Museo Pío Pablo Díaz (Cachi, Salta, Argentina)

Arte Precolombino
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Pío Pablo Díaz nació en Cachi, a 157 km de la ciudad de Salta. Aficionado a los objetos arqueológicos, armó tal colección que se contactó con científicos como Rex González, Myriam Tarragó y Pedro Krapovickas para organizarla; luego creó el Museo que hoy lleva su nombre y tiene a su cargo el control y la preservación de todos los sitios arqueológicos de los Valles Calchaquíes, su área de influencia.

Pío Pablo Díaz junto a los arqueólogos Myriam Tarragó y Pedro Krapovickas frente al edificio anterior. Fotografía de 1969.

Declarado Monumento Histórico en Julio del año 2.000, en los fundamentos del proyecto presentado ante la Honorable Cámara de Diputados de la la Nación Argentina por las diputadas Marin L. Chaya e Irma Roy, encontramos una breve reseña:

“El Museo Arqueológico “Pío Pablo Díaz”, ubicado en la localidad de Cachi, tiene su origen en la inquietud de un pequeño grupo de vecinos que inician la tarea de recolectar el material arqueológico disperso en la zona, en el afán de impedir la desaparición de ese material, sea por acción del tiempo, por roturas debidas a labores agrícolas, o simplemente a causa de la venta del mismo por parte de aquellos que se dedican al nefasto comercio de piezas arqueológicas.

Así, se dio inicio a una colección que ha servido de base a la formación del museo, a la par que generó entre los pobladores un sentimiento de responsabilidad en el cuidado y protección de las riquezas arqueológicas.

Este primer antecedente empieza a tomar forma el 3 de agosto de 1964 con la creación de un museo particular y luego, en forma oficial, fue inaugurado el 21 de septiembre de 1967. Tiempo después, le fue encomendada al museo la custodia de los yacimientos arqueológicos de Cachi, Molinos y La Poma, y el 18 de marzo de 1969 se inauguraron oficialmente las instalaciones del museo.

Luego de un período de estancamiento, en 1971 se concretó una serie de obras que influyeron en el desarrollo de la institución, tales como la compra del inmueble para el nuevo local del museo arqueológico y del Centro de Artesanías Folklóricas, la realización del III Congreso Nacional de Arqueología y la transferencia de la dependencia del museo a la órbita de la Secretaría de Estado de Educación y Cultura del Ministerio de Gobierno. Planes de investigación, convenios de intercambio científico y cultural con distintas universidades del país, encuentros nacionales, acompañaron el crecimiento del museo y forjaron y acrecentaron el patrimonio cultural de la institución, como también de todo el pueblo de Cachi.

La iniciativa de esos pocos habitantes del lugar, encabezados por quien hoy le da su nombre al museo, don Pío Pablo Díaz, permitió el resguardo de esos tesoros arqueológicos que hoy se convierten en mudos testigos de un pasado lleno de historia y de cultura, que hablan de nuestra identidad.

Un párrafo aparte merece la tarea del mencionado señor Díaz, quien desde niño comenzó a reunir restos y materiales arqueológicos, dando forma a una gran colección que posteriormente fue donada al museo...”

Menhir
Escultura antropomorfa en piedra
Procedencia La Poma. Valle Calchaquí
Período Formativo (500 a. C. a 500 d. C.)



El período formativo se inicia a partir de la formación de las primeras aldeas, es decir cuando el sedentarismo se establece definitivamente.

Este período se caracteriza por pequeñas aldeas construidas en valles altos y próximos a los campos de cultivo. Fueron construcciones pequeñas de planta circular, por lo general alrededor de un patio circular, que compartían para realizar las tareas cotidianas.

Las puertas de las viviendas daban hacia el interior del patio, lo que indica que probablemente estuvieran organizados en clanes de tipo totémico donde cada menhir representaba a los distintos grupos.

Menhir es una palabra de origen inglés y se refiere a las construcciones prehistóricas consistentes en una piedra alargada colocada verticalmente y por lo general con talla antropomorfa, su función principal fue la de rendir culto.

Cartel explicativo del Museo colocado al lado de la pieza.
Ficha Técnica del Museo

Nombre de la pieza:
Vasija de cerámica negra pulida y decoración antropomorfa

Decoración: Antropomorfa al pastillaje

Adquisición: Explorada por Pío Pablo Díaz. Año 1966.

Forma: Cuerpo globular y cuello cilíndrico. En la parte posterior posee un asa vertical adherida, en el frente sobre el cuello muestra un rostro antropomorfo con dos orejas con orificios. Sobre el cuerpo, brazos y manos al pastillaje superpuestos.

Adscripción Cultural: Formativo temprano

Adscripción Cronológica: 100 a. C.

Procedencia: Salvatierra, SsalCac91

Contexto cultural: La pieza fue hallada junto a una vasija de similar como formando parte del acompañamiento mortuorio de un individuo. El mismo se encontraba depositado en un enterratorio de tipo cista, construcción cilíndrica de piedra,la cual se asociaba a otras 60 estructuras similares.

De acuerdo a una datación radiocarbónica, el cementerio que se ubicaba en la ribera del río Calchaquí, se asocia al año 100 antes de Cristo. Correspondiendo al período arqueológico Formativo Temprano (500 a. C. al 500 d. C).

Durante esa época, las comunidades-formaron las primeras aldeas al tiempo en que desarrollaban la agricultura. Estos asentamientos se ubicaban en valles y quebradas cercanos a las fuentes de agua y a los campos de cultivos.

La vivienda eran de adobe y piedras asociadas a un patio. En ese lugar las familias realizaban tareas domésticas como la molienda de granos y la confección de vasijas de cerámica, cestos y tejidos. También trabajaban el oro, el cobre y la piedra para confeccionar instrumentos y adornos corporales.

En una tumba del cementerio fue hallado un pectoral de oro. La escultura en piedra, durante esta época, se desarrolló en forma considerable encontrándose menhires con figuras zoomorfas y antropomorfas.
Petroglifos

Dispersos por todo el museo en vitrinas o sobre el piso, existe una innumerable cantidad de piedras grabadas, el cartel explicativo solamente informa:

“Grandes o pequeños bloques a cielo abierto cubiertos de imágenes incisas, los petroglifos (petro: piedra - glifos: dibujos) pueden haber sido la forma de señalar los lugares sagrados, los caminos o rutas de las caravanas.

Los petroglifos son ricos sobre todo en temas figurativos que describen aspectos de la vida cotidiana como las caravanas de camélidos y las figuras de los hombres que la conducen, los caravaneros. También encontramos representaciones antropomorfas, personajes mitad humano y mitad animal.

Las figuras antropomorfas con llamativos tocados cefálicos son abundantes y se asocian a ceremonias rituales.”

Menhir en un patio del museo.

Urna funeraria.

Vasijas

Vasijas arribaloides. Grandes de cuello angosto, generalmente usadas para guardar granos.

Morteros.

Restos de tejidos.

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