Martín Alonso Pinzón

Biografías de Pueblos Originarios
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España

1440 ~ 1493

Axayácatl

Ampliar ImagenRetrato pintado para el Museo Naval de Madrid. Óleo sobre tabla (63 x 48 cm) firmado y fechado en 1957, en su ángulo superior derecho, por Julio García Condoy (1899-1978). Busto de frente, con túnica oscura y camisa blanca; al fondo, la villa de Palos (Huelva) y, en primer término, la fuente donde es fama que Colón hizo aguada para su histórico viaje.

Estatua en Sevilla

Ampliar ImagenEstatua que figuró en la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1.929, y fue donada a Palos de la Frontera en 1.945 por la Diputación Provincial de Huelva. En la actualidad se le honra cada 15 de marzo, considerado como el "Día de Martín Alonso Pinzón", por ser la fecha en que las naves descubridoras, en 1.493, entraron de regreso en el Puerto.

Real Provisión de los Reyes Católicos.
Diario de a bordo del Primer Viaje de Colón
Nació en Palos de la Frontera (Huelva) hacia 1440. Era el hijo mayor de una rica familia de larga tradición marinera, de origen aragonés que llegó a Andalucía procedente de Asturias, siendo su apellido, según algunos, deformación del término Espinzas o Pinzas. Para otros, en cambio, el verdadero apellido familiar sería Martín, nombre del abuelo, marinero y buzo en Palos, al que apodaron Pinzón cuando quedó ciego, ya que era muy aficionado a cantar y recordaba a los pájaros pinzones, a los cuales cegaban para que cantaran mejor. Su hijo, también marinero e igualmente llamado Martín, fue el padre de los tres hermanos que participaron en los primeros viajes a América: Martín Alonso, Vicente Yáñez y Francisco Martín.

Desde joven Martín Alonso Pinzón se dedicó a la navegación, viajando tanto por la costa occidental de África como por el Mediterráneo. Vivía en el antiguo Camino Real a la Rábida, y contrajo matrimonio con una vecina de la localidad llamada María Álvarez. Tuvieron cinco hijos. Dos varones, Arias Pérez y Juan Pinzón, que participarían en expediciones a América, y tres mujeres: Mayor, Catalina y Leonor.

Su continuado estudio de mapas y cartas náuticas y su audacia le proporcionaron buenos rendimientos en sus viajes de cabotaje, llegando a tener una holgada situación económica. Tuvo embarcaciones propias en las cuales se afanaban por enrolarse los marinos de toda la comarca. Su fama y prestigio crecían gracias al éxito de sus expediciones comerciales y al valor que demostró en las armadas de guerra durante el conflicto entre Castilla y Portugal.

Cuando el 23 de Mayo de 1492 se leyó a los vecinos de Palos la Real Provisión por la cual se les ordenaba entregar dos carabelas a Colón y partir con él en elviaje que iba a realizar por mandado de Sus Altezas, la villa acata la decisión real pero no la cumple. No estaban dispuestos a embarcase en una ventura con un desconocido sin prestigio, los hombres de Palos nunca secundarían al genovés a no ser que le acompañara algún navegante respetado en la villa.

Pinzón, quien en esos momentos regresaba de uno de sus habituales viajes comerciales, poseía los atributos de los que carecía Colón. Fueron los franciscanos de La Rábida los que los pusieron en contacto.

En los Pleitos Colombinos, el testigo onubense Alonso Gallego recordaba haber oído decir a Colón : "Señor Martín Alonso Pinçón, vamos a este viage que, si salimos con él y Dios nos descubre tierras, yo os prometo por la Corona Real de partir con vos como un hermano".

Pinzón inicia una enérgica campaña de apoyo al viaje, animando a enrolarse a los más destacados marinos de la zona. Desechó los barcos encargados por Colón, contratando navíos más adecuados, y aportó de su hacienda medio millón de maravedíes, la tercera parte de los gastos en metálico de la empresa.

Ultimados los preparativos, el 3 de Agosto partieron del Puerto de Palos, Martín Alonso asumió el mando de "La Pinta", Francisco Martín era el maestre y Vicente Yañez el capitán de "La Niña". Colón en su Diario sólo tiene palabras de elogio para Pinzón, que se muestra muy eficaz en la resolución de los problemas que van surgiendo.

Durante la travesía, demostró sus habilidades de marinero, cuando resolvió el problema de la rotura del timón y pudo seguir navegando; así como sus dotes de mando, al imponer su autoridad a los amotinados vizcaínos y cántabros de la nave Santa María, entre el 6 y el 7 de octubre. Durante este percance, Martín Alonso amenazó con aplastar a cualquiera que se atreviera a amotinarse.

En el siguiente motín, ya más serio, del 9 y 10 de octubre, cuando habían fallado ya todos los cálculos de distancias que había expuesto Colón, los que dudaron fueron los Pinzón. Éstos aplacaron los ánimos de la tripulación poniendo una condición a Colón: navegarían con el mismo rumbo tan sólo tres días más; si durante ese tiempo no encontraban tierra, volverían a España.

La versión que se conoce del diario escrito por Cristóbal Colón del "Primer viaje a las Indias" es una trascripción de Fray Bartolomé de Las Casas (1484-1566). Estos son algunos fragmentos fechados el 11 de octubre de 1492:

" ... Tuvieron mucha mar y más que en todo el viaje habían tenido. Vieron los de la carabela Pinta una caña y un palo, ytomaron otro palillo labrado a lo que parecía con hierro, y un pedazo de caña y otra hierba que nace en tierra, y una tablilla. Con estas señales respiraron y se alegraron todos".

"... Después del sol puesto, navegó a su primer camino al Oeste. Andarían doce millas cada hora, y hasta dos horas después de media noche andarían 90 millas. Y porque la carabela Pinta era más velera e iba delante del Almirante, halló tierra e hizo las señas que el Almirante había mandado. Esta tierra fue vista primero por un marinero que se decía Rodrigo de Triana"

"... A las dos horas después de medianoche apareció la tierra, de la cual estarían dos leguas. Amainaron todas las velas (...) hasta el día viernes que llegaron a una isleta de los Lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahani. Luego vieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca armada y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era capitán de la Niña".

Tras el descubrimiento de las islas Lucayas (Bahamas), divisaron Cuba, mientras recorrían su costa oriental Martín Alonso, al frente de la Pinta, abandonó al almirante el 21 de noviembre de 1492 y continuó navegando por su cuenta. El 6 de enero de 1493, se volvieron a encontrar en la costa norte de La Española.

Las circunstancias y motivaciones de la deserción de Martín Alonso no están claras: quizá intentara descubrir por su cuenta el oro que tanto buscaban. Pero sea cual fuese la causa de la separación, aquí comenzaron sus desavenencias con Colón, que llegó a acusarle de traición.

Los primeros nativos americanos en España

Al regreso del viaje, llegan a España diez nativos, siete venían en "La Niña" y tres en "La Pinta".

Uno murió en el viaje, probablemente de los que venía en "La Pinta", otro en Sevilla, cuando la comitiva se trasladaba a Barcelona, y un tercero, bautizado en Barcelona con el nombre de Juan de Castilla, quedó en la Corte al servicio del Príncipe Don Juan, muriendo poco después.

Los siete restantes emprendieron el regreso a las Indias el 25 de septiembre de 1493 en el segundo viaje colombino, sobreviviendo tan sólo dos de ellos, ya que los cinco restantes perecieron en la travesía.

De nuevo juntos, emprendieron viaje de regreso a España en la Pinta y la Niña, pero una tormenta, no muy lejos de las Azores, las volvió a separar, y "La Pinta" llegó primera a Bayona, en las costas de Galicia, antes de que Colón arribara a Lisboa. Desde Bayona envió un informe a los Reyes Católicos de lo acontecido en el descubrimiento y se dirigió, ya gravemente enfermo, a Palos, donde entró, el 15 de marzo de 1493, pocas horas después de que lo hubiera hecho Colón.

Víctima de la sífilis, falleció el 31 de marzo de 1493, en el monasterio de La Rábida, donde fue llevado por sus familiares y, según un testigo, también enterrado.

La Pinta

Desplazamiento: 70 toneladas aprox.
Eslora: de 18,25 a 23,60 m.
Manga: de 5,80 a 6,30 m.
Calado: de 1,60 a 1,85 m.

Fue alquilada a Gómez Rascón y Alonso Quintero. Carabela de velas cuadradas. Las velas consistían en un trinquete cuadrado y una gran vela mayor, mientras el palo mesana, soportaba un largo palo para una vela triangular latina. Tenía la popa cuadrada.

La Pinta era la nave más rápida, normalmente iba al frente de los otros dos barcos. Colón, en su diario de a bordo hacía referencia a que en una noche había navegado a 15 nudos.

En esta nave, que llevaba la delantera, el marinero Rodrigo Sánchez de Triana "dos horas después de la media noche divisó tierra a no más de dos leguas" el 12 de octubre de 1492. El capitán Martín Alonso Pinzón comunicó la feliz nueva haciendo un disparo, el cual despertó a Colón en la Santa María, que descansaba en su camareta del castillo de popa.

En Bayona con motivo del V centenario del acontecimiento, se inauguró una placa en homenaje a los 26 tripulantes.

Placa en Bayona

"El pueblo de Bayona en recuerdo y homenaje a la tripulación de la carabela "Pinta" que arribó a esta Real Villa el 1-3-1493 con la noticia del descubrimiento de América."

Tripulación:

Capitán: Martín Alonso Pinzón

Maestre: Francisco Martín Pinzón

Piloto: Cristóbal García Sarmiento

Contramaestre: Juan Quintero de Algruta

Despensero: García Hernández

Alguacil: Juan Reynal

Cirujano: Maestre Diego

Marineros: Juan Rodríguez Bermejo (Rodrigo de Triana), Cristóbal Quintero, Gómez Rascón, Diego Martín Pinzón, Francisco García Vallejo, Juan Verde de Triana, Antón Calabrés, Álvaro Pérez, Gil Pérez, Sancho de Rama y Juan Veçano.

Grumetes: Pedro de Arcos, Fernando Medel, Francisco Medel, Alonso de Palos, Juan Quadrado, Pedro Tegero, Juan Arias y Bernal.

Mercaderías que trajo "La Pinta" de América


Fuentes:

http://www.baiona.org/?30301,1