre el agua, descansando con las piernas cruzadas, le respondió: "Sí, yo puedo hacer eso, mira!", y atravesó con su corazón con una flecha, y al sacarla nuevamente le dijo: "¿Puedes hacerlo?, Tengo más poder que tú". Chees-téhi-lakái, asustado, salió volando hacia el este y nunca más fue visto.

Desde el sur llegó un gran pájaro azul, y para probar el poder de la Langosta, empujó dos veces una flecha en su garganta, ella le respondió atravesando dos veces una flecha en su corazón, el pájaro voló de regreso hacia el sur.

Luego vendrían un pájaro amarillo desde el oeste, y uno blanco del norte, quienes se atravesaron la garganta tres y cuatro veces respectivamente, en ambos casos la Langosta los venció, atravesando su corazón la misma cantidad de veces que los pájaros desafiantes, quienes regrasaron a sus lugares de origen. La Langosta ganó el concurso del poder con los grandes pájaros en este mundo.

Mientras tanto, la gente -todavía en el gran bambú-, estaba muy nerviosa, se agitaban en el aire y no sabían lo que estaba sucediendo con la Langosta. Ésta regresaría por el agujero al mundo inferior y comenzó a hablarles, les contó que había tenido dificultades para levantarse en el mundo superior, sobre el agua y la prueba de fuerza que tuviera con los grandes pájaros. Llamó a la gente del Lukatsó como a sus nietos.

Bégochiddy, pidió a todos los jefes y capitanes: "¿Quién subirá al Cuarto Mundo?". Nadie iría, por lo que decidió ir el mismo, surgió sobre un montón de barro en el medio del agua.

Al este vio una gran nube blanca, creó entonces un rayo de arco iris para alcanzarla. Cuando llegó, encontró a Háshje-áltye, el gran dios de Yeh-bechái, quien se alegró al verlo, y le dijo: "¿Como está mi nieto?. Tengo este mundo y grandes poderes. Las grandes aves trataron de reclamar este undo, pero yo los he vencido y ahora son mis siervos". Estuvieron muy felices juntos, y luego Bégochiddy, regreso al montón de barro en el centro del mundo.

Hacia el sur, vio una nube azul que llevaba lluvias, fue allí en el arco iris y se encontró con Begánaskiddy (Ganaskidi), portadora de las semillas, quien le dio la bienvenida, estuvieron un tiempo felices juntos, luego del cual, regresó a su montón de barro.

Luego utilizando el arco iris, llegó a la nube amarilla del oeste, allí se encontró con Háshje-hogáhn, con quien mantuvo relaciones sexuales -también las había tenido con los dos dioses anteriores-, luego regresó al centro de la tierra corriendo sobre el agua.

Hacia el norte había una nube blanca que llevaba lluvias, Bégochiddy llegó allí en el arco iris y se encontró con otra Begánaskiddy, donde llevó a cabo la misma rutina.

Mientras tanto en Lukatsó (el gran bambú), la gente aún se mecía muy preocupada.

Bégochiddy, estaba sobre el montón de barro en el centro del mundo, y vió a Háshje-áltye, las dos Begánaskiddy y a Háshje-hogáhn, de pie con el agua hasta el pecho, en el este, sur, oeste y norte del mundo. Los saludó agitando su mano a cada dios a su turno, ellos se levantaron dándole la bienvenida a la superficie del agua. Entonces Háshje-áltye tomó su bastón y empujó el agua lentamente hacia el este, Begánaskiddy la presionó hacia el sur, Háshje-hogáhn empujó con mas fuerza hacia el oeste, y hacia el norte la otra Begánaskiddy presionó duramente. La tierra se estremeció, el agua corría en todas direcciones formando ríos. No había nada sobre la superficie que había cubierto el agua, sólo maderas petrificadas y barriales, el agua ahora rodeaba la tierra formando el océano. Donde el agua había yacido había bestias que habían vivido bajo su superficie, cuando Bégochiddy sopló sobre ellos se convirtieron en roca.

Mientras soplaba el barro para formar una corteza, Bégochiddy miró hacia el este, y vio a lejos unas figuras, se acercó y se encontró con los dioses: Yeh, con la cara azul, Háshje-baka, hombres y Háshje-ba-áhd, mujeres; seis machos y seis hembras. En el sur, oeste, y norte estaban los mismos diosese, todos eran hermosos.

Bégochiddy volvió al Lukatsó, la gente -muy excitada- se puso muy contenta, ahora se llamaban Sechai (abuelo). Les contó que había mucha gente arriba, y que el mundo era bueno. Envió al Tejón para ver el mundo, cuando éste llegó al hoyo, no trató de saltar la corteza, la atravesó, es la razón por la que su patas son de color negro.

Bégochiddy preguntó cómo secar la tierra húmeda, y le enviaron al Cuarto Mundo, a Iknee-lakái (Trueno Blanco), desde la Montaña Blanca, también a Niholtso-lakái (Ciclón Blanco) y a N’dlohe-lakai (Granizo Blanco), y ciclones negros, azul y amarillo.

Cuando el granizo, los truenos y los ciclones, golpearon la madera petrificada y las columnas que sobresalían del barro, todo se rompió en pedazos. A continuación los ciclones soplaron hasta secar el barro. También enviaron Nastol-dísse (remolinos de viento) para recortar las rocas y hacer agujeros en ellos, y cinco pequeños torbellinos para suavizar las piedras pequeñas.

Luego de las tormentas todo fue al Tercer Mundo de donde provenían, el Lukatsó retomó su crecimiento. La gente se acercó al nuevo mundo dirigidos por las hormigas, la gente de los Pavos fueron los últimos en salir.

Bégochiddy sacó el Lukatsó por la espiga en la parte superior, arrojándola por el agujero, este es motivo por el cual el bambú ahora no tiene espiga. El cuato mundo se llama Hahjeénah.

El agua desde el Tercer Mundo, comenzó a subir por el agujero, después de la gente. Bégochiddy lo vio y preguntó: "¿Cuál es la razón por la que el agua sigue subiendo?", sopló y sopló en el agujero, pero no podía detenerlo, temiendo que inundara el nuevo mundo.

En el Consejo de los jefes, todos estaban preocupados y asustados y cada uno preguntaba al otro: "¿Quién ha hecho mal y ha causado todo este problema?". Bégochiddy dijo: "Si ninguno de ustedes sabe que ha hecho mal, creo que Etsáy-hashkéh (el Hombre Coyote), puede ser la causa de ello". Se acercó al Hombre Coyote, abrió su túnica blanca y mostró el bebé que había robado. Tenía un aspecto extraño, sus manos eran amarillas. Bégochiddy se apoderó del bebé, Etsáy-hashkéh no quería dejarlo ir, entonces lo cuándo aquel lo dejara caer, lo tiró para el mundo inferior diciendo: "Esto es lo que ha sido la causa del problema". El bebé cayo en la frente de un monstruo de agua que estaba en el fondo del agujero, lo tomó y se sumergió con él; el agua dejó de subir hacia el Cuarto Mundo, y siempre se ha mantenido en ese nivel.

No había fuego en este nuevo mundo, la gente lo necesitaba, pero no sabía como conseguirlo. La única persona que lo tenía, era Háshjéshjin, pero se mantenía alejado de resto de la gente. Se vio humo en el horizonte lejano, Etsáy-hashkéh (el Hombre Coyote) se acercó para ver que lo producía, encontró a Háshjéshjin y a Dóntso ("Mosca Cabeza Blanca") durmiendo, alrededor de ellos en las cuatro direcciones había rocas del río ardiendo como la madera, tomó algunas y corrió al pueblo a repartirlas.


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