Pedro de Ursúa. Expedición a El Dorado

Biografías de Pueblos Originarios
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Pedro de Ursúa

España

1526 - 1561

Busto en Pamplona, Colombia.

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La expedición de Ursúa y los crímenes de Aguirre. Robert Southey (1821).

Nació en Baztán, Navarra, España, el 3 de agosto de 1526.

Llegó a América en el año 1543 con su tío Miguel Díaz de Armendáriz. Éste era colegial mayor de San Bartolomé de Salamanca y se le había enviado a desempeñar la más alta autoridad judicial como visitador de los gobiernos de Cartagena, Santa Marta, Popayán, el Río de San Juan y el Nuevo Reino de Granada, entonces recién conquistado.

En 1545 fue nombrado por su tío Teniente de Gobernación del Nuevo Reino, su primer acto fue la destitución de Montalvo de Lugo, gobernador de Santa Fe.

Sometió a los panches en el suroeste de Santa Fe. Reconociendo el norte del Nuevo Reino fundó la villa de Pamplona el 1° de noviembre de 1549.

Posteriormente la Real Audiencia de Santa Fe -recién fundada - le encargo dominar a los muzos, los cuales habían conseguido rechazar a tres capitanes españoles de gran reputación. Ursúa los venció y fundó un asentamiento que llamó Tudela. Pero los pobladores españoles que dejó allí fueron expulsados en unas pocas semanas, y muchos perecieron durante su retirada.

A su regreso fue nombrado Justicia Mayor de Santa Marta, con la misión de subyugar a los taironas a los que infligió una dura derrota.

Volvió a Santa Fe con la esperanza de emprender desde allí el descubrimiento de El Dorado, pero su tío estaba preso en Cartagena, y ya no tenía protector ni influencia en el Nuevo Reino.

Intentó probar fortuna en nuevos territorios. En Panamá el cabildo le confió el mando en la guerra contra los negros cimarrones. Más de 600 de ellos se habían establecido en las montañas liderados por Bayano y hacían del paso del istmo algo tan peligroso que sólo podían transitarlo grandes columnas bien pertrechadas. Reunió una fuerza de doscientos hombres y consiguió que los cimarrones se vieran obligados a pedir la paz.

Tras el éxito de la expedición, Ursúa acompañó al virrey Andrés Hurtado de Mendoza a Lima. No llevaba mucho tiempo en el Perú cuando le fue concedido su mayor deseo, al nombrársele al frente de una expedición que iba a partir en busca de El Dorado y con cuyo descubrimiento y conquista esperaba elevarse hasta el mismo rango que Cortés y Pizarro:

Expedición a El Dorado. Rebelión de Aguirre a la Corona española.

El virrey Andrés Hurtado de Mendoza nombró a Pedro de Ursúa al frente de una expedición en busca del reino imaginario de El Dorado que creían estaba en el país de los Omagua por el río de Orellana (Amazonas).

Se hicieron preparativos formidables, Ursúa reclutó gente con experiencia en campañas anteriores, sin tener en cuenta su moral o apego a la autoridad, entre ellos Lope de Aguirre, que sería conocido como "El Traidor" o "El Tirano" y se embarcaría con Elvira, su hija mestiza.

Estableció un campamento en Santa Cruz de Capocovar, en las orillas del río Moyobamba, un afluente del Hullaga. Allí construyó las naves para la expedición y reunió 300 españoles, 500 indios y algunas decenas de esclavos negros. Se embarcarían en dos bergantines, dos barcazas chatas y unas cuantas balsas y canoas.

Cuando estuvo listo el primer bergantín despacho a su amigo García de Arce con 30 hombres para hacer una primera exploración y acopio de provisiones, posteriormente salió Juan de Vargas con los mismos propósitos. Ursúa se reuniría con ellos más adelante.

Finalmente, el 26 de septiembre de 1560, poco después de la muerte del Virrey, parte del campamento -que queda abandonado- Pedro de Ursúa, desciende por el Huallaga y entra en el Marañón (los expedicionarios adoptaron el nombre de "marañones").

Se reúne con Juan de Vargas en la confluencia del Ucayali con el Marañón y entran en el Amazonas para encontrarse con García de Arce que había acampado en una isla que llamó García, antes de la confluencia del Amazonas con el Napo.

Para que ayuden en el mando de la expedición, nombra a Juan de Vargas como su lugarteniente general y a Fernando de Guzmán como alférez general.

Entre la Isla García y la desembocadura del Japurá encuentran los pueblos indígenas Caricuri y Manicuri, que se mostraron esquivos con los españoles, a quienes -para fortuna de los nativos- la región no les ofreció tentaciones.

Siguen navegando el Amazonas y por espacio de nueve días no encuentran ningún pueblo indígena, hasta que pasada la confluencia del Purus encuentran pueblos Machifaro, donde fueron bien acogidos. Para entonces en el largo camino recorrido no tuvieron noticias de El Dorado, el descontento de los integrantes de la expedición crecía, a Ursúa lo acusaban de solo preocuparse por su amante mestiza Inés de Atienza, hija del conquistador Blas de Atienza.

En uno de los pueblos Machifaro acampan para esperar el año nuevo, un grupo de conspiradores, entre los que estaba Lope de Aguirre, aprovechando la menor guardia de Ursúa por ser un día festivo lo asesinan en sus aposentos. Era el 1° de enero de 1561. Inés de Atienza, sería asesinada a los pocos meses, al haber disputas entre los expedicionarios por estar con ella.

Los jefes del motín nombran a Fernando de Guzmán como general, este reunió a los jefes para deliberar el futuro proceder, proponiendo perseverar en el descubrimiento y conquista de El Dorado, y así conseguir que el Rey perdonara lo que habían hecho. Lope de Aguirre se opone con el argumento que no serían perdonados aunque El Dorado fuera 10 veces más rica que el Perú y mejor colonizada que Nueva España, propone volver a Perú donde tenían amigos que los defenderían. La reunión se levantó sin que se hubiera tomado decisión alguna.

El 6 de enero reemprenden el camino como si fueran a continuar en la búsqueda de El Dorado, Aguirre no se opuso pero se las ingenió para demorar la expedición hundiendo una de las barcas y asesinando a los amigos de Ursúa.

En lugar que llamaron Puerto de los Bergantines por las naves que allí construyeron permanecen 3 meses.

Guzmán -ya dominado por Aguirre-, convoca a los soldados y se somete a una nueva votación, confirmado en su cargo declara que su intención era ser amo del Perú y que harían la guerra contra el rey de Castilla en esa tierra.

Aguirre, todavía insatisfecho, convocó a otra reunión y expuso que no se conformarían con la conquista del Perú sino que se apoderarían de todas las Indias, y como semejante reino necesitaba un Rey les correspondía elegir inmediatamente a Guzmán como su señor y príncipe. El 23 de Marzo de 1561 instó a 186 capitanes y soldados a firmar una declaración de guerra al Imperio español que le proclamaba el príncipe del Perú, Tierra Firme y Chile.

El nuevo Rey aprueba el plan de campaña que consistía en dirigirse a la isla Margarita donde sabían que no tendrían resistencia y se aprovisionarían, luego seguirían a Nombre de Dios, pasarían por Panamá para llegar a Perú, contaban con se les unirían muchos voluntarios, por lo que no habría manera que se pudiera resistir una fuerza como la suya.

Continúan la travesía por el río Negro, ya no preguntan por El Dorado. Aguirre a diario tomaba medidas para afianzarse y fortalecerse. El pusilánime Guzmán comenzaba a dudar, sus allegados más leales le aconsejan que debe asesinar a Aguirre. Llegan a un pueblo indígena -el más grande que habían encontrado hasta entonces, en una isla que forma la boca del río Vaupés en el Negro, los nativos huyeron, aunque algunos regresaron a comerciar con los españoles que allí se habían instalado. Guzmán se instaló con su corte en la choza más grande, allí fue asesinado por los seguidores de Aguirre. Era el 22 de Mayo y el lugar se llamó "La Matanza".

"Los marañones" continúan el viaje se internan por el río Casiquiare para entrar en el Orinoco y salir al mar. En el trayecto contactan con grupos indígenas caníbales; en otra de sus crueldades, Aguirre abandona unos 100 indios de ambos sexos -muchos de ellos cristianos- que había traído del Perú, a su suerte: ser muertos y devorados por los caníbales o a perecer en esas tierras bajas o insalubres. Argumentó que los bergantines estaban atestados y no habría provisiones suficientes para ellos.

Finalmente llegan a la isla Margarita el 20 de julio. Se apoderan del lugar, asesinan al gobernador y cometen toda clase de tropelías. Permanecieron unos cuarenta días, por los estragos causados la isla tardó medio siglo en recuperarse. Antes de abandonarla mataron a garrote al gobernador y a 50 vecinos.

La primera intención de Aguirre había sido dirigirse a Nombre de Dios, cruzar a Panamá, y desde allí invadir el Perú. Pero sabiendo que esas ciudades estaban alertadas, decidió dirigirse a Borburata en tierra firme y avanzar a través del Nuevo Reino de Granada y Popayán, conquistando todo a su paso.

El 7 de septiembre de 1561 "los marañones" llegan a Borburata -había partido el 29 de agosto-, los vecinos habían huido temiendo los desmanes que venían cometiendo los rebeldes, tras un par de días donde se dedicaron al saqueo salieron hacia Nueva Valencia del Rey. A su llegada los pobladores habían huido hacia los montes o a las islas del Lago de Tacarigua (Lago de Valencia). El gobernador de Venezuela, ya estaba enterado de las andanzas de Aguirre y de la posibilidad que dentro de su territorio intentara abrirse camino hacia el Perú, decidió que le presentarían batalla en Barquisimeto o El Tocuyo.

Enterado Aguirre, decide partir sin tardanza hacia esas ciudades para atacar al enemigo antes de que pudieran recibir refuerzos.

Aguirre entra en Barquisimeto, algunos soldados del Gobernador entraron al mismo tiempo por el otro extremo de la ciudad pero prefirieron no atacar. Miembros de "Los Marañones" desertan y se entregan al Gobernador que les prometía perdón. Aguirre ya perdido se dirigió donde se encontraba su hija y la asesinó «Para que nunca vivas para verte ultrajada y llamada hija de un traidor». Enseguida llegaron las tropas del Rey, Aguirre no ofreció resistencia y fue ejecutado allí mismo, su cuerpo fue descuartizado, su cabeza fue expuesta en Tocuyo en una jaula de hierro. La rebelión había sido sofocada, era el 27 de octubre de 1561.