Ucumar

Dioses y Personajes Míticos. Pueblos Originarios
Portada Pueblos Originarios Secciones Pueblos Originarios Facebook Pueblos Originarios Twitter Pueblos Originarios

plusCultura Colla

plusCosmogonía

UcumarAdolfo Colombres en “Seres sobrenaturales de la cultura popular argentina” (1984), se refiere al Ucumar (en aymara "oso") de la siguiente manera:

“También se lo conoce como Ucumarí, Jucumari y Ucumare. Es el hombre oso, al que se lo representa en distintos grados de hibridación: desde un oso de baja estatura, feo y peludo, con ligeros rasgos humanoides, hasta un hombre bestial, totalmente cubierto de pelos, larga barba y frente angosta.
Al parecer, sería el mismo Jucumari de las zonas boscosas del Departamento de Chuquisaca (Bolivia) vinculado a su vez con mitos peruanos de antigua data.

El Ucumar vive en cuevas, en el fondo de las quebradas, pero merodea los ríos y las vertientes, bañándose en ellos: es fácil por eso encontrar allí sus pisadas, similares a las de un oso.
Según algunas versiones, además de fuerte es ágil, por lo que puede treparse a los árboles más altos.
Según la leyenda, rapta mujeres y tiene hijos con ellas. Un relato recogido en Las Lomitas, Formosa, por Berta Vidal de Battini, diceque el Ucumar puede ser también hembra, y que en este caso rapta a los jóvenes.
También roba niños.
El Ucumar suele aparecer de improviso, aterrorizando al que lo ve. Si se le grita, responde de lejos con voces humanas. Si los perros lo atacan, se defiende a garrotazos.
Esta leyenda se ha difundido por todo el noroeste argentino”.

Algunos autores piensan que el oso de anteojos (Tremarctos ornatus) que habita los bosques húmedos andinos pudo haber sido el inspirador de este particular ser mitológico.

El Dr. Manuel Lizondo Borda, en "Estudios de voces tucumanas: derivadas del quichua" (1927) explica así este vocablo: "Llamábase así a un hombre casi bestial, feo, peludo, que vivía en los montes tucumanos, hace varios años, y que ocupó mucho la atención pública hasta que fue preso por las autoridades: Se le atribuían raptos de muchachas". Además consigna que con ese nombre se asustaba a los chicos, para quienes significaba alco así como monstruo.

Para las creencias collas, es un enorme mono que anda en dos patas por el bosque. El uco macho persigue a las mujeres y la uca, a los hombres. Siempre los llevan a lugares impenetrables, donde los muelen a palos.