Historia de los Chiriguanos II

Culturas Originarias de América
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plusCultura Chiriguana

Época Colonial

Pasados los primeros años de relativa concordia, la Chiriguanía se levanta ante los españoles en 1564, su territorio se convierte en un bastión de las culturas originarias, situación que sostendría durante toda la colonia.

Francisco Álvarez de Toledo, Virrey del Perú (1569 - 1581), organiza y se pone a la cabeza de una numerosa y bien pertrechada expedición para aniquilar a los chiriguanos; entre 1571 y 1574 intentan penetrar en la Chiriguanía, los aborígenes responden con una estrategia de guerrillas que termina en victoria con el propio Álvarez de Toledo gravemente enfermo y una desordenada retirada española.

En 1584 la Corona española, emite una Real Provisión, cuyos términos reflejan la inquietud que les provocaban los chiriguanos: "Don Felipe por la gracia de Dios Rey de Castilla (...) abiéndose considerado con maduro acuerdo é deliberacion (...) por el nuestro Presidente é Oidores, é consultándolo con personas de ciencia y experiencia y prácticos en la guerra (...) declarán debérseles fazer la guerra á fuego é á sangre con campo formado, dándolos por esclavos de los que los tomaren é pretendieren."

Lorenzo Suárez de Figueroa gobernador de Santa Cruz de la Sierra entre 1581 y 1595 propuso que se marcara a fuego a los cautivos chiriguanos y se les cortara el dedo pulgar de la mano derecha para que, si llegado el caso huían, no pudieran volver a manejar el arco y la flecha. Además de sus ideas "pacificadoras", el gobernador fue el responsable de la fundación de San Lorenzo el Real (en 1590) a orillas del río Guapay (Grande), como nexo entre Santa Cruz de la Sierra y Charcas separadas por 140 leguas.

La presión española, tanto del ejército cuanto del catolicismo, creció en el siglo XVII, socavaba la cultura chiriguana. Los caciques vencidos eran considerados "vasallos" mientras se mantenían obedientes al rey español y la masa de aborígenes era utilizada como mano de obra esclava. Desde Santa Cruz al norte, Charcas al oeste y Tarija al sur, se inicia un "cerco" que agobiaba al territorio chiriguano y que se incrementaría en el siglo XVIII.

La respuesta ancestral guaraní de la migración para escapar al problema era imposible. Los españoles estaban presentes por todos los lados, excepto por el este, donde el Chaco seco estaba poblado por los temidos toba. Se produce una reinterpretación del mito de la "Tierra sin mal" al "Tiempo sin mal", un desplazamiento del espacio al tiempo.

En la Chiriguanía florecieron los movimientos mesiánicos que prometían un "tiempo sin blancos". El profeta Aruma encabeza una sublevación general (1727 - 1735), que da por resultado misiones y estancias arrasadas. En 1778-1779 los profetas Caiza -al sur del Pilcomayo- y Mazavi -al norte, en la margen derecha del Guapay (Grande)- lideran otros dos movimientos proféticos.

Hacia fines del siglo XIII, se busca desintegrar la cultura chiriguana con la fundación de reducciones a cargo de misioneros franciscanos. Algunas parcialidades chiriguanos-chané al ser invadidas y expropiadas sus tierras, no tuvieron más opciones que integrarse a ellas, aceptando la autoridad religiosa como alternativa a seguir viviendo.

Los que desafiaban la autoridad española se refugiaron en montes y sierras donde buscaron mantener su identidad y organizar la resistencia.

En el año 1800, el Intendente de Cochabamba y Gobernador de Santa Cruz, Francisco de Viedma, mientras buscaba recortar el poder de los franciscanos, tratando de separar las reducciones más avanzadas económicamente para unirlas al obispado de Santa Cruz, encabeza personalmente una expedición de 40 días con base en el fuerte de Saipurú, desde donde salían partidas militares contra aldeas de chiriguanos, las que arrasaban; sin embargo los indómitos chiriguanos se levantaban una y otra vez contra los blancos.

El Gobernador Intendente de Potosí, Francisco de Paula Sanz, en 1805 al mando de unos 2.000 hombres realiza una expedición de tierra arrasada: entrada en los poblados incendio y destrucción, envenenamiento del agua y cuando los encontraban muerte a los indígenas. Pero éstos no aparecían, empleando tácticas ofensivas-defensivas, irrumpían y se volatilizaban constantemente, golpeando a la columna expedicionaria española, que a medida que pasaban los días iba desmoralizándose. Los resultados en general son pobres, el esfuerzo no reditúa porque si bien destruyen los pueblos, no se encuentra la gente, escondida en los montes.

Los franciscanos súbditos de la Corona española, al producirse el conflicto bélico independentista fueron expulsados de la Chiriguanía. Quedaría para las nuevas Repúblicas, la verdadera conquista de los chiriguanos y el sometimiento de sus habitantes.

Las Reducciones Chiriguanas

La expulsión de los jesuitas en 1767, motivó que los franciscanos se hicieran cargo de las reducciones que regentearan aquellos, tomando la vanguardia colonizadora. Desde el Colegio de Tarija (en Bolivia), se produjo una oleada de reducciones en la Chiriguanía.

Los franciscanos fueron expulsados entre 1813-1815 por las fuerzas independentistas. Unos 30 años después, pasadas las turbulencias de la independencia, el Colegio de Tarija toma nuevo impulso, restaura algunas misiones, crea otras y expande su zona de acción hacia el sur del Río Pilcomayo.

En la siguiente tabla presentamos una breve descripción de las principales misiones chiriguanas.

Año      Misión Descripción
1717 Concepción en el Valle de Salinas Fundada en el año 1717 por el padre jesuita Francisco Guevara, destruida por la rebelión chiriguana de 1727. Cuando los jesuitas fueron expulsados, la administración de la misión pasó a manos de civiles, quienes al no poder encaminarla solicitaron al corregidor de Tarija se la encomendase a los misioneros franciscanos, los que se hicieron cargo en 1769.

Ubicada a 1120 m.s.n.m, albergaba chiriguanos y unas pocas familias mataguayas.

1758 Francisco de Azero Después de fundar la pequeña reducción de Concepción de Pilpilí -con 100 indios- que subsistió hasta 1792, los franciscanos Tomás Amaya y Francisco del Pilar organizaron la misión San Francisco de Azero en 1758, en un llano rodeado por cerros, a orillas del caudaloso río del mismo nombre que se junta con el Río Grande.

Contaba con una plaza grande, iglesia, casa habitación de los misioneros y escuelas de adobe. Llegó a reunir unos 2000 indios chané.

1763 Nuestra Señora de la Asunción del Piray La misión franciscana más retirada del Colegio de Tarija y la más cercana de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, es la del Piray.

Había sido iniciada por la Compañía de Jesús y abandonada por la belicosidad de los indios rebeldes. A pedido de los vecinos de Santa Cruz de la Sierra, el padre Lorenzo Ortiz, el 10 de mayo de 1763 refundó la reducción. Inició su misión con 150 cabezas de ganado caballar y 1000 reses. Congregó a los indios dispersos, formando un pueblo con una pequeña capilla. Tras su muerte en 1772 la misión fue entregada a los padres misioneros del Colegio de Tarija.

1771 Santísima Trinidad de Abapó AbapóEn 1690 los padres jesuitas José de Arce y Juan Bautista de Zea habían fundado en este lugar la misión Presentación de Nuestra Señora, luego de unos años de prosperidad, los chiriguanos se rebelaron y los misioneros debieron refugiarse en la reducción de San Javier de Chiquitos.

En 1771 los padres franciscanos del Colegio de Tarija fundaron la nueva reducción. Dos torres de adobe de la capilla que presidía el asentamiento aún se mantienen en pie. Junto a las reducciones de Piray y Cabezas, fundadas un año más tarde, formaba un conjunto de avanzada de las misiones franciscanas en la periferia chaqueña.

1772 Nuestra Señora del Carmen de Cabezas En la entrada al chaco boliviano, sobre un campo abierto que domina al Río Grande, en un lugar antes llamado Cotoca, en 1769 el presbítero Melchor José Mariscal fundó esta misión para entregarla a los Padres franciscanos del Colegio de Tarija, quienes la tomaron a su cargo el 24 de diciembre de 1772. Para el año 1810 albergaba más de 1800 chiriguanos.
1781 Nuestra Señora del Pilar de la Florida

Cercana a la Misión del Piray, en 1781 el fraile franciscano Francisco del Pilar del Colegio de Tarija fundó la misión Nuestra Señora del Pilar de la Florida. Para reducir a los chiriguanos, se había aceptado la imposición de ellos de la libre elección de su lugar de residencia; cuando entre 1787 y 1788 se establecieron otras misiones fundadas por el mismo fraile -Mazabí, Igmirí y Zaypurú-, repentinamente y sin poder contenerlos, fueron a ellas. La misión quedó totalmente despoblada; para aprovechar lo que se había trabajado, se establecieron algunas familias de la Misión del Piray.

1787 Nuestra Señora de Guadalupe de Igmirí Muy cercana a la reducción San Rafael Arcángel de Mazavi, se encontraba la de Nuestra Señora de Guadalupe de Igmirí, fundada en 1787 por el mismo padre Francisco del Pilar. Tenía una economía de subsistencia limitada por la escasez de agua.
1788 San Rafael Arcángel de Mazavi Pasando el Río Grande, a unas 16 leguas de la Misión Pilar de la Florida, el padre Francisco del Pilar fundó la misión San Rafael Arcángel de Mazavi el 24 de junio de 1788. Se hicieron huertas para los indios en los que se sembraba maíz, algodón, alubias y algunas hortalizas. El agua que provenía de un manantial era escasa por lo cual no se sembraba caña de azúcar y eran pocas las estancias para el ganado.
1788 San Antonio de Padua de Zaypurú Al sur de la Misión de Igmirí, el franciscano Francisco del Pilar fundó en 1788 la Misión de San Antonio de Padua de Zaypurú, los chiriguanos del lugar se acercaron gustosos, en la guerra de 1779 con los españoles, éstos le habían producido estragos, quemándoles sus ranchos y sembradíos.

Se construyó una iglesia, habitaciones para los misioneros y escuelas. Lindaba con un fuerte de 30 militares

1789 Nuestra Señora de la Candelaria de Ití Muy cercana a la Misión de Tayarendá, en 1789, Francisco del Pilar había inaugurado, con la misa del 30 de abril, la Misión de Nuestra Señora de la Candelaria de Ití con indios de la etnia chané, muy reacios a recibir el cristianismo.

Para el año 1799 había 1014 habitantes, de los cuales sólo 167 estaban bautizados. Contaba con 470 cabezas de ganado vacuno, 66 caballar y 307 ovejuno.

1790 San Pedro Alcántara de Tayarendá 24 leguas al oeste de la Misión de Zaypurú, el fraile Francisco del Pilar celebró la primera misa el 8 de mayo de 1790 en la Misión de San Pedro Alcántara de Tayarendá. El terreno muy fértil -cercado por los colonos que entraban a ocupar las tierras con sus ganados-, producía maíz, arroz, frijoles y otras legumbres.

Fray Antonio Tamajuncosa, en Descripción de las misiones, al cargo del Colegio de Nuestra Señora de los Ángeles de la Villa de Tarija (1800): "Los indios son de nación chiriguana, venidos de otros pueblos y tienen muy poca constancia, y menos inclinación a recibir el santo bautismo. La iglesia es muy pulida, y la casa habitación de los Padres conversores, de adobe, con patio interior y las oficinas necesarias. Tiene el pueblo una buena plaza, y los ranchos de los indios está en buen orden, y las escuelas muy capaces."

1791 San Miguel Arcángel de Itaú San Miguel de ItauEn el valle de Itaú, en un sitio llamado Tabarillo, Lorenzo Ramo, franciscano del Colegio de Tarija, fundó la misión el 28 de julio de 1791.

El 22 de febrero de 1798 fue invadida por los chané, quienes saquearon todas las casas del valle, quemaron gran parte de la misión, mataron cinco indios y cautivaron 62 personas. Temiendo un nuevo ataque se construyó un fuerte de adobe que protegía la iglesia. la administración y la casa habitación de los misioneros.

Las turbulencias de la revolución independentista, produjo su destrucción. En 1845 los Padres franciscanos de Tarija volvieron a a ponerla en funcionamiento hasta que una epidemia de viruela diezmó su población.

Cercana a esta misión, hubo otras dos: Tariquea y Garrapatas que se perdieron con las rebeliones chiriguanas de los años 1757 y 1758.

En la imagen la la Capilla de Nuestra Señora de la Candelaria de Zapatera, vice-parroquia de Itaú.
1791 San Buenaventura de Tacuarembotí El 29 de noviembre de 1791, con una misa se inauguró la Misión de San Buenaventura de Tacuarembotí fundada por el franciscano Francisco del Pilar. Estaba situada sobre un terreno fértil atravesado por un arroyo bastante caudaloso, al sureste de la Misión de Tapuitá.

Para el año 1800 había 1400 indios reducidos, y una estancia con más de 100 cabezas de ganado vacuno.

1792 San Gerónimo de Pirití El 3 de mayo de 1792, se celebró la primera misa en la Misión de San Gerónimo de Pirití fundada por el franciscano Francisco del Pilar. Situada en un campo abierto, muy cercano a un arroyo, al sudeste de la Misión de Tacuarembotí.

Para el año 1800 habían sido reducidos 800 chiriguanos, los jóvenes concurrían con prontitud a la escuela y el catecismo. Los adultos no adoptaban el cristianismo.

1795 Santo Domingo de Tapuitá Dos leguas al suroeste de la Misión de Zaypurú, el fraile franciscano Francisco del Pilar fundó en 1795 la Misión de Santo Domingo de Tapuitá en una serranía. El pueblo tenía una iglesia muy bien ornamentada y escuelas. El agua provenía de una vertiente en la quebrada inmediata, en tiempos de sequía había que buscarla muy arriba.
1795 Purísima Concepción de Nuestra Señora de Parapití En los márgenes de Río Parapetí, el fraile Francisco del Pilar reuniendo 30 familias y esperando la pronta llegada de otras 40, el 6 de enero de 1795, fundó la misión Purísima Concepción de Nuestra Señora de Parapití (hoy San Antonio del Parapetí).

En 1799 la misión contaba con 756 almas, con buena provisión de ganado en sus estancias. En 1796 se registran rebeliones chiriguanas contra las misiones del Colegio de Tarija, se repetirían en noviembre y diciembre de 1799 dejando la misión -al igual que otras vecinas- completamente destruida.

Sin embargo, hacia 1801 la reducción había renacido convirtiéndose en la más floreciente del Colegio de Tarija, reuniendo más de 3200 chiriguanos. En el marco de las guerras independentistas, chiriguanos y tobas volvieron a destruir la misión en 1814. Con la retirada de los padres franciscanos, la misión quedó sin administración, las autoridades enviadas por el obispo de Santa Cruz fueron rechazadas por los nativos, recién en 1871 volvieron los franciscanos, esta vez dependían del Colegio de Potosí.
1798 Apóstol San Pablo de la Tapera

El 28 de mayo de 1798, Francisco del Pilar celebró la primera misa en la Misión del Apóstol San Pablo de la Tapera. Era una reducción pequeña, en la que costaba reunir a los indios por la oposición de los demás habitantes de las vecindades.

Situado en un territorio con muy buena provisión de agua, para el año 1800 albergaba 67 chiriguanos, poseía una pequeña capilla, una casa de adobe para los misioneros y ranchos sobrantes para los indios que quisieran sumarse.

En las cercanías se encontraban los pueblos de Sauces con españoles y mestizos y Pampas, que reunía indios chiriguanos.

1848 Nuestra Señora de Guadalupe de Chimeo ChimeoFundada en 1848, en una nueva etapa de expansión misionera del Colegio Franciscano de Tarija, finalizadas las turbulencias de las guerras independentistas.

En 1849 estuvo a cargo del padre Efrem Carrera, recibió 60 reses de la cercana misión de Itaú; con una actividad extraordinaria para 1856 contaba 500 cabezas de ganado vacuno y 360 de lanar, además construyó residencias, una nueva iglesia y un cementerio.

La antigua fotografía es una vista del sector sur de la misión.
1851 San Roque de Aguairenda San Roque de AguairendaA 60 km de la Misión de Itaú y 290 de la Casa Misión de Tarija, el misionero Giuseppe Giannelli de Lucca fundó la Misión San Roque de Aguairenda.

Un buen número de chiriguanos fueron reducidos voluntariamente, epidemias redujeron drásticamente la población, en 1896 había 290 personas.

La imagen muestra a los misioneros enseñando a fabricar ladrillos.

Link para ver el cuadro completo de las Reducciones en el Gran Chaco.