La Pipa Sagrada. Alce Negro

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La Pipa Sagrada
Los Siete ritos secretos de los indios Sioux

Alce Negro

La Pipa Sagrada
7. Ishna Ta Awi Cha Lowan: Preparación de la muchacha para los deberes de la mujer

Los ritos de preparación de la muchacha —ishna ta awi cha lowan, «han cantado sobre ella sola»— se realizan después del primer período menstrual; en este momento la muchacha se convierte en mujer; debe comprender el significado de este cambio y ha de ser instruida en las obligaciones que deberá cumplir a partir de entonces. Es necesario que se dé cuenta de que el cambio producido en ella es algo sagrado, pues desde ahora será como la Madre Tierra y podrá traer hijos, que deberán ser educados conforme a las vías del Gran Espíritu.

Además, debe saber que cada mes, cuando viene su período, ella lleva una influencia con la que ha de tener cuidado, pues la presencia de una mujer en este estado puede quitar el poder a un hombre santo 1. Por tanto, debe observar con cuidado los ritos de purificación que voy a describir, y que nos han sido dados por el Gran Espíritu en una visión.

Antes de recibir la revelación de este rito, era costumbre que durante el período menstrual, la mujer o la muchacha se retirase a un pequeño tipi fuera del círculo del campamento; una mujer le llevaba la comida y nadie más podía acercarse a la tienda.

Cuando una muchacha tenía su primer período menstrual, una mujer mayor que ella le instruía en las cosas que toda mujer debe saber, incluso en el arte de confeccionar mocasines y vestidos. Esta mujer de más edad, que purifica a la muchacha con la ayuda del humo aromático, debe ser una persona buena y pura, pues sus virtudes y sus costumbres pasan a la muchacha a la que purifica. Antes de que se le permitiera regresar con su familia, la joven todavía había de purificarse en la cabaña inipi.

Pero ahora quiero contaros cómo recibimos nuestros nuevos ritos de preparación al estado de mujer casada.

Hace muchísimo tiempo, un lakota llamado Tatanka Hunkeshni —Bisonte Lento— tuvo una visión: una madre bisonte limpiaba a una pequeña bisonte, su hija. Gracias al poder de esta visión, Bisonte Lento se convirtió en un hombre santo (wichascha wakan), y comprendió que le había sido revelado un rito para las jóvenes de su tribu.

Unos meses después de que Bisonte Lento recibiera su visión, una muchacha de catorce años, llamada La Mujer Bisonte Blanco Aparece, tuvo sus primeras reglas, y su padre, Pluma En La Cabeza, se acordó inmediatamente de la visión de Bisonte Lento; cogió, pues, un Calumet lleno de tabaco y lo ofreció a Bisonte Lento, quien aceptó la Pipa, diciendo: «¡Hi ho! ¡Hi ho! ¿Por qué razón me traes esta Pipa sagrada?»

Pluma En La Cabeza respondió: «Tengo una hija que tiene sus primeras reglas, y quiero que la purifiques y la prepares para su papel de mujer, pues sé que has tenido una visión muy poderosa con la que aprendiste un modo más eficaz y más santo de hacerlo que el que hemos seguido hasta ahora.»

«Ciertamente, haré lo que deseas», respondió Bisonte Lento. «El pueblo de los bisontes, que ha sido instruido por el Gran Espíritu y que nos ha dado este rito, está cerca de los hombres; él es nuestra fuente de vida en muchos aspectos 2. En el origen, la Mujer Bisonte Blanco nos dio nuestro muy santo Calumet, y desde entonces hemos sido hermanos de los cuadrúpedos y de todo cuanto se mue ve. Tatanka, el bisonte, es el pariente más cercano que tenemos entre los cuadrúpedos; viven como una tribu, al igual que nosotros 3.

Es voluntad de nuestro Abuelo Wakan-Tanka que sea así; y su voluntad es que este rito lo realicen los hombres en la tierra; es por esto por lo que ahora queremos establecer este rito, que será muy provechoso para el pueblo. Es cierto que los cuadrúpedos y todos los pueblos que se mueven en el Universo poseen este rito de purificación, especialmente nuestros parientes los bisontes. He visto que ellos también purifican a sus hijos y los preparan para llevar fruto. Será un día sagrado cuando hagamos esto, y complacerá al Gran Espíritu y a todos los pueblos que se mueven. Primero deberás poner en tu Calumet a todos estos pueblos y a todos los Poderes del Universo para que, junto con ellos, podamos enviar una voz al Gran Espíritu.»

Voy a preparar un sitio consagrado para tu hija, que es pura 4 y que está a punto de convertirse en una mujer, La aurora, que es la luz de Wakan-Tanka, estará en este lugar, y todo será sagrado.

"Mañana deberás levantar una tienda, justo fuera del círculo de nuestro campamento; deberá tener una vía de acceso protegida, exactamente como en el rito del parentesco; y deberás reunir los objetos siguientes: un cráneo de bisonte, una copa de madera, unas cuantas cerezas, agua, hierba aromática, salvia, un Calumet, un poco de tabaco trenzado de los arikara, tabaco kinnikinnik, un cuchillo, un hacha de piedra, pintura roja y azul."

Pluma En La Cabeza dio a Bisonte Lento caballos y otros regalos, y se fue a preparar todas las cosas para el día siguiente.

2

Al día siguiente todo estaba a punto en la tienda ritual, y toda la población se reunió a su alrededor, con la excepción de las mujeres que preparaban el festín que ponía fin a losritos. Bisonte Lento estaba sentado al Oeste del tipi; delante de él se había escarbado el suelo y en este sitio se depositó un ascua. Sosteniendo la hierba aromática por encima de la brasa, Bisonte Lento pronunció esta oración:

«Abuelo y Padre Wakan-Tanka, Te ofrezco tu hierba sagrada. Abuela Tierra, de la que venimos, y Madre Tierra que traes muchos frutos, ¡escuchad! Voy a hacer un humo que penetrará en los Cielos y que llegará incluso hasta nuestro Abuelo Wakan-Tanka, se extenderá por encina de todo el Universo y tocará todas las cosas.»

Después de poner hierba aromática sobre la brasa, Bisonte Lento purificó el Calumet y todos los objetos destinados al rito. Luego dijo:

«Todo lo que hoy se hará, será realizado con la ayuda de los Poderes del Universo. Ojalá nos ayuden a purificar y a volver wakan —sagrada— a esta muchacha que ahora va a convertirse en mujer. Lleno esta Pipa de misterio y, al hacerlo, pongo en ella todos los Poderes que hoy nos ayudarán.»

Bisonte Lento se purificó primero él mismo en el humo 5, y luego, sosteniendo el Calumet con la mano izquierda cogió una pizca de tabaco con la mano derecha y rezó:

«Abuelo Wakan-Tanka, vamos a enviar una voz hacia Ti mediante nuestro Calumet. Éste es un día elegido, pues vamos a purifican a esta muchacha. La Mujer Bisonte Blanco Aparece. Hay un lugar en esta Pipa para todos los Poderes del Universo; ¡ten, pues, piedad de nosotros y acepta nuestras ofrendas!»

Oh Tú, Poder de donde se pone el sol, que guardas el Calumet, y que apareces de modo tan terrible para purificar al mundo y sus habitantes 6, queremos ofrecer esta Pipa al Gran Espíritu y necesitamos tu ayuda y tus aguas purificadoras; estamos dispuestos para purificar y santificar no sólo a una muchacha, sino también a toda una generación. ¡Ayúdanos con tus dos días benéficos rojo y azul! Hay un lugar para Ti en el Calumet.»

Bisonte Lento puso este tabaco en la Pipa y, sosteniendo un poco de tabaco hacia el lugar de donde vienen los vientos purificadores 7, oró:

«Oh Tú, gigante Wazia, Poder del Norte, que preservas la salud de la tribu con tus vientos y ‘que purificas la tierra blanqueándola: Tú eres quien guarda el sendero por el que camina nuestro pueblo, Ayúdanos hoy con tu influjo purificador; vamos a santificar una virgen, La Mujer Bisonte Blanco Aparece; de ella saldrán las generaciones de nuestra tribu. Hay un lugar para Ti en este Calumet; ¡ayúdanos con tus dos días benéficos!»

El Poder del Norte fue puesto en la Pipa; luego, sosteniendo un poco de tabaco en la dirección de donde viene la luz, Bisonte Lento continuó orando:

«Oh Tú, Huntka 8, Ser y Poder del lugar de donde viene la aurora del día y la luz del Gran Espíritu, Tú que eres de largo aliento y que das el conocimiento a los hombres, da hoy algo de tu sabiduría a esta virgen, La Mujer Bisonte Blanco Aparece, que va a ser purificada. ¡Ayúdanos con tus dos días rojo y azul! Hay un lugar para Ti en el Calumet.»

Después de poner el Poder del lugar de donde viene la luz en la Pipa, y sosteniendo un poco de tabaco en la dirección del lugar hacia el que siempre os volvéis, rezó:

«Oh Tú, Cisne Blanco, Poder del lugar hacia el que siempre nos volvemos, que controlas el sendero de las generaciones y de todo cuanto se mueve, vamos a purificar a una virgen para que sus generaciones futuras puedan caminar de un modo conforme al misterio por el camino que Tú controlas. Hay un lugar para Ti en el Calumet. ¡Ayúdanos con tus dos días rojo y azul!»

El Poder del Sur fue puesto en la Pipa y, dirigiendo una pizca de tabaco hacia el cielo,Bisonte Lento continuó:

«¡Oh Wakan-Tanka, Abuelo, míranos! Vamos a ofrecerte el Calumet.»

Luego, dirigiendo el tabaco hacia la tierra:

«Oh Tú, Abuela, sobre quien las generaciones de la tribu han caminado, ¡que La Mujer Bisonte Blanco Aparece, con sus generaciones futuras, camine sobre Ti conforme al misterio en los inviernos venideros! Oh Madre Tierra, que das frutos sin cuento, y que eres como una madre para las generaciones, esta virgen que está hoy aquí será purificada y consagrada; ¡ojalá se parezca a Ti, y sus hijos, y los hijos de sus hijos, caminen por el sendero sagrado en conformidad con el misterio. ¡Ayúdanos, oh Abuela y Madre, con tus días rojo y azul!»

La Tierra, en su calidad de Abuela y Madre, estaba ahora en el tabaco y se hallaba en el Calumet; y Bisonte Lento elevó todavía una pizca de tabaco hacia los cielos y rezó:«¡Oh Wakan-Tanka, míranos! Vamos a ofrecerte este Calumet.» A continuación, y dirigiendo el mismo tabaco hacia el cráneo del bisonte: «Oh tú, pariente cuadrúpedo, tú que entre todos los pueblos cuadrúpedos eres el más próximo a nosotros, también debes ser puesto en la Pipa, pues nos has enseñado cómo limpias a tu retoño, y al purificar a La Mujer Bisonte Blanco Aparece queremos imitar tu manera de hacer. Te doy como ofrenda, oh cuadrúpedo, agua y pintura, jugo de cerezas, y también hierba. Hay un lugar para Ti en el Calumet; ¡ayúdanos!»

De este modo el pueblo cuadrúpedo de los bisontes fue colocado en la Pipa, y Bisonte Lento elevó por última vez un poco de tabaco hacia el Gran Espíritu, y rogó:

«¡Oh Wakan-Tanka y todos los Poderes alados del Universo, míranos! Este tabaco Te lo ofrezco a Ti, Jefe de todos los Poderes, Tú que eres representado por el Águila Moteada que vive en las profundidades de los Cielos, y que guardas todo cuanto hay en ellos. Vamos a purificar a una muchacha que pronto será mujer. ¡Protege a las generaciones que saldrán de ella! Hay un lugar para Ti en el Calumet; ¡ayúdanos con tus días rojo y azul!»

La Pipa, que ahora contenía el Universo, fue apoyada en el pequeño secadero, con el pie tocando al suelo y la boca mirando al cielo 9. Bisonte Lento comenzó entonces a preparar el emplazamiento ritual, y sólo los parientes cercanos de La Mujer Bisonte Blanco Aparece fueron admitidos en la tienda; los ritos que iban a seguir no eran para todo el mundo.

3

«El Gran Espíritu —dijo Bisonte Lento— ha dado a los hombres un parentesco cuaternario: su Abuelo, su Padre, su Abuela y su Madre. Éstos son siempre nuestros parientes más próximos. Puesto que todo lo que es bueno se hace de un modo cuaternario, los hombres pasarán a través de cuatro edades; así, se asemejarán a todas las cosas. Nuestro pariente más cercano entre los cuadrúpedos es Tatanka, el bisonte; quiero deciros que él ha establecido un parentesco conmigo. Me dispongo a preparar un emplazamiento consagrado para esta virgen, La Mujer Bisonte Blanco Aparece, y he recibido del bisonte el poder para hacerlo. Todas las cosas y todos los seres han sido reunidos aquí para que sean testigos de esto, y para ayudarnos. ¡Es así! ¡Hechetu welo!»

Se hizo humo con la hierba aromática y Bisonte Lento, poniéndose en él purificó todo su cuerpo. Antes de preparar el lugar sagrado, era necesario que Bisonte Lento demostrara poseer realmente un poder del bisonte, por esto cantó el canto de misterio que aquél le enseñó:

¡Vienen a ver esto!
Voy a hacer un lugar que es sagrado.
¡Vienen a ver aquello!
La Mujer Bisonte Blanco Aparece
Esta sentada de una manera sagrada.
¡Todos vienen a verla!

Cuando terminó este canto, Bisonte Lento emitió un largo ¡huh! semejante al mugido del bisonte, y de su boca salió un polvo rojo, tal como puede hacer un bisonte hembra cuando tiene un becerro. Bisonte Lento hizo aquello seis veces y lanzó el humo rojo sobre la muchacha y después sobre el lugar consagrado; todo el tipi estaba lleno de este humo rojo; los niños que espiaban por una abertura de la puerta se asustaron y huyeron deprisa, pues era un espectáculo verdaderamente terrorífico.

Bisonte Lento cogió entonces su hacha de piedra, y después de purificarla en el humo de hierba aromática, golpeó el suelo en el centro de la tienda e hizo una cavidad semejante a un lecho de bisonte; con la tierra que sacó hizo un pequeño montículo al Este de la cavidad. A continuación tomó un poco de tabaco y después de dirigirlo hacia el cielo lo puso en el centro del sitio ritual; luego trazó con tabaco una línea que iba de Oeste a Este y otra que iba de Norte a Sur, formando una cruz. Todo el Universo se halla ahora contenido en este espacio de misterio. Por último, Bisonte Lento tomó un poco de pintura azul y después de dirigirla al cielo tocó con ella el centro de la cruz; luego puso pintura azul sobre las líneas de tabaco, primero en dirección Oeste-Este y después en dirección Norte-Sur.

El empleo de este color azul es muy importante; su santidad es evidente cuando se comprende su significado, pues, como he dicho a menudo, el poder de una cosa o de un acto reside en la comprensión de su sentido. El azul es el color de los cielos; al poner el azul sobre el tabaco, que representa a la tierra, hemos unido el cielo y la tierra, y todo ha sido unificado.

Bisonte Lento puso entonces el cráneo del bisonte sobre el montículo, con el rostro vuelto hacia el Este; luego pintó un círculo rojo alrededor del cráneo y una línea recta del mismo color desde la parte superior de la cabeza —entre los cuernos— hasta la frente, y puso unas bolas de salvia en las órbitas; por último colocó la copa de madera llena de agua ante la boca del bisonte. Entonces se pusieron las cerezas en el agua; debían representar los frutos de la tierra, que son semejantes a los frutos de los hombres 10.

El cerezo que veis es el Universo, y se extiende desde la tierra hasta el cielo; los frutos que lleva el árbol, y que son rojos como nosotros, los hombres, son como los frutos de nuestra Madre Tierra; y es por esto —y por más razones que no podría enumerar— por lo que este árbol es para nosotros muy wakan —muy sagrado.

Bisonte Lento confeccionó un pequeño atado con hierbas aromáticas, corteza de cerezo y pelos de un bisonte vivo. Estos pelos son sagrados porque provienen de un árbol vivo 11; ya veis que el pueblo de los bisontes también tiene una religión: ésta es la ofrenda que han hecho al árbol 12.

Entonces La Mujer Bisonte Blanco Aparece hubo de levantarse, y Bisonte Lento, sosteniendo el pequeño atado de sustancias misteriosas sobre la cabeza de la muchacha, habló así:

«Lo que está encima de tu cabeza es como el Gran Espíritu, pues, cuando estás de pie, te extiendes de la tierra hacia el cielo, y todo lo que hay por encima de tu cabeza es como el Gran Espíritu. Tú eres el árbol de la vida. Ahora serás pura y santa; ¡que tus generaciones lleven mucho fruto! Dondequiera que se posen tus pies el suelo será santificado, pues desde ahora llevarás contigo un influjo poderoso. Que los cuatro Poderes del Universo te ayuden a purificarte, pues en el mismo momento en que pronunciaré el nombre de cada Poder, frotaré cada lado de tu cuerpo de arriba abajo con este pequeño atado. ¡Que las aguas purificadoras del lugar donde se pone el sol desciendan para purificarte! ¡Que seas como la nieve purificante que viene del lugar donde vive Wazia! ¡Que el lucero del alba te dé sabiduría cuando la aurora del día descienda sobre ti! ¡Que el Poder del lugar hacia el que siempre nos volvemos te purifique, y que los pueblos que han caminado por este sendero recto y bueno te ayuden a purificarte! ¡Que seas como el Cisne Blanco que vive en el lugar hacia donde miras, y que tus hijos sean tan puros como los hijos del Cisne!»

4

La muchacha se sentó, y Bisonte Lento contó a la asistencia cómo, en su visión, había recibido su poder del bisonte:

«Vi una gran tribu que levantaba su campamento y se disponía a partir. Me dirigía hacia allí cuando de pronto se agruparon en círculo, y me encontré en medio de ellos.

Condujeron a una niña hasta el centro y me dijeron que esta niña había de ser purificada según la costumbre de su tribu. Entonces prepararon un emplazamiento ritual en forma de lecho de bisonte y pusieron en él a la niña, luego me pidieron que soplara sobre ella para purificarla. Soplé sobre ella, pero pronto me dijeron que querían enseñarme su manera de hacerlo, que es mejor, e inmediatamente se transformaron en bisontes, y llegó un gran bisonte y sopló, despidiendo un polvo rojo, sobre el pequeño becerro que estaba en el centro; y estando el becerro allí tendido, todos los bisontes vinieron y lo lamieron, y cada vez que lo lamían respiraban ruidosamente y un misterioso humo rojo salía de sus narices y sus bocas.

Me dijeron que así es como purifican a sus hijos, y que el pequeño becerro, ahora que ya estaba purificado, continuaría viviendo y llevaría fruto santamente, y que, continuando su vida, llegaría al final de las cuatro edades. Esta niña, dijeron, iría por el sendero sagrado siendo guía de su pueblo y enseñaría a sus hijos a caminar de una manera santa por el sendero del misterio. Después de mostrarme esto establecieron un parentesco conmigo; me mostraron un bisonte adulto y me dijeron: «Él será tu abuelo»; y mostrándome uno más joven, me dijeron: «Él será tu padre»; luego me mostraron un bisonte hembra y me dijeron: «Ella será tu abuela»; y por último me mostraron un bisonte hembra más joven y me dijeron: «Ella será tu madre».

Declararon que debía regresar junto a mi pueblo con este parentesco cuaternario y enseñarle lo que había aprendido.

Esto es lo que he visto y esto es lo que estoy haciendo al purificar de este modo a una muchacha de mi propia tribu; esta virgen, La Mujer Bisonte Blanco Aparece, es el pequeño becerro que vi. Ahora quiero dejarle beber agua sagrada, y este agua es la vida.»

Bisonte Lento cantó entonces otro de sus himnos:

Estos pueblos son sagrados.
Desde todas las partes del Universo vienen a ver esto.
La Mujer Bisonte Blanco Aparece
Está sentada aquí de una manera sagrada.
Todos vienen a verla.

Bisonte Lento levantó el cráneo de bisonte por los cuernos, y mientras cantaba su himno salió humo rojo por la nariz del cráneo; luego, haciendo como si fuera un bisonte, se puso a embestir a la muchacha con el cráneo, empujándola hacia la copa llena de agua; una vez allí, la joven se arrodilló y bebió cuatro sorbos, y al verlo todos los presentes se alegraron.

Entonces dieron un pedazo de carne de bisonte a Bisonte Lento, y después de purificarlo en el humo de hierbas aromáticas y de ofrecerlo a las seis Direcciones, lo sostuvo ante la muchacha y dijo:

«Oh La Mujer Bisonte Blanco Aparece, has rezado al Gran Espíritu; de ahora en adelante caminarás entre la tribu según el misterio y serás un ejemplo para ellos. Amarás las cosas que en el Universo son más sagradas; serás como nuestra Madre Tierra, humilde y fecunda. ¡Que tus pasos y los pasos de tus hijos sean firmes y respetuosos! Así como el Gran Espíritu ha sido misericordioso contigo, también tú serás misericordiosa con los demás, sobre todo con los niños sin padres. Cuando uno de estos niños venga a tu tipi, aunque sólo tengas un pedazo de carne que te hayas puesto ya en la boca, lo retirarás y lo darás a este niño. ¡Serás así de generosa! Cuando ponga esta carne en tu boca nos acordaremos todos de la misericordia del Gran Espíritu que atiende a nuestras necesidades; del mismo modo, tú atenderás a las necesidades de tus hijos.»

Bisonte Lento puso la carne en la boca de la muchacha; a continuación, la copa de agua con las cerezas dio la vuelta y todo el mundo bebió un sorbo de ella. Luego Bisonte Lento tomó el Calumet que estaba apoyado en el secadero, y, sosteniendo el cañón hacia lo alto, dijo cuatro veces: «¡Hi-ey-hey-i-i!», y pronunció esta oración: «Abuelo Wakan-Tanka, ¡míralos! Este pueblo y todas las generaciones futuras son tuyas. Mira esta virgen, La Mujer Bisonte Blanco Aparece, que ha sido purificada y honrada en este día feliz. ¡Que tu luz que nunca se oscurece esté siempre con ella y con todos sus parientes! Abuela y Madre Tierra, la tribu caminará sobre Ti; ¡que ella siga el camino de misterio con la luz, sin la oscuridad de la ignorancia! ¡Que se acuerden siempre de sus parientes de las cuatro Regiones, y sepan que son parientes de todo cuanto se mueve en el Universo, y antes que nadie del bisonte, que es el jefe de los cuadrúpedos y ayuda a criar a la tribu! Oh Wakan-Tanka, ¡ayúdanos y ten misericordia de nosotros, para que vivamos de una manera feliz y santa! ¡Ten misericordia de nosotros para que vivamos!»

Entonces todos exclamaron: «¡Hi ho! ¡Hi ho!» y se alegraron. Llevaron a La Mujer Bisonte Blanco Aparece fuera de la tienda y la gente se precipitó a tocarla con las dos manos, pues ahora ella era mujer y los ritos que se habían llevado a cabo para ella le habían conferido mucha fuerza misteriosa. La tribu estaba de fiesta; la gente se hizo muchos regalos y todos estuvieron contentos a causa del gran acontecimiento de aquel día. Así fueron instituidos los ritos de preparación de la muchacha al estado de mujer; han sido fuente de mucha fuerza espiritual, no sólo para nuestras mujeres, sino para toda la tribu.


Notas:

1 Los indios nos han hablado de una mujer que, por inadvertencia, entró un día en la tienda de un «hombre de misterio» y con su presencia quitó el poder no sólo al hombre, sino también a la «bolsa de medicina» de éste, que estaba colgada en el tipi. Hechos análogos, aunque menos extremados —el caso citado parece ser muy especial—, se encuentran en la mayoría de las tradiciones; hay incompatibilidades de corrientes sutiles a las que normalmente hay que tener en cuenta, pero que pueden también descuidarse cuando se hallan neutralizadas por otras influencias. Se trata, en todo caso, del plano psíquico y no del plano espiritual; no obstante, el espiritual puede depender en cierta medida —no en sí mismo, sino en su manifestación— de los vehículos psíquicos, lo que explica las prescripciones de purificación que se encuentran en las más diversas religiones.

2 Hay que recordar que los indios, como todos los pueblos de espíritu todavía primordial, ven, en primer lugar, no el plano de existencia que limita, sino la esencia que atraviesa los planos de existencia: el bisonte visible «es» el Bisonte-Principio, pero lo es en un determinado nivel de manifestación cósmica. Los pieles rojas no «adoran», evidentemente, al animal bisonte, puesto que lo matan; sin embargo, jamás olvidan el «genio» de la especie, en el sentido más elevado del término.

3 El bisonte, como el indio, lleva una vida nómada y se desplaza en grandes rebaños.

4 Con estas palabras el vidente declara expresamente que la impureza menstrual no alcanza al propio individuo.

5 Extendiendo las manos sobre el humo y frotándose el cuerpo.

6 El viento del Oeste, las tormentas.

7 El viento del Norte purifica por el frío.

8 Sin duda, el pájaro carpintero de cabeza roja, cuyo nombre corriente es kankecha; este pájaro vive en el Este, de donde viene la luz.

9 Es sabido que la cabeza de un Calumet tiene forma de T invertida, al menos entre los sioux y la mayor parte de las otras tribus; por ello, la parte que sobrepasa la «cazoleta» —que es el «altar»— se considera como el «pie» del Calumet, mientras que la boquilla es su «boca».

10 Es decir, los frutos son a la tierra lo que los hijos son a los hombres.

11 Los bisontes se frotan contra las árboles y dejan en ellos pelos que los indios recogen y conservan piadosamente.

12 Aquí es el árbol el que es divinizado porque une la tierra con el cielo, mientras que el bisonte es considerado en este caso en su aspecto puramente terrestre. Los indios consideran todas las cosas de la naturaleza alternativamente desde el punto de vista de la esencia universal, que vincula a las cosas con lo Divino, y desde el de la accidentalidad existencial, que las limita al nivel de su apariencia inmediata. Este modo de ver las cosas se encuentra, por lo demás, en todas las tradiciones de carácter más o menos primordial o mitológico, con tal que hayan conservado una vitalidad suficiente.

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