Chaco argentino: Fin de los grandes Cacicazgos

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Yaloshi (Toba)
Juan el Raí (Cacique Inglés). (Guaycurú) 
Cambá (Shintaqqui). (Toba)
Leoncito (Vilela)
Chaco argentino: Fin de los grandes Cacicazgos (1870 -1884).

La Guerra de la Triple Alianza o Guerra del Paraguay llevó a las autoridades argentinas a mantener al Chaco en situación de bajo conflicto. En ese lapso lograron la firma de algunos acuerdos, como el permiso de los nativos para la construcción de caminos a cambio del otorgamiento de tierras -que nunca se concretaron-, lo que posibilitó una frágil y momentánea paz.

Finalizada la guerra, la atención y gran parte de la energía de la la Nación vuelven otra vez sobre el Chaco. Comienzan sucesivas expediciones tendientes al debilitamiento progresivo de las comunidades guaikurúes y la progresiva ocupación del espacio chaqueño.

Una de sus estrategias consistió en someter a los grandes caciques, objetivo que se logró en 1884 con la expedición de Benjamín Victorica; si bien el Chaco aún continuó libre, a las comunidades indígenas sólo les quedaba aguardar el golpe final.

A continuación, los links para conocer la biografía de los últimos grandes caciques del Chaco, una breve descripción cronológica de los sucesos y la referencia de los personajes involucrados:

1870 En abril llega al Chaco una expedición de 250 hombres al mando del coronel Napoleón Uriburu. Se dedicó a negociar con los caciques para evitar las invasiones a los pueblos fronterizos y persuadió a caciques matacos -Sargento, Zololí y Manuelito- a que se dirigieran con sus hombres -unos trescientos- a los obrajes de Salta asegurándoles un futuro de prosperidad. El coronel creía que la incorporación de mano de obra indígena en los obrajes serviría como un mecanismo de pacificación.

Las condiciones de trabajo en los obrajes eran paupérrima, el efecto fue contrario, la resistencia indígena aumentó.

1872 Entre junio y diciembre los tobas atacaron las colonias cercanas a Santa Fe, intentando desalojarlas -sin conseguirlo- del lugar que era una avanzada de las fuerzas nacionales.
1874 Vapor LeguizamónLa Compañía para la Navegación a Vapor del Río Bermejo recorría el río sus aguas con la chata Río de las Piedras, preparada para el servicio de los ingenios de Orán.

En julio se fue a pique y su capitán Santiago Bigney logró reflotarlo. Terminada la faena trató de comerciar cueros y otros artículos con los tobas, pero fue engañado y asesinado junto con seis marineros, nueve tripulantes lograron salvarse.

El gobierno nacional comisionó a Napoleón Uriburu el rescate de la embarcación, el 25 de diciembre de 1876 se internó en el Bermejo y el 20 de enero se enfrentó con los nativos derrotándolos ampliamente en Cabeza de Toba. Recuperó la chata y parte de la carga, llegando a Corrientes; los prisioneros fueron enviados de inmediato a la Isla Martín García.
1875 En el Paraje San Fernando -hoy Resistencia, Chaco- sobre lo que fuera la reducción abipona de San Fernando del Río Negro abandonada en 1773, se desarrollaba uno de los pocos asentamientos blancos, sustentado sobre la efímera reducción franciscana San Buenaventura del Monte Alto y varios obrajes que explotaban la riqueza forestal.

La nueva reducción se había construido en 1865 con indios vilelas que respondían al cacique Leoncito. En 1875 fue atacada por una coalición de tribus, el cacique -que se mantenía sujeto a las autoridades- colaboró en la defensa del poblado, que paso a llamarse "Resistencia". Leoncito al poco tiempo cambiaría bruscamente de actitud y al año siguiente en alianza con el cacique toba Cambá atacaría el poblado que había defendido.

1877 La región se militariza, se crean dos compañías de gendarmes, antecedente de lo que después sería Gendarmería Nacional (1938).
1879 Finalizada la Guerra del Paraguay y confirmada la posesión de terrenos entre los ríos Pilcomayo y Bermejo, la Nación Argentina decide instalar una nueva ciudad. El lugar elegido fue sobre la margen derecha del río Paraguay, en una curva denominada desde las primeras exploraciones hispánicas como "Vuelta Fermosa". El 8 de abril de 1879, Luis Jorge Fontana, encomendado por el gobernador Lucio V. Mansilla, funda la ciudad de Formosa.

Ante la continua presión indígena se organiza la segunda expedición al Chaco, a cargo del coronel Manuel Obligado. El contingente partió de Resistencia con más de 120 hombres, y realizó avanzadas que buscaban desalentar los intentos de Cambá y Juan el Raí, dos de los más importantes caciques tobas que planeaban atacar Resistencia. Si bien la invasión no se concretó, los enfrentamientos crecieron en intensidad.

1880 Se lleva a cabo una tercera campaña, esta vez dirigida por Luis J. Fontana, a la sazón secretario de la gobernación del Chaco. Con un equipo de 60 hombres llegaron a La Cangaye, en un violento enfrentamiento con grupos tobas, éstos pierden 37 guerreros, Fontana su brazo izquierdo. Al respecto el presidente argentino Julio Argentino Roca le escribiría: "Su brazo mutilado y un reguero de sangre marcarán en el Chaco los derroteros de la civilización y del progreso."
1882 Se pone en marcha una nueva expedición dirigida por el coronel Juan Solá, para reconocer las costas y territorios adyacentes al río Bermejo. Resultó un fracaso, el contingente -sin tomar contacto con los indígenas- se extravió en el monte chaqueño. Deambularon en condiciones miserables durante cuatro meses hasta que se toparon con Formosa. Para las autoridades nacionales era la prueba que aún no estaban en condiciones de dominar el territorio.
1883 El gobernador del Chaco, Francisco B. Bosch, al frente de unos 320 hombres inicia una nueva campaña. El 5 de mayo se enfrentan con Juan el Raí en Napalpí, donde los tobas perdieron gran cantidad de guerreros.

La expedición busca a los caciques como método para el debilitamiento de las comunidades indígenas; pero el avance es penoso, en un informe Bosch escribe: "... infinitos obstáculos naturales, por soledades cubiertas de se selva impenetrable, sabandijas y tanta agua estancada en aquel terreno impermeable, como tal vez no se verá en región alguna del mundo". La cosas se agravan con las inundaciones, Bosch se retira.

Entre el 10 de abril y el 16 de junio, el coronel Manuel Obligado realiza una campaña casi simultánea a la de Bosch. El saldo: 90 indígenas muertos, el costo: 3 militares muertos, numerosos enfermos y ante la irreversible falta de agua terminaron bebiendo la sangre de mulas expresamente sacrificadas que engrosaron la profusa nómina de animales muertos.

El 11 de Junio, el teniente coronel Rudecindo Ibazeta inicia una expedición desde el Fuerte Dragones (Salta) que llegará a Caiza (Bolivia). Partió con 135 hombres, llevando ganado en pie para la alimentación. Se dirigieron hacia el Pilcomayo, por lugares no recorridos hasta entonces. Los tobas -muchos con armas de fuego- intimaron a la columna a retroceder. No acatada la pretensión, el 1° de agoste se libró un combate contra 150 indios montados y 500 a pie, con el río Pilcomayo de por medio, tras cuya orilla barrancosa se apostaron las tropas argentinas y rechazaron el asalto, produciendo 60 bajas en el enemigo.

El 8 de agosto llegaron a Bolivia, donde las autoridades los recibieron con entusiasmo, pues llevaban la promesa de futura prosperidad para su comercio y civilización. El 1° de setiembre regresaron a Dragones, sin pérdidas en la tropa.
1884 El ministro de Guerra y Marina, Benjamín Victorica, despliega una fuerza poderosa integrada por tres regimientos de caballería, dos de infantería y tres buques de la Marina de Guerra, con el objetivo de penetrar en el territorio en todas direcciones, ocuparlo y "pacificarlo"; les inflige daños que serían irreparables, como el desbaratamiento de los principales grupos, la muerte de los máximos caciques y la prisión de infinidad de guerreros.

Los tobas sostienen varios combates contra el Regimiento 12 de Caballería al mando del coronel Manuel Obligado, en uno de ellos fallece Juan el Raí junto a muchos de sus guerreros, se iniciaba en el Chaco el ciclo del fin de los grandes cacicazgos.

Ante el Regimiento 10 de Caballería a a cargo del teniente coronel Rudecindo Ibazeta, se rinden más de 5000 indígenas sin combatir.

El Regimiento 7 de Infantería y el 6 de Caballería, ambos al mando del gobernador del Chaco, coronel Ignacio Fotheringham, después de un violento combate apresan al gran cacique Yaloshi. Así relata el episodio el propio gobernador en su libro La vida de un soldado:

"Llevaba dos Remington y no quería soltarlos; se metió en un estero pantanoso y escondido entre los juncos y pajonales en vano esperó hacerse invisible. Lo descubrió un cabo (José Díaz) tan hijo de la naturaleza como él.

Lo sacudió de un balazo y abrazándolo como para estrangularlo acudieron dos soldados más y fue traído preso y maniatado. Duro el indio.

A pesar del feroz balazo le relampagueaban los ojos de energía, ira e indomable furor.

Se formó un consejo de guerra de 13, el cacique Yaloshi (que era el prisionero) era el mismo que a traición quiso matar al comandante Fontana en una expedición anterior hiriéndolo de gravedad, pero felizmente se salvó.

Llegó el día de arreglar cuentas. Fue sentenciado a muerte. Aprobada la sentencia, se la llevó a cabo al pie de un corpulento quebracho. Ahí nomás lo dejamos para escarmiento."

El próximo objetivo es Cambá, quien había jurado venganza ante el cuerpo aniquilado de Yaloshi. Fotheringham le envía un mensaje instándolo a rendirse: "Si obedece, mejorará él y su tribu, si no escucha el buen consejo, morirá como Yaloshi, fusilado y ahorcado".

En el combate del 7 de diciembre de 1884, entre las numerosas bajas que sufren los tobas, se encontraba Cambá. Su cadáver fue insistentemente acuchillado. Luego degollado y su cabeza exhibida públicamente para intimidar a los guerreros que le eran fieles.

El parte militar decía: "Ya que tantas veces le habían dado por muerto al terrible indio y tantas veces había resucitado, que esta vez por lo menos, quedaría sin dudas constatado su finis"

A fines de 1884 la expedición Victorica daba por concluida las acciones militares, serían completadas con la construcción de caminos, como el que conectaba Puerto Bermejo con Rivadavia en Salta y el reconocimiento profundo del río Bermejo llevado a cabo por la Marina de Guerra.
Teatro de operaciones de las campañas del Ejército Argentino en los territorios libres del Chaco (1870-1884).

Campañas del Ejército Argentino (1870-1884)

Mapa presentado por Martínez Sarasola en Nuestros paisanos los indios. Basado en la cartografía del Dr. Hernán P. Gomez Scunio, 1972 y del Atlas histórico militar argentino, 1974.
Napoleón UriburuBrígido Napoleón Jerónimo Uriburu Arenales.
(Salta, 1838 - 1895)

Hermano del presidente José Evaristo Uriburu (1895 - 1898). Como militar actuó en la Guerra del Paraguay, en la Conquista del Desierto y en la Conquista del Chaco. Fue Gobernador del Chaco entre 1875 y 1877 y de Formosa entre 1891 y 1893.

Manuel ObligadoManuel Ignacio Obligado
(Buenos Aires, 1838 - 1896)

Militar y político, encabezó la segunda expedición de conquista al Chaco. En 1884, cuando la Gobernación del Chaco fue dividida entre el Territorio Nacional de Formosa y el Territorio Nacional del Chaco, fue el primer gobernador del último, ejerciendo el cargo hasta 1887.

Lucio V. MansillaLucio Victorio Mansilla
(Buenos Aires, 1831 - 1913)

Como militar alcanzó el grado de general de división, participó en la Guerra del Paraguay y en 1869 fue jefe de la frontera con los indios en Río Cuarto (Córdoba).

Fue también periodista, escritor, político y diplomático. En 1870 escribió Una excursión a a los indios ranqueles. Entre 1878 y 1880 fue gobernador del Chaco.
Jorge Luis Fontana Luis Jorge Fontana
(Buenos Aires, 1846 - 1920)

Militar, político, geógrafo y escritor. Participó en la Guerra del Paraguay, fundó la ciudad de Formosa (08.04.1879). En 1884 fue nombrado primer gobernador del Territorio Nacional del Chubut.

Coronel Juan SoláSolá, Juan
(Salta, 1834 - 1899)

Comerciante durante algunos años, se inició en la carrera de las armas ingresando en la Academia del Regimiento de Coraceros de Tupiza. Con las huestes de Urquiza, en calidad de teniente del primer regimiento de artillería, combatió en Cepeda. Se alistó en la campaña del Paraguay.

Fue gobernador de Salta, en dos períodos (1877-1879 y 1883-1886).
Francisco Basiliano BoschFrancisco Basiliano Bosch
(Buenos Aires, 1844 -1901)

Estudió en España y París. De vuelta al país, al declararse la guerra con el Paraguay, fue de los primeros en alistarse.

Era el comandante de la guardia nacional en los partidos de Lobos, Monte, Alvear y Saladillo, cuando uno de sus hombres -Chirino- dio muerte al célebre bandido Juan Moreyra.

Entre 1880 y 1883 fue gobernador del Chaco. Falleció el 3 de agosto de 1901 en ejercicio de su mandato de diputado nacional.
Rudecindo IbazetaRudecindo Ibazeta
(Tucumán, 1832 - 1885)

Se inició en la carrera militar a fines de 1851, a las órdenes del general Lucio V. Mansilla. Apoyó la causa de la Confederación frente a Buenos Aires, participando en las batallas de Cepeda y Pavón.

En 1879 se le encomendó la vigilancia de la frontera de Salta. Fue promovido a teniente coronel en 1882. Fruto de sus observaciones se realizaron las cartas geográficas de los ríos Pilcomayo y Bermejo.
Benjamín VictoricaBenjamín Victorica
(Buenos Aires, 1831 - 1913)

Se educó en el Colegio de los Jesuitas y en el Colegio Republicano de Buenos Aires, se graduó en 1849 como doctor en jurisprudencia en la Universidad de Buenos Aires.

Entre 1849 y 1851 se desempeñó como Oficial de la Asesoría del Gobierno y Auditoría de Guerra y Marina. Bajo la presidencia de Julio Argentino Roca tomaría el ministerio y dirigiría personalmente la campaña en el Chaco.

Fue diputado en el Congreso Nacional entre 1902 y 1906, luego pasó a formar parte del Directorio del Banco de la Nación Argentina.
Ignacio Hamilton FotheringhamIgnacio Hamilton Fotheringham
(Inglaterra, 1842 - 1925)

Su padre había sido combatiente en Waterloo, estudió en su patria y en Bélgica. Llegó a Buenos Aires en 1863, recomendado por Manuelita Rosas, a quien conociera en Londres, para trabajar en una estancia de su propiedad. Al estallar la Guerra del Paraguay se enroló en el ejército, por su valeroso comportamiento fue ascendido a teniente primero, con este grado asistió al asalto de Curupaytí.

En 1883 ocupó la gobernación del Chaco. Al dividirse ésta en los Territorios Nacionales de Chaco y Formosa, fue gobernador de la última (1884).

Fuentes:

Nuestros paisanos los indios. Carlos Martínez Sarasola. Emece. 2005