Locomboo y Nacuco

Dioses y Personajes Míticos. Pueblos Originarios
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Los pijaos ubicaban en el primer nivel de su panteón dos deidades: Locomboo y Nacuco.

Peñas Blancas, Calarcá, Quindío, Colombia.

Locomboo

Deidad benévola y propicia, considerada "abuela del tiempo" lo que indica su carácter femenino. Diosa del tiempo, la abundancia y la prosperidad.

Creadora de todas las cosas menos el mundo, hecho que le correspondió a Nanuco.

En las laderas de Peñas Blancas los pijaos realizaban una ceremonia anual. Consistía en confeccionar un muñeco antropomorfo de paja relleno con legumbres y frutos que representaba al tiempo. Lo subían a una ladera empinada, marcaban el lugar hasta donde pensaban podía llegar rodando. Una vez lanzado cuesta abajo los nativos corrían tras ella, quienes llegaran primero al sitio marcado serían afortunados durante el año siguiente, los rezagados tendrían un mal año. El evento tenía un jefe de ceremonias, en su casa se hacían las libaciones y se elegía al sucesor. El cargo era anual.

Nacuco (Ananuco, Nakuko, Nanuco)

Volcán Cerro Machín. 17 km al oeste de Ibagué.

Antagónico a Locomboo, era Nacuco, dios malévolo, principio personificador de lo material, creador del mundo, preservador de la realidad concreta del río y la montaña, del árbol y el ave, el maíz y la batata, la piedra y la semilla.

Fue un indio poseedor de dotes sobrenaturales, que predecía los acontecimientos y hacía milagros.

Según la leyenda, su morada final es el Cerro Volcán Machín: “... por causa de otra abdución del demonio, introducida por tradición antigua de que hubo entre ellos un indio llamado Nacuco, con la cabeza herida, que hacía muchos prodigios y milagros tomando varias formas y profetizando las cosas y sucesos futuros, al cual atribuyen la creación del mundo y que habiéndose aficionado de una india que se llamaba Ibamaca, le engañó ella en defensa de su castidad, mandándole entrar en una cueva para acudir a su ruego y afición y que le dejó dentro encerrado con mucha piedra y tierra, donde quedó ahogado, y añadiendo a esta otras fábulas torpes y bárbaras, fingiendo que de allí salieron un volcán grande y dos fuentes de agua caliente y fría, que están en la sierra de Ytaima jurisdicción de la ciudad de Ibagué en el camino que va a la de Cartago.” (Informe de Juan de Borja, AGI-PATRONATO, 196, R.27).