Religión Nez Perce

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Buscaban vivir en armonía con la naturaleza con la que tenían una profunda conexión espiritual. Creían que todos los elementos del mundo estaban estrechamente relacionados entre sí y con las personas. Cada Nez Perce tenía un vínculo personal con la naturaleza en forma de un espíritu guardián - wyakin - que lo protegía y brindaba asistencia durante su vida; solían llevar un pequeño paquete con materiales que representaban su wyakin.

Al inicio de la pubertad se retiraban solos a un lugar aislado, sin comida ni armas, esperando que el wyakin se revelara. Podía aparecer como algo material, o como un sueño o alucinación. Cuando regresaban a la aldea no divulgaban la experiencia, ejercían el poder del wyakin en privado.

Hasta mediados del siglo XIX fueron abiertos a las misiones cristianas en la región. Los abusos de los blancos llevaron al surgimiento de movimientos proféticos que pretendían restaurar las formas tradicionales y eliminar del área a los blancos. Se realizaba la Danza del Profeta, un baile en círculo alrededor del líder que hacía profecías en estado de trance; los mensajes, de tono profundamente religioso enfatizaban la renovación de la vida.

La religión de los Siete Tambores, descendiente directa de la Danza del Profeta, es una revitalización de las prácticas religiosas tradicionales de los Nez Perce, una mezcla de búsquedas de visiones para poderes espirituales personales y algunos elementos cristianos en un marco de culto comunitario.

Ceremonias y Rituales

Las canciones era esencialmente oraciones, acompañaban las actividades cotidianas y los eventos de a vida. Los individuos tenían canciones personales que otros podían cantar para indicar su apoyo. Las canciones y la danza todavía sirven par inculcar el orgullo por la comunidad y transmitir la herencia tribal, además de ser un foro para sociabilizar. A través de ellas buscan mantener un equilibrio con la naturaleza.

La canción y la danza se enfocaron en los espíritus guardianes, las visiones de los profetas, las ceremonias de invierno y los rituales chamánicos. Durante el invierno se realizaba la Danza de los Espíritus Guardianes, en ella los jóvenes que recientemente habían adquirido su wyakin -espíritu guardián - bailan y cantan para representar a su espíritu guardián, lo que permitía a los demás descubrir la identidad de su wyakin. Las Danzas de Invierno estaban destinadas a garantizar una vida con salud, riqueza, habilidad y fuerza.

La Danza de la Guerra, era compleja, un conjunto de danzas que representaban los diversos aspectos y situaciones del combate. La Danza del Cuero Cabelludo se realizaba durante los cinco días posteriores al regreso de los guerreros.

La música entre los Nez Perce era un medio de celebración y ritual. Improvisaban con instrumentos musicales, canciones, sonidos imitando animales y suspiros, gemidos o aullidos.

Como instrumentos musicales utilizaban flautas hechas con tallos de saúco, en la Danza de la Guerra se utilizaba un palo serrado sobre el cual raspaban un hueso. Los chamanes utilizaban sonajeros fabricados con pezuñas de venado. A fines del siglo XIX incorporaron grandes tambores, algunos podían acomodar ocho ejecutantes.

La danza y la canción continúa vigentes entre los Nez Perce, están presentes en los Pow Wow modernos donde se reúnen para cantar, bailar, socializar y honrar su cultura.

Funeraria

La muerte de un líder o de un anciano muy respetado era un acontecimiento importante para los Nez Perce. Los funerales tradicionales eran muy elaborados. Los familiares cercanos comenzaban a llorar inmediatamente al anunciarse el fallecimiento, la cara del difunto era pintada de rojo, el cuerpo lavado y vestido con ropa nueva. Envuelto en una manta era enterrado al día siguiente junto a sus objetos favoritos. La tumba se realizaba en una colona o en un talud rocoso. El chamán realizaba rituales para evitar que el fantasma del fallecido regresara, los que habían atendido al cuerpo se purificaban ritualmente.

Después del entierro, se celebraba una fiesta, el cónyuge sobreviviente durante un año debía usar ropa vieja, cortarse el cabello, no sonreír en público y no podía volver a casarse. Al finalizar el luto, los familiares le darían ropa nueva y un nuevo esposo en caso que hubiera un hermano o hermana del fallecido disponible.


Fuente: https://www.everyculture.com