El mito de la creación algonquina (Glooskap y Malsum)

Cosmogonía de los Pueblos Originarios
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La gran Madre Tierra tenía dos hijos: Glooskap y Malsum. Glooskap era bueno. sabio y creativo. Malsum malo, egoísta y destructivo. Cuando la Madre Tierra murió, Glooskap de su cuerpo creo las plantas, animales y seres humanos. Malsum en cambio, hizo plantas venenosas y serpientes.

Glooskap siguió creando cosas maravillosas, Malsum entonces decidió que debía asesinarlo.

Malsum se jactaba de ser invencible, aunque si había una cosa que podía matarlo: las raíces una la planta: el helecho. Acosó a su hermano para encontrar su vulnerabilidad, como éste no podía mentir, le confío que podían ultimarlo con plumas de búho. Así confeccionó un dardo de plumas de búho y lo mató.

Pero el poder de lo bueno era tan fuerte que Glooskap resucitó, ahora sabía que Malsum seguiría complotando contra él y que debía destruirlo para la supervivencia de lo que había creado.

Así atrajo a su hermano a un arroyo diciendo en voz alta que una caña del lugar podía matarlo, así le arrojó las raíces de un helecho con lo que Malsum cayó muerto.

Su espíritu pasó a la clandestinidad y se convirtió en un lobo malvado que atormenta a los seres humanos y animales, pero que teme a luz del día.

Dibujos de algunas de las leyendas de Glooskap publicadas en Leyendas Algonquinas de Nueva Inglaterra. Charles G. Leland. 1884:

Glooskap asesinando a su hermano el lobo.

Glooskap mirando la ballena mientras fuma su pipa

Glooskap enviando sus perros hacia las brujas.

Glooskap y Keanke arponean la ballena.

Glooskap transforma un hombre en un árbol de cedro.


Fuente: http://www.indianlegend.com