Guahayona. Gestor de la exogamia

Dioses y Personajes Míticos.
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Convenciendo a las mujeres

Como se fueron las mujeres

Convirtiendo a los niños

Los niños se convirtieron en tonas.

Asesinando al cuñado

Asesinato de Anacacuya

Sexo a las mujeres

Medio para que fuesen mujeres

Dibujos seleccionados en la Categoría de Dibujo en la XIX Bienal Nacional de Artes Visuales (1994) realizados por Martín Báez. Nativo de San Cristóbal, República Dominicana. Artista plástico, escritor, poeta y psicólogo, dedica su vida a la difusión de la cultura de su país.
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Cosmogonía:

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Guahayona, "el que brillaba con luz propia", difundió el arte de la metalurgia y los secretos de las plantas medicinales. Fue un personaje decisivo desde una perspectiva social para la mitología antillana. Las leyendas indican la gesta que protagonizó en busca de la solución exogámica, como vía para eliminar las calamidades que producía el incesto y la descendencia en comunidades muy cerradas.

Fray Ramón Pané en "Relación acerca de las antigüedades de los indios", ocupa cinco de los relatos más importantes para describir su viaje mítico. Guahayona se rebela en la cueva de origen -Cacibajagua- molesto porque no volvían aquellos que había mandado a recoger una hierba llamada digo -güeyo- para lavarse y curar su cuerpo lleno de llagas. Arengó a las mujeres para que con sus hijos vayan con él, y junto a su cuñado el cacique Anacacuya emprendió el viaje mítico en una canoa.

En su recorrido, se deshace primero de los niños en un arroyo -donde se convierten en tonas (ranas)- y luego de su cuñado -identificado con la Estrella del Norte o Estrella Polar- a quien ahoga. Toma las mujeres para sí y las deja en la isla de Matininó -"la isla de las mujeres sin hombres"-, él se fue a otra isla llamada Guanín. El trayecto, como el planeta Venus, unifica ambos horizontes el Este (amanecer) y el Oeste (atardecer); en Guanín se enferma gravemente y es sanado por Guabonito -una manifestación de Atabey-, renace y cambia su nombre al de Albeborael Guahayona. Así, se identifica a Guahayona con Venus vespertino y a Albeborael Guahayona con Venus matutino.

Los hombres, sin mujeres y sin niños, vieron un día lluvioso como de las ramas de los árboles bajaban unas personas que no tenían sexo, con la ayuda de cuatro hombres de piel áspera -caracaracoles- lograron sujetarlas, y trajeron al pájaro carpintero para que tallara la vulva con su pico.

La proeza de Guahayona logró separar a hombres y mujeres de la misma línea sanguínea, las primeras mujeres en Cacibajagua eran todas hermanas de los primeros hombres, mantenían enlaces consanguíneos e incestuosos que ocasionaban padecimientos físicos. Además simboliza el fin de los lazos parentales femeninos y el ascenso de los clanes patriliniales. Con el rapto de las mujeres, los taínos cuentan con un héroe mítico que le permite explicar a las próximas generaciones, el ascenso político de los clanes masculinos.

La épica de Guahayona, no es solo una metáfora o alegoría mítica, remite a una destitución del poder político femenino, el establecimiento de los lazos exogámicos, la ascensión del chamanismo masculino y el control de las deidades femeninas, entre ella la Madre Tierra.


Fuentes:

http://fatimaportorreal.com/2010/08/12/los-mitos-matinino-y-las-amazonas/