Arte Kené

Arte Precolombino
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plusCultura Shipibo-Konibo

plusArte Shipibo-Konibo

Kené, es el término que en su lengua designa el sistema de diseño del pueblo shipibo-konibo. Tradicionalmente aparece en el rostro, el cuerpo, las paredes externas de las cerámicas, los textiles, las coronas de los chamanes, las bandas de chaquiras (cuentas, abalorios), los remos y otras piezas de madera. Es una referencia a los elementos que componen su universo al que acceden mediante visiones producto de la introspección inducida por alucinógenos como la ayahuasca. Es el diseño de lo sagrado, la expresión espiritual, física y cultural del pueblo shipibo - konibo.

Es un arte típicamente femenino, tradicionalmente utilizaban materiales naturales como los tintes obtenidos de las plantas, las semillas y el algodón. Actualmente han incorporado insumos industriales como las telas, los hilos de lana de colores y las cuentas de vidrio y es un recurso económico significativo para muchas familias de las comunidades shipibo-konibo.

El kené cambia al mundo al cubrir a la gente y a las cosas, las embellece, las sana, las limpia y las fortalece. Trasciende en carácter decorativo que desde el mundo occidental se le ha atribuido a sus hermosos diseños. La elaboración del kené dependerá de la habilidad de la autora de mimetizarse con la energía de las plantas maestras y por medio de ellas con los elementos de un universo que se concibe como viviente: ríos, plantas, animales, astros, objetos incluso. Es en realidad una escritura sobre el cosmos y sus componentes. A diferencia de la escritura occidental que registra palabras humanas, el kené permite registrar, recordar y revivir las luces coloridas, las melodías, los olores y las energías de los orígenes; de esta manera hace retoñar a la gente.

Patrimonio Cultural de la Nación
Declarado por el gobierno peruano con la Resolución Directoral (RD N 540/INC-2008) del 16 de abril de 2008:
Artículo Único: DECLARAR PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN al Kené, en tanto se trata de una manifestación cultural que resume la cosmovisión, el conocimiento y la estética de la sociedad shipibo - koniba y que es, además, su principal elemento identitario frente a la sociedad occidental.

Símbolos Kené

Vero Yushin
Espíritu del ojo

Ronin
Serpiente cósmica

Rabe Quene
Positivo - Negativo

Joni
Ser Humano

Vuimana
Frene a frente

Mapo
Cabeza

Intaina
Atravesado

Curus
Cruz

Textil

Antiguamente los shipibo-konibo sembraban algodón, hilaban y tejían las telas; empleaban colorantes naturales para pintar los diseños en las faldas, “cushmas” (vestido de una pieza) y coronas. El tejido tiene probablemente origen andino, el telar es de tipo horizontal y puede variar de tamaño según la pieza que se desee tejer. Los más largos permiten tejer un tari (túnica larga utilizada por los hombres) y varias chitontis (faldas) en el mismo telar; los hilos pueden alcanzar hasta ocho metros de largo; los extremos se fijan a la cintura de la tejedora que le da la tensión necesaria. Una vez terminada la pieza es cortada en otros tantos elementos de vestuario y cada uno de los objetos tejido es decorado.

Las artesanas no emplean ningún instrumento para medir los trazos, no hacen maquetas ni borradores. Se colocan frente a una tela y comienzan a plasmar diseños guiándose por las visiones de sus pensamientos. Los trazos representan un armazón de caminos por los que los seres viajan comunicándose entre sí y transportando conocimiento, objetos y poderes. Actualmente las mujeres emplean diversos métodos de trazado del kené. Algunas usan una astilla de madera o un pincel sobre telas industriales. Otras bordan con hilos de colores o cosen aplicaciones. Es frecuente el uso de hilos de diferentes colores en el telar para tejidos de diversos tamaños, paños y pulseras.

Cerámica

La arcilla, de color rojo, blanco y negro, es combinada con cenizas del árbol apacherama y ocasionalmente con el polvo de antiguas vasijas molidas. La mezcla es amasada en rollos que son enroscados para formar nuevas piezas. Antes de la cocción, las piezas son pintadas con diseños kené, que parecen otorgarle un hipnótico halo de luminosidad y movimiento.

La calidad y la forma de los recipientes son excepcionales; sus paredes son delgadas, leves, resistentes y hasta flexibles cuando son sometidas a presión. El cuerpo de las vasijas está dividido en:

A pesar de requerir grandes conocimientos y cuidados en su elaboración, las piezas de cerámica no son hechas para durar ni para ser admiradas colocadas en una repisa. El propósito principal de su manufactura es elevar a su más alto nivel el desarrollo intelectual, artístico y emocional de las mujeres y, así, consagrar su alta estima en la sociedad shipibo-konibo. Después que una vasija es cubierta con diseños kené, ha cumplido su propósito principal y, por tanto, puede ser sometida a un uso robusto, vendida o regalada, y hasta puede ser quebrada en mil pedazos durante las celebraciones.

Las piezas más hermosas, como las grandes tinajas ceremoniales llamadas chomo (usadas para fermentar el masato durante las grandes fiestas) son descartadas después de las celebraciones (actualmente vendidas a coleccionistas y turistas). La aceptación de que, inevitablemente, la cerámica está destinada a quebrarse, hace parte de su ciclo de vida. A menudo, las mujeres muelen pedazos de antiguas piezas para hacer la masa de arcilla de nuevas vasijas. Este reciclaje de los materiales es consecuente con la importancia conceptual y espiritual de la figura de la anaconda Ronin, la serpiente cósmica, que da origen al universo, y a las piezas de cerámica por medio de su movimiento serpenteante y circular, enroscándose sobre sí misma. La técnica para hacer las paredes de las piezas, usando rollos de arcilla, sigue este mismo movimiento y los diseños kené del decorado final de las vasijas están asociados a los diseños de las escamas de la piel de la anaconda. Además, así como las viejas vasijas dan paso a las nuevas, la anaconda cambia de piel y se rejuvenece regularmente, razones por las cuales constituye un ser fundacional de la filosofía indígena de las formas materiales y temporales puesta en acción.

Chomo para almacenar masato.
Museo Nacional de la Cultura Peruana.

Moneda alusiva a la Cerámica Shipibo - Konibo emitida el 29 de septiembre de 2016.

Madera

Arriba: Tambor de uso ceremonial elaborado con madera de cedro, piel de mono maquisapa, liana y cuerda de fibra de palmera chambira.

Derecha: Cruz del sur elaborada con palo de balsa pintado.

Museo Nacional de la Cultura Peruana.

Tablillas para deformación cefálica de recién nacido elaborada con madera de cedro y almohadilla de tela rellenada con algodón y cuerda.

Museo Nacional de la Cultura Peruana.

 

Arriba: Banco de madera (12 x 30,5 x 20 cm)

 

Derecha: Estatuilla antropomorfa elaborada con palo de balsa pintada. Museo Nacional de la Cultura Peruana.

Pintura sobre madera. Obra contemporánea.


Fuentes:

Kené.
Arte ciencia y tradición en diseño.

Luisa Elvira Belaunde.
El arte del kené
De la cerámica del pueblo Shipibo-Konibo.

Luisa Elvira Belaunde.

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