Angata. Rebelión Rapa Nui de 1914

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Angata

Rapa Nui

c. 1853 - 1914

Hacia 1853, en la Isla de Pascua, nació María Angata Veri Tahi, hija de Hare Kohou (clan Miru) y de Veri Tahi a Kau (clan Haumoana).

Siendo pequeña su pueblo fue diezmado por los traficantes de esclavos peruanos.

Tras vivir en Pukuranga, un refugio de la misión católica donde fueron descubiertas sus capacidades de liderazgo, en 1871 fue enviada a la isla Mangavera, del grupo de las Gambier en la Polinesia Francesa donde recibió instrucción en la Escuela de Catequistas de la Iglesia Católica. Allí tuvo un trágico matrimonio con un hombre alcohólico y violento, quien la golpeó tan severamente que nunca más pudo caminar normalmente. Enviudó, al parecer su marido fue asesinado por allegados a Angata.

El 13 de junio de 1874 se casa con Pakomīo Māʻori Ure Kino, quien la acompañaría de regreso a la misión apostólica en Rapa Nui.

Cuando el gobierno chileno anexó la Isla de Pascua en 1888, fue arrendada a Enrique Merlet , quien vendió su control a la Compañía Williamson-Balfour; ellos a su vez crearon una subsidiaria llamada Compañía Explotadora de la Isla de Pascua (CEDIP), que administraba la Isla de Pascua como una granja de ovejas. La empresa construyó un muro límite alrededor de Hanga Roa y estructuras de cría de ovejas. Durante el gobierno de la empresa y varios años después, los pocos habitantes que quedaban en Rapa Nui eran meros espectadores de lo que estaba ocurriendo en su tierra, o peor aún, eran sirvientes de estos extranjeros que les habían prohibido el acceso a sus campos y encerrados en su propia tierra, con solo mil hectáreas para vivir.

Video extraído de CHILE SECRETO.

La fotografía más popular de Angata. En algunas de han borrado los personajes que están de pie para darle un carácter más místico.

Fotografía publicada en Pacífico Magazine, 1917. En el epígrafe: "Grupo de revoltosos antes de ir a robar ovejas". Angata está entre ellos.

Angata se convertiría en la misionera y profetisa admirada y seguida por unos y despreciada como agitadora, revoltosa e incluso loca por otros.

En 1914, los rapanui se rebelaron contra los colonizadores. La rebelión fue inspirada por su líder Angata, quien había experimentado una visión profética en la que Dios le ordenó que retomara la tierra y el ganado. Obtuvieron una pequeña victoria, la Compañía perdía gran parte de su poder y el Estado chileno entraba presencialmente a Rapa Nui.

Angata falleció poco después, las protestas murieron con ella. Recién en 1964 Chile puso fin al régimen militar arbitrario en Rapa Nui.

Fue enterrada en una breve y simple ceremonia en el cementerio antiguo de Hanga Roa. En el año 2000 su féretro se llevó a la Iglesia.

Angata fue descrita por la británica Katherine Routledge, quien vivía en la isla en aquel momento, y a la que concedió una entrevista:

Era una anciana frágil, de cabello gris y ojos expresivos, con una personalidad claramente atractiva y magnética. Llevaba colgado del cuello una especie de medallón religioso, una cruz roja, creo, sobre un fondo blanco, y su hija, que la sostenía, llevaba una pequeña foto del Salvador en un marco de Oxford. Me cogió de la mano amablemente durante la entrevista, llamándome "Caterina". ... Mientras hablaba de las incursiones, su rostro se endureció y sus ojos se volvieron fanáticos; dijo algo sobre "Dios" con el gesto hacia arriba que era su costumbre de pronunciar su nombre. Me apresuré a aliviar la tensión diciendo que "Todos debemos adorar a Dios", y me alegré al ver que se me permitía participar en la Deidad. Su comportamiento se suavizó de nuevo, y mirando hacia el cielo declaró, con una confianza segura, que en su camino era sublime, "Dios nunca permitirá que los canacos sean asesinados o heridos".

Rebelión de Angata.

La Compañía-Estado era la única autoridad válida en Rapa Nui, su administrador -en 1914, el inglés -, nombrado por Estado como Subdelegado Marítimo, tenía el poder político y económico absoluto.

El catolicismo, redefinido por María Angata en forma de sincretismo rapanui-católico fue uno de los pilares que sostenían a los rapanui en esos momentos dramáticos. Luego de cada misa, fuera de la iglesia, el grueso de la población se reunía para escuchar los discursos de Angata que mezclaban sueños proféticos, fin de mundo, antiguo testamento y diatriba política.

Los rapanui Daniel Teave Haukena y Carlos Teao Tori, se hicieron cargo del "brazo armado" del movimiento, fueron los "generales" de Angata.

Daniel Teave (nacido en 1872), quien aprendió a escribir en forma autodidácta, escribió una carta con las demandas rapanui a Percival Edmunds, la entregó personalmente junto a Angata y Teao.

En la misma desconocían su autoridad, y decían que irían a tomar animales y a circular libremente por la isla. Edmunds, la rechazó y amenazó con disparar a matar al que estuviera tratando de robar ovejas al otro lado del muro.

Durante el mes de julio se produjeron múltiples cruces de muro y la extracción de cientos de ovejas y vacas a la Compañía Explotadora. Los animales fueron consumidos ritualmente o sacrificados a "Dios", frente a la Iglesia de Hanga Roa.

Cada raid exitoso, antecedido por discursos de Angata, parecía confirmar sus capacidades proféticas. Llegado el momento, Edmunds se sintió aterrado y temiendo la traición de su personal rapanui, decidió parapetarse en su residencia -la casona Mataveri- con un par de ingleses de la goleta Mana en la que había llegado Katherine Routledge.

El 5 de agosto de 1914, cuando los ingleses esperaban el asalto final a Mataveri, llegó la Corbeta General Baquedano, poniendo fin a los 37 días de revuelta.

Al día siguiente se inició a bordo de la corbeta, anclada frente a Hanga Roa, el sumario contra los cabecillas de la hoy llamada "Rebelión de Angata".

Angata, sindicada como la líder del movimiento por Edmunds, fue tildada por la armada como loca agitadora y no la procesó, si lo hizo con una docena de otros participantes del movimiento.

El comandante de la Baqueano, Almazor Hernández, decidió separar los poderes, nombró al profesor José Ignacio Vives Solar -había llegado junto a él- como Subdelegado Marítimo. Edmunds había perdido poder.

Daniel Teave, fue deportado al continente en la Baqueano, nunca más se supo de él, no hay noticias de su llegada al continente ...

El acta del sumario al que fue sometido fue publicada en el libro Te Mau Hatu o Rapa Nui ("Los soberanos de Rapa Nui"), publicado por el Consejo de Ancianos de Isla de Pascua en 1988, a continuación su transcripción:

Declaración del natural de la Isla de Pascua, Daniel María Teave Haukena.

Con fecha seis de Agosto del año mil novecientos catorce, compareció el señor Fiscal y Secretario, el natural de la Isla de Pascua que se encuentra preso en la garita de este buque, Daniel María Teave Haukena de 36 años de edad, casado, quien después del juramento de estilo dijo que vivía con sus padres entre hotu'Iti y Vaihu, en donde tenía un terreno y animales los que le fueron quitados por orden del Sr. Merlet, hace como 20 años, trayéndolos enseguida a Hanga Roa donde les dieron un terrenito muy chico para todos como una legua cuadrada y también les quitaron aquí los pocos animales que habían traído y que tiene en su poder papeles que certifican esto, pues él sabe leer y escribir. Que cuando vino por primera vez a la isla el Sr. Merlet se tomaron muchas ovejas que eran de ellos para aprovechar los cueros y la lana, lo que se mandaron en la goleta al continente y que después habían traído la goleta unos corderos para la crianza. Que en el viaje anterior a este, el Sr Merlet se fue un día solo al campo de los naturales donde tenían sus plantaciones y los había incendiado y que el incendio duró como tres días quemándose todo, y que les quitó los caballos que les quedaban. Que el otro administrador el Sr. Cooper, azotaba a las mujeres y niños y usaba a las mujeres casadas y solteras, nos quitaba los caballos que teníamos para que no saliéramos al campo.

Fiscal. ¿Cómo lo trata el actual Delegado Marítimo Sr. Edmunds?

Declarante. No pega mucho como el Sr. Cooper, pero no da permiso para salir al campo ni quiere que salgamos a pescar de Hanga Roa y aquí no hay pescado como en las otras partes de la isla.

Refiere el declarante el mismo asunto de los marineros náufragos y la muerte por el Sr. Edmunds de un caballo. Agregó: una vez el Sr. Edmunds mandó para comida de 10 hombres que le estaban trabajando, una costilla flaca y con carne negra, y como Timión le preguntó si era comida para los chanchos, hubo una pelea de palabras y después el Sr. Edmunds le pegó en la frente con una huasca y le hizo una herida, todavía se ve; entonces Timión le pegó puñetes, pero tuvo que arrancar al ver que el Sr. Edmunds sacaba su revólver para dispararle.

Cuando llega un buque que no sea chileno, el gobernador va donde el Capitán para que no den ropa ni comidas y nos veamos en la obligación de comprarlo todo en el almacén. También el Sr. Edmunds nos había quitado varios caballos, pero después los entregó, por que los pedimos muchas veces y fuimos ayudados por el Sr. Martínez.

Nosotros los naturales no queremos gobernador ingles, sino chilenos, porque así quieren para nosotros lo mismo que para ellos porque nosotros somos chilenos también.

Fiscal. ¿En qué trabajo los ocupa el Sr. Edmunds y cuánto les paga?

Declarante. Trabajamos en hacer pircas de piedra, en trasquilar y rodear animales. Antes el Sr Cooper pagaba 0,20 centavos y un pedazo de carne por el trabajo diario y $ 3 pesos por la esquila de cien ovejas, ahora el Sr. Edmunds paga 0.40 centavos, pero no da comida. El trabajo dura desde las 5 de la mañana hasta las 6 de la tarde y antes cuando algunos no querían trabajar se les obligaba y no les pagaban. Además señor hay que trabajar a veces muy lejos en el campo y el Sr. Cooper nos quitó los caballos y teníamos que ir de a pie.

Fiscal. ¿Por qué les quitó los caballos el Sr. Cooper?

Declarante. Porque y refiere el mismo asunto del inglés al que los naturales no quisieron dar gallinas, huevos etc... y agrega que esto saben todos los habitantes.

Fiscal. ¿Te acuerdas de los precios que cobran en el almacén y cómo les pagan?

Declarante. Nos pagan con vales en que está escrito la cantidad de plata y ese se lleva después a la tiendas y nos dan cosas, pero nosotros queremos también plata para poder comprar en otro buque que venga.

Respecto a los precios, todo es muy caro señor: una pieza de tocuyo para ropa $3 y 4 pesos, una libra de azúcar $2 pesos, se quita el peso también señor y da menos.

Fiscal. ¿Quién les dio la idea de reclamar los caballos al Sr. Edmunds, y cómo los entregó él?

Declarante. Una vez e! Sr. Martínez le preguntó al mozo del Sr. Edmunds de quién eran los caballos que estaban marcados y éste le dijo que eran los que se les había quitado a los naturales, además nosotros le mostramos los vales que nos dio el Sr. Cooper y él habló con el Sr. Edmunds y después con el Comandante Larenas y por fin después de mucho pedirlos, el Sr. Edmunds dijo que los tomáramos del campo, pero nosotros hace como 4 años que siempre estábamos pidiendo nuestros caballos.

Fiscal. ¿Quiénes son los naturales que van donde los leprosos; cuántos hay y dónde están?

Declarante. Lo que yo sé señor que van donde los leprosos son las viejas Eva y Catalina, pero nadie quiere que se pegue esa enfermedad. El número son como diez, pero no sé exactamente y están viviendo en el terreno más al Norte cerca de Motu tautara.

Fiscal. ¿Sabes tú si el Sr. Martínez y el Sr. Edmunds eran amigos?

Declarante. No creo que mucho, porque aunque vivían juntos en Mataveri y comían en la misma mesa, siempre andaban separados.

Fiscal. ¿Donde aprendiste a leer y escribir el castellano?

Declarante. Aprendí solo señor por medio de un libro que tenía escrito en chileno.

Fiscal. ¿Quién le enseñó a la vieja Angata las palabras que ella te dijo para que tú las dijeras al pueblo? ¿Sería el Sr. Martínez?

Declarante. La vieja Angata tiene libros de misa escrito en tahitiano y ella me dictaba y yo escribí la carta que traje a bordo señor, pero el Sr. Martínez no ha dicho nada porque él no estaba ya en la isla, más de dos años.

Fiscal. ¿Dime ahora porqué tú le hablaste a los naturales y les dijiste que fueran a robar y matar animales ajenos, no sabes que eso es malo y que el Comandante Larenas les dijo que no lo hicieran? ¿Por qué no hiciste lo que te decía Tepano?

Declarante. Yo hablé a los naturales señor porque Dios dijo a la vieja Angata que lo sepan todos los hombres viejos, niños y las viejas me nombra a mí porque ella no tiene mucha fuerza. También me dice ella que Dios quiere que yo le ayude y que escriba todo lo que El dice, y Dios sabe bien señor porque el Sr. Merlet quita todos los animales a los naturales, y quita también los terrenos y pone fuego en las plantaciones y esos animales son de Dios y El los da par a la pobre gente que tiene hambre. Tepano no quiere porque él tiene comida y ropa en casa del Sr. Edmunds y siempre está llevando cuentos y no quiere nada para nosotros.

Fiscal. ¿Quiénes formaron parte en ir a sacar y matar animales?

Declarante. Todos los hombres, menos la mujeres y los chiquillos, se repartieron entre los pobres y también los leprosos y se ofreció uno en sacrificio al Dios. Los animales se mataron frente a la Iglesia.

Fiscal. ¿E! Sr. Edmunds no trató de impedirles que robaran los animales?

Declarante. Sí señor, cuando nosotros salimos a caballos al campo, para pillar los animales, salieron de la administración en Mataveri. armados el Sr. Edmunds, el caballero inglés, el teniente, Enrique, Tepano y sirvientes, pero ellos no nos vieron porque había neblina.

Fiscal. ¿Te acuerdas cuántos animales han muerto por todo?

Declarante. Más o menos señor, la primera vez como 12 novillos y 40 capones y la segundas vez como 50 novillos y 100 ovejas.

Fiscal. ¿Quiénes fueron a robar la bodega de Mataveri y sacar los cajones que eran del caballero inglés?

Declarante. Yo no sé quiénes serían y no sabía nada de esto, sino porque él mismo lo dijo un domingo frente a la Iglesia.

Fiscal. ¿Quién es la persona que iza una bandera que no es chilena y que quiere izarla en la isla y a quién dejó armas el Sr. Martínez?

Declarante. Nadie señor, yo conozco solo dos banderas, una de la vieja que está en la Iglesia y la chilena que dejó el Sr. Martínez a la Renguita, nadie quiere izar otra bandera que no sea la chilena. El Sr. Martínez dejó a la Renguita un revólver con cápsulas, pero sin balas para que saludara a la bandera las izaba, pero nada de rifle.

No teniendo el Sr. Fiscal otra cosa que investigar y diciendo el declarante no haber nada más, se suspendió la presente declaración para continuarla si fuera necesario y creyendo el Sr. Fiscal que el declarante sabe algo respecto al robo en la bodega ordenó para incomunicarlo en la garita.

Firmando esta diligencia para constancia.

A. Escobar. Fiscal

M. Gutiérrez. Secretario


Fuente:

https://twunroll.com