José María Bulnes Yanquetruz

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José María Bulnes Yanquetruz

Tehuelche

1831 - 1858

Yanquetruz, Llanquitur, Llanquitrue, Llangkitruf, Llanquetur.

Tres han sido los caciques Yanquetruz más destacados que, escritos con distintas grafías, dejaron su paso marcado en las crónicas y documentos:

Yanquetruz, El Rebelde Yanquetruz,
El Rebelde.
(? -1788)
Yanquetruz El Grande. Yanquetruz,
El Grande o El Feroz
(? -1836)
José María Bulnes Yanquetruz José María Bulnes Yanquetruz.
(1831-1858)
Los hermanos Cheuqueta y Chocorí, según Rodolfo Casamiquela (historiador argentino, 1932 -2008) eran de abolengo tehuelche septentrional y meridional mezclado, otros autores los consideran de origen araucano, pampa o puelche que se fueron mapuchizando. Importantes caciques en la Patagonia argentina, el primero controlaba las rutas ganaderas en el sur de la provincia de Buenos Aires, su hermano lideraba a los denominados "manzaneros" en la provincias de Río Negro y Buenos Aires; Yanquetruz era hijo de Cheuqueta, Valentín Sayhueque de Chocorí.

Yanquetruz nació en 1831, a los seis años de edad fue cautivado por pehuenches y vendido en Chillán (Chile), allí formó parte de la servidumbre de algún potentado local, probablemente de Manuel Bulnes quien sería Presidente y de quien tomaría el apellido. En su cautiverio recibió instrucción, aprendiendo a leer y escribir.

Hacia 1850 se fuga, recluta un grupo de guerreros, que quizás habrían estado a las órdenes su padre ya fallecido para colocarse bajo la influencia de Calfucurá, el "Napoleón de las pampas", acaudillando además a los tehuelches del sur del Limay, a quienes habría derrotado con la ayuda de “[…] los mocetones que mandaba, i que le eran adictos”.

La relación con Calfucurá fue conflictiva, al tiempo se desvinculó, luego volvió a reconciliarse para actuar juntos en los malones a los poblados y nuevamente enemistarse para convertirse en un acérrimo enemigo hasta su muerte.

Batalla de San Antonio de Iraola

A principios de septiembre de 1855, Yanquetruz asolaba campos y poblados en la zona donde hoy se ubican, entre otras, las ciudades de Benito Juárez, Chillar y Tandil. El comandante Nicanor Otamendi, en Azul, a las órdenes del General Manuel Hornos, recibe instrucciones para detenerlo; el 12 de septiembre con una columna de 125 hombres llega a la estancia San Antonio de Iraola (actual Partido de Benito Juárez).

Yanquetruz, que respetaba por su valor a Otamendi, envió un embajador para solicitarle lo dejara pasar en su ruta hacia Chile para vender el producto de sus correrías -ganado, cautivas- sin entrar en combate. Otamendi apresó al embajador, ante lo cual el enfrentamiento se tornó inevitable.

Al amanecer el 13 de septiembre y después de algunas escaramuzas, Otamendi entendiendo que era imposible enfrentar a los 2000 guerreros de Yanquetruz en campo abierto, decidió abroquelarse en un corral de palo a pique y atacar con un pequeño cañón y disparos de carabinas. Los indios respondieron con sus lanzas y boleadoras, la caballada -que también se encontraba en el corral- espantada pisoteaba a los defensores.

Otamendi fue uno de los primeros en morir, luego de más de dos horas de combate, los soldados que aún quedaban vivos rodearon en círculo a su jefe luchando cuerpo a cuerpo hasta caer uno a uno. Solo sobrevivieron un corneta de unos 15 años pues a Yanquetruz le gustaba su música y un soldado de apellido Roldán que gravemente herido fue encontrado por una patrulla de la división Azul y curado por los médicos militares.

En los meses siguientes, Yanquetruz continuó maloneando por las zonas de Tandil y Lobería.

Cartas de J. M. Bulnes Yanquetruz. Índice

Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Mayo 31 de 1856. (I)
Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Mayo 31 de 1856. (II)
Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Potrero Chico, junio 6 de 1856. (I)
Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Potrero Chico, junio 6 de 1856 (II)
Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Cabanea, junio 9 de 1856
Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Cabeza de Buey, junio 12 de 1856. (I)
Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Paso de Chocorí, junio 12 de 1856. (II)
Al Comandante de Carmen de Patagones, Benito Villar. Bajada Valcheta, junio 16 de 1856.
A Calfucurá.
Valcheta, agosto 3 de 1857
Al Presidente de la República de Chile, Manuel Montt. Diciembre 10 de 1857
Al Intendente de la Provincia de Valdivia, Juan Adriasola. Diciembre 10 de 1857

Pastor Obligado, gobernador de Buenos Aires, interesado en evitar malones y en la búsqueda de un aliado en su lucha contra Calfucurá, encomendó a Benito Villar, comandante del fuerte de Carmen de Patagones, negociar con Yanquetruz. Llegan a un acuerdo y el 24 de mayo de 1857 el gobierno de la provincia de Buenos Aires y Yanquetruz lo firman (ver abajo). A Yanquetruz se le reconoce sueldo y grado militar (teniente coronel), así como el uso de uniforme.

Invitado de honor a Buenos Aires, es recibido personalmente por Pastor Obligado y estuvo presente en el acto de asunción del nuevo gobernador Valentín Alsina. Con el gobernador saliente, recorrió la ciudad de Buenos Aires a caballo acompañado por su séquito. Estuvo en los festejos del aniversario de la Revolución de Mayo y al día siguiente se embarcó hacia Carmen de Patagones siendo despedido por el gobernador y funcionarios con la banda del Ejército tocando marchas.

En Patagones se entregó a excesos y abuso en el consumo de alcohol. Reconvenido por Benito Villar se dirigió a Valcheta para establecerse. Continuó con su afición por el alcohol y una vez ebrio, le daba por pelear. En uno de esos entreveros, el 28 de octubre de 1858, fue muerto de una puñalada por la espalda, en la pulpería de Luis Silva, frente a la plaza de Bahía Blanca, por el capitán de Guardias Nacionales Jacinto Méndez.

Lo sucedería en el control del curso inferior del río Negro su hermano menor Benito Chingoleo Cheuqueta.

Acuerdo del Gobierno de Buenos Aires con el cacique Llanquitruz
24 de mayo de 1857

Deseando el cacique del Sud, Don José María B. Llanquitruz, establecer una paz sólida y duradera con el Gobierno del Estado de Buenos Aires, y deseando éste prestar al dicho Cacique todo el apoyo y protección que le sean posibles, de manera que todo redunde en favor de la seguridad y del bien del país en general; han convenido ambos en ajustar y celebrar el arreglo comprendido en los 15 artículos siguientes, que prometen solemnemente y se obligan a cumplir con entera exactitud y lealtad.

Artículo 1º. Todas las tribus e Indiadas dependientes del Cacique. Llanquitruz, o amigos de él, podrán ir libremente a comerciar en el pueblo del Carmen, y en cualquier otro del Estado de Buenos Ayres, y las personas, como también los animales y efectos que conduzcan o lleguen a adquirir lejítimamente, serán completamente respetados y protejidos. De igual modo, todo habitante de cualquier punto del Estado de Buenos Ayres que quiera ir a comerciar entre dichas tribus e Indiadas, podrá hacerlo libremente; y su persona, como también los animales y efectos que conduzca o que llegue a adquirir allí lejítimamente serán completamente respetados y protejidos.

Art. 2º. El Cacique Llanquitruz reconoce que sus antepasados cedieron por tratado al antiguo Gobierno del Rey de España las tierras que se conocen por de Patagones hasta San Javier.

Art. 3º. Además, el dicho Cacique pone ahora a disposición del Gobierno de Buenos Ayres una extensión de 13 leguas, desde San Javier para afuera sobre la margen Norte del Río Negro, para que en el límite de dichas 13 leguas pueda el Gobierno formar una población que se denominará Guardia de Obligado, y que será destinada a procurar la civilización y adelanto de los Indios.

Art. 4º. El Gobierno de Buenos Ayres, encarga al Cacique Llanquitruz el formar con su gente dicho Pueblo, en terreno de labranza, y de manera que él pueda estar a la vanguardia de Patagones sobre la Pampa y para su primer fomento entregará al Cacique Llanquitruz algunas herramientas, arados bueyes y granos para siembra: en el concepto de que los ranchos se construirán con las maderas y pajas que allí se producen: pudiendo el Cacique Llanquitruz hacer deslindar el pueblo y las quintas de modo que crea mejor; pero deberá dejarse una gran plaza donde más adelante hará el Gobierno construir una Iglesia y Casa de Escuela para la instrucción de los Indios.

Art. 5º. Se declara el Cacique Don José María B. Llanquitruz, comandante en jefe de todo el territorio de la Pampa, que es adyacente a la jurisdicción de Patagones, y en cuya posesión se halla hoy.

Art. 6º. Si el Gobierno de Buenos Ayres determinase poblar o fortificar la isla de Choelechoel, o algún otro punto militar en todo el curso del Río Negro, el Comandante Llanquitruz le prestará todos los auxilios de brazos y demás que le sean posibles, y los cuales serán debidamente remunerados y pagados por el Gobierno, para lo cual celebrará con el Comandante Llanquitruz el competente arreglo.

Art. 7º. El Comandante Llanquitruz vendrá a establecerse y fijar su residencia en el paso de Balchetas, como 55 leguas afuera de Patagones, y aunque él declara que .puede disponer de más de mil hombres de armas, con todo, deseando no ser muy costoso al Gobierno sólo vendrá con una fuerza de 80 hambres y además ocho caciques.

Art. 8º. La fuerza de que habla el artículo anterior, se pone a las órdenes del Gobierno de Buenos Ayres; y el Comandante Llanquitruz gozará, como jefe inmediato de ella, de la clase de Capitán con grado de Teniente Coronel, y el sueldo mensual de 1200 pesos; cada uno de los dichos 8 caciques tendrá el sueldo de 100 pesos mensuales; y cada uno de los 80 hombres el de 50. Se dará también a cada uno de los 80 hombres, una vez cada año, el vestuario de un gorrete, una camiseta o blusa, un chiripá, dos camisas y dos calzoncillos. Se dará además al Comandante Llanquitruz, cada seis meses, un tercio de yerba, una barrica de azúcar, seis arrobas de fariña, un rollo de tabaco, y 160 cuadernillos de papel. Todos estos artículos, como también el dinero, para dichos sueldos, se pondrán por el Gobierno en Patagones, donde el Comandante Llanquitruz mandará a recibirlos; pero no se entregarán los artículos, ni correrán los sueldos, sino desde que el Comandante Llanquitruz venga realmente a situarse con dicha fuerza en Balchetas.

Art. 9º. De igual modo, para la mantención de dichas fuerzas, se entregarán al Comandante Llanquitruz 50 yeguas todos los meses; y cuando no hubiere yeguas, se le entregarán 50 pesos por cada una de ellas.

Art. 10º. El Comandante Llanquitruz se obliga a estar siempre pronto con dicha fuerza para protejer y apoyar la defensa de Patagones, obrando a las órdenes del Comandante de ese punto, y según las instrucciones que de él recibiere.

Art. 11º. Deberá también el Comandante Llanquitruz: 1) Establecer un correo que cada 15 días vaya desde el punto de su residencia al pueblo del Carmen. 2) Transmitir al Comandante de Patagones, y a cuantas autoridades del Gobierno le sea posible, toda noticia que adquiera acerca de intentos o movimientos de Indios enemigos. 3) Vigilar y defender las costas marítimas del territorio que queda bajo su mando, contra cualquiera que intente apoderarse o establecerse en ellas sin previo permiso del Gobierno de Buenos Ayres.

Art. 12º. Serán Indios enemigos del Cacique Llanquitruz todos los Indios que sean enemigos del Gobierno de Buenos Ayres; y si fuese atacado u hostilizado por algunos de ellos, recibirá de las fuerzas y de las autoridades del Gobierno toda la protección y auxilios que fuesen posibles, según sean las circunstancias del caso.

Art. 13º. En caso que el Gobierno resolviese atacar o expedicionar contra Indios enemigos, estará obligado al Comandante Llanquitruz a ponerse en campaña con una columna, que no deberá bajar de 500 hombres, debiendo obrar en todo con sujeción a las órdenes que le comunique el Jefe o autoridad que el Gobierno designe al efecto.

Art. 14º. Llegado que sea el caso del artículo anterior, el Comandante Llanquitruz y los caciques, capitanejos y soldados que compongan la columna, recibirán, mientras dure la campaña, los sueldos que entonces se fijarán y serán además alimentados por cuenta del Gobierno, para todo lo cual estas fuerzas serán revistadas cuando el Gobierno lo disponga, por medio del comisionado que al efecto nombrará.

Art. 15º. Estando hoy el Comandante Llanquitruz en posesión de la parte Sud del Río Negro, en todo el curso de este río, y en posesión, por consecuencia, de todos los pasos de él, se obliga también a oponerse absolutamente, y a impedir por todos los medios, a que pase cosa alguna a la parte Norte, sean Indios o negociantes, armas, efectos o animales.

Y en fé de todo lo que queda pactado, se firman dos ejemplares de un tenor, que serán ambos sellados con el gran sello del Estado de Buenos Ayres, a veinticuatro de Mayo de mil ochocientos cincuenta y siete (24-5-1857).

Valentín Alsina José María Zapiola   José María B. Llanquitruz
Secretario
José del Carmen Márquez

Fuente: Campañas contra los indios, 1818-1858, Archivo General de la Nación.