Muerte y Funeraria.

Cosmogonía de los Pueblos Originarios
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plusCultura Toba (Qom)

plusCosmogonía Toba

La enfermedad, en la mayoría de los casos, es producida por la acción intencional de otro ser humano o de alguna persona no humana (espíritus chamánicos, dueños de las especies, muertos, etc.) que inicia en el cuerpo un acto degenerativo que debe ser detenida por el piogonak (chamán).
Mundo de los muertos y los vivos en el mismo plano.

Muestra la continuidad entre el mundo de abajo de la tierra (derecha) y la vida sobre la tierra (izquierda) al representarlos en un mismo plano.

Pitet

Pitet es un personaje no humano asociado con la muerte, suele tener apariencias diversas. "Dice que es hombre pero es todo hueso, y vuela. Cuanto pasa por tu casa dice "pitet" anunciando que en otro lado hay muerte". Dibujo de de un joven chamán de la visión de Pitet anunciándole la muerte de su padre.

Dibujos de Seferino, joven piogonak, recogidos por Florencia Tola.

Corporalmente la muerte se produce cuando el Iqui'i 1 abandona en forma definitiva el cuerpo, los signos de que esto ha ocurrido son el cese de los latidos del corazón y la ausencia de respiración. A partir de ese momento y durante un tiempo que varía entre uno y tres meses, el Iqui'i ronda por la tierra, permaneciendo cerca de la familia y del cuerpo enterrado.

Los parientes del difunto deben evitar hablar de él o llorar por su ausencia, ya que estas actitudes son observadas por el espíritu del muerto que posee la capacidad de acción sobre las personas vivas. Tenían temor hacia el muerto, en el sentido que éste impulsado por la soledad y al percibir que sus parientes pensaban en él y lo nombraran con frecuencia, regresara a su hogar, intentando aplacar su sentimiento de desarraigo, para llevarse consigo a algún pariente vivo.

El luto de los familiares se exteriorizaba pintando sus rostros con carbonilla y las mujeres cortando su cabellera. Si no se respetaban los tabúes prescritos, existía la posibilidad de generar la ira del difunto, quien percibiría la negligencia de sus parientes como una falta de afecto.

Incineraban el cuerpo al poco tiempo de que la persona había muerto, había prisa para "liberarse" del cadáver. Posteriormente -tal vez por influencia de los misioneros- la cremación fue reemplazada por la inhumación. Este cambio aumentó el temor hacia los muertos, antes se quemaba el cadáver y se vigilaba que el fuego no se extinguiera, enterrarlos aumentaba las posibilidades de que el muerto permaneciera en forma de espíritu entre los vivos.

El cuerpo era preparado plegándolo, atándolo e introduciéndolo en una bolsa de caraguatá o extendiéndolo sobre un palo. Así lo trasladaban al sepulcro, sobre el cual colocaban troncos y luego tierra para evitar que la depredación animal.

Las difundidas prácticas de quemar o enterrar junto con el cuerpo las pertenencias, armas y ropa del difunto no aluden tanto a la continuidad de la vida post mórtem, más bien responden al temor que se tiene por el poder predatorio del muerto. Si sus objetos más íntimos se queman, es destruida cualquier extensión de la persona. Los objetos de valor suelen quedar guardados por un tiempo hasta que ya no haya riesgo de atraer al muerto mediante su uso. Llegado el caso de que un objeto sea necesario para la familia, se explican al muerto las razones de su utilización.

Una vez que los muertos descienden por el poniente bajo la tierra, estos llevarán una vida similar a la que tenían.

Con la llegada del Evangelio se superó parcialmente el temor hacia los muertos y la manera de concebir la vida post mórtem. Ya no sufren tanto la muerte de un ser querido porque saben que descansará hasta la llegada del Salvador, que lo conducirá a una "morada celestial" donde gozará de la vida eterna.

A menos que se trate de un piogonak, el difunto ya no es una entidad para temer, porque su Iqui'i no molestará a los vivos, pues su destino es partir al cielo a vivir entre hermanos.


1 Iqui'i

Traducido habitualmente como "alma" o "espíritu", su significado es más amplio. Alude a la apariencia corporal y al principio vital de toda persona. No es propiedad exclusiva de los seres humanos, todos los animales y la mayoría de las personas no humanas poseen un Iqui'i que les confiere vida, hace que su cuerpo esté animado y posea una imagen variable o fija. La imagen que produce el Iqui'i no está ligada a la idea de un cuerpo como objeto material, sino a las manifestaciones de un cuerpo metamórfico cuya existencia depende de otros cuerpos-personas.


Fuentes:

Florencia Tola"Después de muerto hay que disfrutar, en la tierra o en el mundo celestial". Concepciones de la muerte entre los tobas (qom) del Chaco argentino.

Florencia Tola.

Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Argentina e investigadora asociada al Equipe de Recherche d'Ethnologie Amérindienne del Consejo Nacional de la Investigación Científica ( CNRS ) de Francia. tolatoba@yahoo.com.ar