Pitao Bezelao

Dioses y Personajes Míticos. Pueblos Originarios
Portada Pueblos Originarios Secciones Pueblos Originarios Facebook Pueblos Originarios Twitter Pueblos Originarios

plusCultura Zapoteca

plusCosmogonía Zapoteca

Dios de la Muerte y el Inframundo. También conocido como Pitao Pezelao, Lira Huila, o Trece Mono. Según los misioneros españoles el ‘‘Principal de los diablos”.

De características similares a Mictlantecuhtli, divinidad Azteca. En alguna versiones es una de las personificaciones de Copijcha, el Dios Sol, presidiendo el sur como el "Sol del Inframundo".

Se le veneraba en ocasión de las enfermedades y la muerte, se le ofrendaban gallinas y copal; se le simbolizó con la calavera, el murciélago y el tecolote.

Se le veneró en Mitla, Ocelotepec,Tecuicuilco, Huitzo, Coatlán y Tlacolula. En San Miguel Sola se echaban suertes con trece maíces, en honor de los trece dioses, si todos quedaban con la cara para abajo, era pronóstico de muerte. Para atenuar el presagio se debía ofrendar al Dios de la Muerte. Si nueve maíces quedaban con la cara para arriba y cuatro para abajo, era presagio de enfermedades, muertes, desgracias y malos sucesos

Su pareja era Xonaxi Quecuya, quien se encargaba de recoger las almas de los que morían en su presencia.

Pitao Bezelao presidía los rituales de los entierros de los nobles zapotecas. A la llegada de los españoles su culto estaba en apogeo y duró hasta bien entrado el siglo XVII en las comunidades indígenas más apartadas del dominio hispano.

Representaciones de Bezelao en el sitio arqueológico de Zaachila, Oaxaca.

La primera imagen precedente muestra a Bezelao esculpido en estuco en la pared izquierda de la Tumba 1.

La segunda es un dibujo de la anterior presentado en "La Teogonía Zapoteca y sus vestigios en Tehuantepec", Guido Münch, 1983, con el siguiente epígrafe: Pitao Pezelao, Dios de la Muerte. En el collar pende un corazón humano, en el cráneo tiene las cuatro direcciones. Arriba aparece el colibrí del sur, símbolo de la resurrección del espíritu.


Vaso trípode decorado con un esqueleto, recuperado por el arqueólogo Roberto Gallegos Ruiz entre las ofrendas de la Tumba 2.