Toypurina

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Toypurina

Tongva (Gabrielina)

1760 - 1799

Imagen: Busto en bronce realizado por Ricky Hill. La cara fue diseñada a partir de la de una joven descendiente de Toypurina.

Toypurina cuando declaró en el juicio en su contra: "Odio a los misioneros y a todos ustedes, por vivir aquí en mi tierra natal, por invadir la tierra de mis antepasados ​​y despojarnos de nuestros dominios tribales".

Toypurina nació en 1760 en Japchivit, una comunidad de Tongva ubicada en lo que hoy se conoce como el Valle de San Gabriel en California, en ese momento habitado por unos 5.000 Tongva repartidos en comunidades pequeñas e independientes que competían entre sí por los recursos limitados que ofrecía el valle.

Cuando Toypurina tenía 11 años, los monjes franciscanos españoles llegaron para colonizar el valle para España, construyeron la Misión San Gabriel, la cuarta misión en el área que los españoles llamaron Alta California.

Entre 1772 y 1785, los franciscanos bautizaron unos 1.200 indígenas en el área de San Gabriel. Llamaron a los bautizados Tongva "Gabrielinos". 843 Gabrielinos se mudaron a la misión. La Misión se apoderó de la tierra donde los Tongva solían cazar. Los Tongvas que no se unieron a los franciscanos quedaron con menos recursos.

En 1785, Japchivit estaba luchando por sobrevivir. Toypurina ya ejercía como chamán, su hermano era el líder de Japchivit, por lo que estaba bien informada sobre los problemas que la Misión había creado para su gente. Juntos buscaron una manera de ayudar a su comunidad a enfrentar la misión.

Mientras tanto, Nicholás José, un Gabrielino que vivía en la Misión, también estaba frustrado, había perdido a dos esposas, un niño y un tercio de su pueblo natal, Silbapet, por las enfermedades europeas que los franciscanos trajeron al valle. Quería realizar la danza tradicional Tongva que ayudaría a los espíritus de los muertos a la transición a la otra vida, pero los españoles no dejaron que los Gabrielinos practicaran ninguna de sus antiguas tradiciones. Nicholás fracasó en el intento de rebelarse a principios de la década de 1780, para tener éxito debía conseguir el apoyo de los nativos que vivían fuera de la Misión.

En el verano de 1785, Nicholás envió cuentas de vidrio a Toypurina como una ofrenda y le pidió apoyo para liberarse de los misioneros. Toypurina aceptó y trabajó para atraer a otras aldeas a la causa. Temejasaquichí, líder de Juvit, una de las aldeas que se unió a Toypurina, entró en la Misión para hablar con los Gabrielinos, les dijo que debían seguir a Toypurina en lugar de a los franciscanos y les dio detalles de la conspiración que se estaba preparando. Hubo fuga en la información, el liderazgo de la Misión se enteró de los planes de levantamiento y se prepararon para contrarrestarlo.

El 25 de octubre de 1785, guerreros de ocho aldeas Tongva aliadas se dispusieron a irrumpir en la Misión. Toypurina fue con ellos. No tenía intención de pelear, pero creía que su presencia inspiraría a los guerreros. Sin saber que alguien había entregado su plan, el grupo de ataque entró directamente en una trampa colocada por los guardias de la Misión. Al menos veintiún personas fueron capturadas, incluida Toypurina.

Cuando el gobernador de Alta California se enteró de la rebelión fallida, fue a la Misión para supervisar personalmente la investigación. Diecisiete cautivos fueron brutalmente azotados en público y enviados de vuelta a sus aldeas para servir de advertencia a otros posibles rebeldes. Toypurina, Nicholás, Temejasaquichí y Alihivit, caudillo de la aldea Jajamovit, fueron identificados como los líderes de la trama y retenidos para ser interrogados.

Mientras los demás pusieron excusas triviales, Toypurina le dijo al gobernador que participo en la rebelión porque "Odio a los misioneros y a todos ustedes, por vivir aquí en mi tierra natal, por invadir la tierra de mis antepasados ​​y despojarnos de nuestros dominios tribales" y que también estaba enojada con los Gabrielinos que vivían en la Misión porque interrumpieron el estilo de vida de su comunidad.

El destierro de Toypurina la separó de toda su comunidad y cultura, y la dejó dependiente de los españoles para su supervivencia.

En enero de 1786, el gobernador envió sus registros de juicio al comandante general de Nueva España para que pudiera enviar sus recomendaciones de castigo. Durante los dos años que tardó en recibir una respuesta, Toypurina fue prisionera en la Misión de San Gabriel. En marzo de 1787, Toypurina fue bautizada con el nombre de "Regina" que significa "Reina". En los registros del juicio hay una nota del gobernador que explica que algunos Tongva querían matar a Toypurina por su participación en la rebelión fallida. Es posible se haya bautizado para que los líderes de la Misión y el gobierno español la protejan.

En junio de 1788, llegaron las órdenes del comandante general. Temejasaquichí y Alihivit recibieron advertencias severas y regresaron a sus comunidades. Nicholás fue desterrado del Valle de San Gabriel y enviado a un asentamiento militar español, donde fue sentenciado a trabajar durante seis años sin paga. Toypurina fue desterrada a la misión más remota de la colonia, la Misión San Carlos Borromeo de Carmelo.

El destierro de Toypurina la separó de toda su comunidad y cultura, y la dejó dependiente de los españoles para su supervivencia. Ella hizo todo lo posible para construir nuevos lazos en su nuevo hogar. En un año se casó con un soldado español. Después de su matrimonio, se mudó con frecuencia por Alta California, siguiéndolo de un puesto a otro. Su primer y segundo hijo nacieron en la Misión de San Luis Obispo. Su tercer hijo nació en 1794 en la Misión San Carlos Borromeo de Carmelo. El 22 de mayo de 1799, Toypurina murió en la Misión San Juan Bautista, tenía 39 años.

En la actualidad, un mural en un callejón del centro de Los Ángeles la recuerda.