Universo Pilagá

Cosmogonía de los Pueblos Originarios
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plusCosmogonía Pilagá

El cosmos pilagá se divide en espacios humanos y dominios de "lo otro" (no-humanos). Comprende tres niveles:
  • Plano terrestre, hábitat de los pilagá y otras sociedades.
  • Bóveda celeste, dominio de "lo otro", morada de diversas deidades.
  • Plano subterráneo, hogar de algunas figuras míticas y los muertos, también dominio de "lo otro".

Universo PilagáEl plano terrestre es un gran disco suspendido y rodeado por el pigem (cielo), los pilagá habitaban en el centro, y las demás tribus en proporción a la distancia con ellos, se ubicaban hacia la periferia. El límite del plano era el lugar donde el cielo toca a la Tierra, más allá es un lugar no determinado e inaccesible para el indígena.

La bóveda celeste es de forma cóncava, su punto más alto, en el centro, corresponde al lugar donde habitan los pilagá. La otra cara del disco es el mundo subterráneo, la morada de los muertos, con su propio pigem y sus estrellas.

El Sol y la Luna no dejan de girar en el pigem, cuando es de día en un lugar, en el otro es de noche; por eso cuando la Luna no puede verse está en el mundo subterráneo.

El Alto Dios, cuya morada es el cielo, creó el mundo y dejó sus manifestaciones interactuando con la naturaleza, son los Dueños, los LoGót.

Bóveda Celeste

Luna (Awóyk)Awóyk (Luna)

Fue atacado por yaguaretés y por eso a veces se pone rojizo (sangrienta). Los felinos le arrancaron muchos pedazos -las manchas de la Luna- que cayeron a la Tierra con gran estrépito, estaban encendidos, e incendiaron el mundo con arroyos de fuego (meteoritos).

Aunque no se pueda observar, el paisaje de la bóveda celeste no es muy diferente al de la Tierra. El chamán, a través de sus viajes lo conoce y describe: hay árboles, animales, ríos y lagunas con sus peces. los habitantes viven de un modo similar al del Pilagá en "aléwa" o plano terrestre, aunque todo es abundante y fácil de conseguir.

El Sol es una deidad de carácter femenino, se desplaza lentamente por el pigem con un gran fuego para dar calor e iluminar el camino que transita. La Luna (Awóyk), de carácter masculino, marcha despacio otorgando claridad nocturna alternativamente a cada mundo.

El viento es concebido como un personaje, los pilagás reconocen dos manifestaciones: Viento Norte y Viento Sur, ambos producen cambios climáticos, no se trata de un fenómeno natural sino de la intención de las deidades.

Kasogonaga (deidad del rayo, también presente entre los tobas), si bien se ubica en los cielos, mantiene una viva relación con los hombres, envía las codiciadas lluvias o prolonga las sequías, produce estruendos atemorizadores con el trueno y castiga con el rayo.

Tiene tres niveles, cuanto mayor es el poder de la deidad, más alto es el que ocupa. El Nivel III corresponde al Alto Dios, el II a las demás teofanías uránicas, en el I habitan: Sol, Luna, Estrellas, Vientos y Kasogonaga,

Plano Terrestre

La aldea y la choza son espacios humanos y regidos por hombres, el cacique y el jefe de familia. Los otros ámbitos: el bosque, el río, el campo y el estero, son espacios no-humanos, están regidos por los Dueños (LoGót), deidades -manifestaciones del Alto Dios al hombre-, que tiñen de su propia naturaleza a los dominios que gobiernan:

Wédayk
("Negro")
Es el dueño del río y los peces. Ejerce el control de las aguas, su retiro e inundaciones dependen de su voluntad. Se lo representa de pequeña estatura, color negro y larga cabellera, elementos que denotan su condición de payák.
Wósak Dueño del mundo acuático. Personaje de naturaleza payák que castiga a las mujeres menstruantes cuando concurren a los esteros y lagunas. Se presenta como un hombre o una víbora de enorme tamaño.
NesóGe Mujer caníbal, llamada NsoGoi entre los tobas. En el tiempo primordial violó el tabú que impide a las mujeres menstruantes consumir carne, por lo cual se convirtió en antropófaga.
Kedókpolyo
("Jaguar grande")
Dueño de los felinos, se presenta como un hombre alto y gordo o como un jaguar de gran tamaño.
Nanáykpolyo Dueño de todas las víboras, tanto de tierra como de agua. Su aspecto es el de una víbora grande de muchos colores o como un hombre robusto.
KodáGe l’eta’a ("Pecarí padre") Dueño de las tres especies de pecaríes que habitan el Chaco. Tiene el aspecto de un chancho chiquito, feo y peludo, o de un hombre petiso y morrudo.
Pi’yaGale’eq
("Habitante de la noche")
Dueño de la noche, tiene atributos similares a Wédayk (Dueño del río): negro, talla escasa y larga cabellera.
Lek Dueño de los esteros.
Dáwayk Dueño de los avestruces. Suele mostrarse como un gran avestruz de plumaje blanco.
NonáGalasé Dueña del campo, tiene a su cargo los vegetales y animales pequeños. Es un ser minúsculo con el cuerpo cubierto de vello rojo.
Vi’yaGale’eq y Vi’yaGalasé Dueño y dueña del bosque: Vi’yaGale’eq ("habitante masculino del bosque"), Vi’yaGalasé ("habitante femenino del bosque"). Tienen el cuerpo cubierto por un espeso vello negro que sólo deja ver los ojos de fuerte tono rojo; su sola visión produce pánico.
Wósak

Wósak

NesóGe- Mujer Caníbal

NesóGe

Dueñp del Río

Wédayk

Dibujos obtenidos de un miembro Pilagá a pedido de los investigadores que realizaron un trabajo de campo entre grupos lingüísticos guaycurú de la provincia de Formosa -Pilagás y Toba Taksek- solicitando representen personajes, escenas míticas, cosmológicas, etc.

Conceptos, categorías e iconografía: El uso de dibujos entre los Pilagá y los Toba Taksek (Chaco Central). Anatilde Idoyaga Molina, Ezequiel Ruiz Moras. RUNA XXI (1994), Pag. 177-205.

Payák, lo otro existencial.

Es la calidad ontológica o naturaleza de las deidades, las que tienen la capacidad de trasmitir su naturaleza a los seres y dominios que gobiernan. Así, los animales y vegetales silvestres son payák, a diferencia de los animales que el hombre cría y de los vegetales que siembra, payák son también los espacios que gobiernan las deidades, a diferencia de los espacios dirigidos por los hombres. Al fallecer las personas una de las entidades anímicas se transforma en un payák que va a vivir al mundo subterráneo, vale decir payák es la naturaleza de los muertos. Finalmente, cualquier objeto o entidad que manifieste atributos de extraño o insólito es también definida como payák. Después de la iniciación también lo son el chamán y la bruja.

Sus poderes son múltiples, en ocasiones son causantes de enfermedades y sucesos nefastos.

Mundo subterráneo

Viudas pilagá

Choza de retiro para viudas pilagá. Fotografía de Alfred Metraux

Este lugar también tiene sus montes, sus ríos, sus animales, sus árboles y un cielo de estrellas. Allí moran los muertos, agrupados en familias que van incrementándose con el transcurrir del tiempo por los nuevos miembros fallecidos. El recién llegado recibe la asistencia de familiares y amigos, aprenderá a conseguir alimentos, interactuar con el resto de los muertos e irrumpirá en el plano terrestre asustando a sus seres queridos. La muerte no se trata de un fin de la existencia sino de un existir en otro mundo.

La noche es un período cargado de significación para el indígena, en ella impera una potencia diferente: los muertos que acuden al plano terrestre con nefastas intenciones.

El "paqál" es la materia anímica que posibilita la vida y la existencia de la persona. El susto es entendido como una enfermedad, que implica el abandono temporario o definitivo del paqál. Durante la noche, el paqál sale del cuerpo y se dirige a diferentes lugares, interactùa con otras almas, por medio de la experiencia onírica, la persona recuerda y conoce lo que ha sucedido. La muerte del paqál implica la muerte del sujeto en su totalidad. El rapto del alma se evidencia, en el plano físico, en la pérdida o disminución de las facultades propias del individuo.

El pilagá concibe al muerto como un ser siempre presente, interactúa con él, conmovido por un doble sentimiento: lo extraña y añora, pero también le teme.


Fuentes:

Modos de Clasificación en la cultura Pilagá. Anatilde Idoyaga Molina.

Conceptos, categorías e iconografía: El uso de dibujos entre los Pilagá y los Toba Taksek (Chaco Central). Anatilde Idoyaga Molina, Ezequiel Ruiz Moras. RUNA XXI (1994), Pag. 177-205.

Cuerpo e identidad étnica y social. Un análisis de las representaciones Pilagá. Anatilde Idoyaga Molina.


Idoyaga MolinaAnatilde Idoyaga Molina

Antropóloga, doctora en filosofía y letras, docente e investigadora, especialista en mitología.

Directora del Centro Argentino de Etnología Americana. Dirige la Maestría y Doctorado en Cultura y Sociedad del Instituto Universitario Nacional del Arte. Es Investigadora Principal del CONICET y Profesora en el Instituto Universitario Nacional del Arte y en la Universidad de Buenos Aires. Edita las series Scripta Ethnologica y Mitológicas.