Nowet, el dueño de los animales.

Dioses y Personajes Míticos. Pueblos Originarios
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También llamado No'huet, Noet, Nogüét, No'uet. Es el Dueño de las distintas especies animales, que subordina y articula la totalidad del universo toba; constituye el eje ordenador de lo real y las divinidades, el chamán -que recibe su poder- es quien se comunica y media con ambas esferas.
Nowet Nowet junto al Nawe Epaq
Dibujos obtenidos de miembros de la comunidad Toba Taksek a pedido de los investigadores1 que realizaron un trabajo de campo entre grupos lingüísticos guaycurú de la provincia de Formosa solicitando representen personajes, escenas míticas, cosmológicas, etc.

Se lo representa cubierto de pelos y plumas de color negro-grisáceo, en algunos casos con los ojos intensamente rojizos. que recalcan su sabiduría y poder para ver en la noche y en otros dominios no sensibles. Es de contextura corpulenta, maciza y de estatura baja. En ocasiones aparece recubierto de cueros de animales, de los cuales es el Dueño.

En la imagen de la derecha se lo ubicó al lado del "nawe epaq"-el árbol del mundo que sostiene y comunica los planos cosmológicos y que se asocia a la iniciación chamánica- para marcar su estrecha vinculación a la actividad chamánica, al conocimiento de los seres, elementos y cosas que conforman el mundo y la facultar de "ir al cielo, andar por la tierra y conocer el mundo de abajo".

Otras representaciones lo muestran acompañado por sus "auxiliares", el ñandú, "los bichos del monte", "las plantas que curan", la miel, las abejas, las avispas, el tatú y los carpinchos.

Nowet es el dueño supremo de los animales y al mismo tiempo un verdadero "demonio". Los toba perciben a Nowet, lo nombran ante cualquier ente material o inmaterial que concite temor o emoción religiosa. Es una deidad y al mismo tiempo un paradigma de lo potente, por lo que surgen varias caracterizaciones asumidas por las entidades y experiencias sagradas englobadas bajo su nombre.

Existe desde los orígenes del mundo, aunque nada tuvo que ver con su creación. La aparición de las deidades animalísticas se remonta a las primeras parejas tanto de hombres como animales.

Los "señores", "dueños", "padres" y "madres" de las distintas especies animales, cuya protección y captura regulan estrictamente, representan las entidades animalísticas subordinadas al poder de Nowet, quien media entre éstos y los hombres.

Subordina los fenómenos meteorológicos y es el iniciador de los chamanes (piogonak), según algunos relatos su dominio se extiende a las plantas y árboles lo que induce a pensarlo además como una deidad de la floresta.

Su apariencia cambia constantemente en función de los fines de la ocasión particular en que decide manifestarse. Su voluntad hacia los tobas también es variable, por lo general imprevisible y caprichosa en función al cumplimiento de las reglas referentes a los animales o por su consideración de los tabúes de caza. De la misma manera su morada cambia constantemente, aunque en general se encuentra en las profundidades del monte desde donde supervisa a sus peones que son los Dueños o de las especies individuales.

No tiene pareja femenina determinada, aunque es asistido por una corte de pequeñas mujeres míticas las Washí o Lagshí que le sirven como asistentes domésticas.

Relaciones con los animales

Uno de los rasgos esenciales de Nowet -como de cualquier dueño de animales- consiste en la posesión y sumisión de diferentes clases de entes, y en la mediación de relaciones entre éstos y los hombres.

Cada especie posee su Dueño, estrictamente depende de un padre y una madre, subordinados ambos a Nowet. Los Dueños son descritos con la figura que responde a su especie, en ocasiones de tamaño mayor. Los cuidan cuando pequeños, los resguardan cuando grandes de accidentes y matanzas excesivas y cuidan y curan cuando están heridos. En general estos Dueños no salen de sus moradas secretas, o son invisibles durante sus recorridas, circunstancia que le es facilitada a los chamanes.

Relaciones con los fenómenos atmosféricos

Ejerce el patronazgo y dominio de una serie de fenómenos atmosféricos como rayo, trueno, lluvia, tormenta, clima de las estaciones, etc. Característica que es concedida a los chamanes quienes emplean una técnica de dominio de estos fenómenos similar a la que emplean con los animales y las enfermedades.

Kasogonaga, la deidad que tiene el poder del rayo y "no está en el cielo, anda entre las nubes", tiene las características de un Dueño de animales y ha veces es representado como el potai (oso hormiguero).

Relación con los hombres

Impone normas estrictas en la cesión de animales, los tabúes de caza y otorga el don chamánico. Su variable voluntad hace que envíe enfermedades, a veces sin motivo aparente.

Iniciación chamánica

El origen del chamanismo radica en un acto de Nowet durante la época primordial, según un relato recogido por Eduardo J. Cordeu:

"Antes, cuando Nowet bajó a la tierra y era todavía bueno, los paisanos le pidieron que hiciera médicos. Nowet lo hizo curandero a un toba y el curandero los enfermó a los otros. Por eso los Tobas no querían obedecerlo".

"La gente entonces le echó la culpa al Nowet. El Nowet se enojó y se fue para el cielo"

Entrega el poder y los espíritus auxiliares (como la víbora, la lluvia, estacas de determinadas maderas, raíces y tubérculos, con propiedades benignas y malignas, etc.) a los futuros chamanes. Cuando Nowet decide elegir a alguien y conferirle poderes mágicos, le concede además un plazo antes de que comience a curar, a fin de que complete bajo la guía de otro piogonak el aprendizaje de los secretos de la profesión.

El piogonak cuando viejo puede transferir sus poderes a otros individuos, particularmente a sus parientes o amigos, pero para ello debe solicitar previamente el permiso de Nowet.

La duplicidad del chamán hacia los demás esta calcada a escala de Nowet: su potencia desmesurada y caprichosa y por otro lado su imposición de normas estrictas respecto al trato con él mismo y sus animales propia del Dueño, hemos de verla reproducida en los chamanes; incluso en su teoría de la enfermedad, y en su capacidad de dañar y enfermar o sino de curar y salvar a los hombres según su voluntad.

Payak

El cielo, el aire, la tierra, las aguas, las profundidades, los árboles, y en realidad cualquier objeto, están pobladas por entidades de forma y voluntad indeterminada, los "payak".

Sus poderes son múltiples, por lo general temibles para los indios, quienes reparan más bien en ello que en preocuparse por caracterizar su figura. Desempeñan, entre otras, las funciones de mensajeros, espías o guardianes de Nowet o de los otros dueños de los animales, y a veces también de Kharta, el Alto Dios. En ocasiones son los causantes directos de enfermedades y sucesos nefastos.


Fuentes:

linkEl complejo Nowet. Aproximación al Horizonte Mítico de los Tobas. Eduardo J. Cordeu 

 

 

1 Conceptos, categorías e iconografía: El uso de dibujos entre los Pilagá y los Toba Taksek (Chaco Central). Anatilde Idoyaga Molina, Ezequiel Ruiz Moras. RUNA XXI (1994), Pag. 177-205.


Shamanismo, brujería y poder en América Latina. Anatilde Idoyaga Molina. CAEA-CONICET, 2000.


Idoyaga MolinaAnatilde Idoyaga Molina

Antropóloga, doctora en filosofía y letras, docente e investigadora, especialista en mitología.

Directora del Centro Argentino de Etnología Americana. Dirige la Maestría y Doctorado en Cultura y Sociedad del Instituto Universitario Nacional del Arte. Es Investigadora Principal del CONICET y Profesora en el Instituto Universitario Nacional del Arte y en la Universidad de Buenos Aires. Edita las series Scripta Ethnologica y Mitológicas.