Cartas de Calfucurá
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| Carta al coronel Pedro Navarro Michitué, abril 27 de 1861. |
Michitué, abril 27 de 1861.
Al señor D. Pedro Navarro:
Mi apreciado hijo: He recibido su apreciable de fecha 9 del presente por Sandoval, donde he sabido que se hallaba bueno; ruego á Dios que al recibir ésta lo encuentre gozando de la más perfecta salud à su familia y á todos sus amigos que tiene igualmente.
Querido hijo, en la carta que me mandó con Sandoval me aconseja muy bien, como un hombre sabio; le agradezco mucho á mi hijo los consejos que me da; yo muy bien conozco que con la guerra no se me hace nada bueno, sino hacer perecer á los hijos, á los hermanos, á los parientes, y hacer pasar malos ratos y de disgustos á las familias y á las madres ratos amargos por sus hijos que mueren en la guerra, y en fin, en la guerra siempre se muere algún coronel, algún oficial y algunos pobres soldados, que no debía de ser así; en lugar que con la paz ninguno fallece; yo muy bien conozco que es mejor estar en paz para mí y para todo el mundo, lo mismo; pero espero que de aquí adelante hemos de tener una paz para siempre, como hemos tenido antes; también le diré á mi hijo que yo no soy de estas tierras; que yo soy chileno, y que aquí me llamaron, yo vine con toda mi gente de allá ahora hace mucho tiempo, y entonces me hicieron quedar aquí todos los caciques, diciéndome que querían que yo los gobernase, y entonces yo les dije que me quedaría, pero que me habían de obedecer todos, en todo lo que yo les mandase y me dijeron que sí; ahora soy más que todos ellos y no se atreven á desobedecerme, así que hemos de tener una paz duradera y digales á todos sus amigos lo mismo.
Querido hijo: Te advierto que adelante del mismo Sandoval hice juntar á todos mis caciques y les hice leer las cartas, y lo que mandaban decir mi compadre, mi hermano Juan Cornel y mi hijo; y después que se enteraron les pregunté qué les parecía; me contestaron todos que era muy bien hecho; que era bueno hacer las paces, y entonces les dije voy á mandar una comisión á Buenos Aires compuesta de unos capitanes; me dijeron todos que estaba bueno; entonces empecé á nombrar lo que iba á mandar, que son Vanchuquir, Piñas, el mayor Andrés, Lanquimán, Pichipuel, Marvillán, Cayuqueo. y Ciriaco, que es un hijo mío se lo recomiendo; así les dice á todos amigos, como yo le digo á mi hijo.
Querido hijo: También te hago saber que yo tengo muchos deseos de vivir en paz, porque con la guerra, conforme decís, hago pasar malos ratos á mi familia y á todas las demás familias lo mismo, y derraman muchas lágrimas por sus hijos, conforme derramamos los hombres la sangre en la guerra, y les tengo mucha lástima; por eso estoy de que tengamos una paz duradera; también me has manifestado que tenías deseos de venir á verme, que entonces hablaríamos de cerca; yo le comuniqué a mi compadre y á Juan Cornel que te dejaran venir, y le voy á comunicar al Gobernador también. Y si mi hijo es de palabra, me ha de venir á ver; que yo tengo muchos deseos de verlo y espero que ha de venir.
Querido hijo: Te voy á mandar el caballo con un enviado mío, que se llama Curuil; Sandoval ha de venir un día antes que mi enviado, para que le entregue las cartas á mi compadre, à Juan Cornel y à vos para que te enteren, y mi enviado va á venir el día después, porque va á hacer noche en lo de Lefipi, á comunicarle unas cosas que yo le mando decir.
Sin más por ahora espero que mi hijo ha de venir á verme, tu chachai
Juan Calfucurá.
Fuente: Museo Mitre. Archivo del General Mitre, Buenos Aires.
Correspondencia de caciques de la Pampa y Patagonia en el Siglo XIX.
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