Isabel Pallamay

Biografías. Pueblos Originarios de América
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Isabel Pallamay

Kilme

c.1678 - 1718

Imagen: Fragmento de mural en su homenaje ubicado en escuela de San Francisco Solano (Provincia de Buenos Aires).

Los Quilmes de los Valles Calchaquíes opusieron una tenaz resistencia a los españoles quienes para asegurar el territorio dispusieron el traslado de 200 familias (unos 2.000 nativos) a la ribera del Río de la Plata. En agosto de 1666 fundaron la "Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz de los Indios Quilmes", donde hacia 1678 nacería Isabel Pallamay.

Placa

Huaca sagrada en Plaza San Martín, Quilmes, Buenos Aires. Obra del artesano Teófilo Yapura.

Clck sobre área sombreada para ver la placa.

Francisco Pallamay, padre de Isabel, fue cacique en la Reducción entre 1672 y 1687, la sucesión le correspondía a Juan, su otro hijo, pero al ser menor de edad, Pedro Banquisai, hermano de la madre, se convirtió en administrador del cargo.

Juan Pallamay fallece en 1690, Agustín Filca (o de España) obtiene el cacicazgo alegando ser descendiente por línea masculina de caciques. A su muerte, ocurrida en 1703, debía sucederle su hijo primogénito, Ignacio de España. Isabel se opone y hace el reclamo ante el Protector de Naturales. Luego de un largo y engorroso proceso, el 27 de mayo de 1708 sale la sentencia en favor de Isabel. Su esposo, Martín Salchica, fue el administrador del cacicazgo. Así, Isabel Pallamay se convirtió en la Cacica y Señora de los Quilmes de la Reducción.

El escritor Carlos Patiño (Argentina, 1934) en su libro 1 “La Pallamay, la indescifrable estrella de los indios quilmes” la describe como "Una mujer hermosa, caprichosa, temperamental, volcánica, cándida pero firme como roca en lo que considera sus derechos; en el fondo desvalida y orgullosa" y cuenta: "Nada más gráfico ni patético que su lucha por acceder a un cacicazgo que le pertenecía por imperio de las leyes inmemoriales de su nación, a sabiendas de que la destrucción de su pueblo ya estaba casi consumada. Precisamente esa condición hace que su lucha tenga más valor; una lucha ética, de derechos que no deben discutirse, desprovista de cualquier otro interés. Tenía catorce años en esa época turbulenta, presa en un virtual campo de concentración, atreviéndose a reclamarle al conquistador lo que creía le pertenecía por derecho, en un contexto en el cual el conquistador hacía negocios con quienes usurpaban el cacicazgo. La Pallamay se atrevió a eso y es su mayor mérito".

El cacicazgo de Isabel duró 10 años, hasta 1718, cuando una epidemia de viruela se la lleva a ella, a su marido y a sus hijos.

En 2004 la Asociación Civil “Maizales” estableció el 14 de septiembre para ofrecer flores en su honor en la huaca, sitio sagrado, que fuera levantada por Teófilo Yapura en la Plaza San Martín de Quilmes.


Fuentes:

Transformaciones en una comunidad desnaturalizada: Los Quilmes, del Valle Calchaqui a Buenos Aires.
Miguel Angel Palermo y Roxana Edith Boixadós.

1 La Pallamay: la indescifrable estrella de los indios quilmes.
Carlos Patiño. Mondragón, 2004.