Campo del Cielo

Sitios Arqueológicos y Arqueoastronómicos. Pueblos Originarios de América
Portada Pueblos Originarios Secciones Pueblos Originarios Facebook Pueblos Originarios Twitter Pueblos Originarios

plusArqueología Indígena en Noroeste Argentino

La elipse de cráteres que ocupa las provincias del Chaco y Santiago del Estero, se llama "Campo del Cielo" y guarda los recuerdos de esa lluvia meteórica ocurrida hace 4.000 años.

Existen evidencias de que América del Sur fue impactada en forma múltiple por distintos cuerpos desprendidos de un mismo meteorito. Este impacto habría ocasionado, entre otras, la dispersión meteórica de Campo del Cielo. Ésta se caracteriza por la sorprendente concentración de grandes meteoritos metálicos y la disposición de los cráteres de impacto: están perfectamente alineados a lo largo de una recta. El campo de dispersión meteórica tiene una extensión aproximada de unos 100km. de longitud por 3km. de ancho. Los meteoritos se concentran fundamentalmente en su extremo sudoeste.

El meteorito "El Chaco", es el segundo más grande del mundo, cercano a las 37 toneladas, compuesto principalmente de hierro, níquel, y cromo.

El paisaje que presenta Campo del Cielo no es un conjunto de vegetación homogénea, sino una llanura herbosa interrumpida por extensiones más o menos grandes de bosque, conocidas con el nombre de isletas, repartidas irregularmente.

El terreno es extremadamente llano con una altura aproximadamente de 100m. sobre el nivel del mar. El suelo está compuesto por arena muy fina, arcilla, caliche (costra de carbonato que recubre una piedra), y algo de humus. Su alta permeabilidad se ve reflejada por la ausencia de agua permanente en la superficie.

No hay en la región ninguna estructura rocosa emergente de la superficie y, a excepción de los meteoritos, no existen virtualmente fragmentos de mineral más grande que los granos de arena.

Determinar que etnias poblaban la región hace 4.000 años, debido a la movilidad de sus pobladores, es una tarea aún no resuelta. Tal vez sea más conveniente pensar en pequeñas bandas locales.

De acuerdo a los relatos míticos, se puede inferir: