Mary (Molly) Brant (Degonwadonti)

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Molly Brant

Mohawk

1736 - 1796

Imagen: Busto en Rideaucrest Home, Kingston, Canadá. Construido donde fuera la casa de Brant.

Amaba al pueblo Mohawk y trabajó activamente para la preservación de su cultura, sin embargo su apoyo a los británicos provocó que el gobierno estadounidense les quitara gran parte de sus tierras, ella siguiendo la enseñanza tribal de los iroqueses pensaba que se aliaba al sector más fuerte.

En lengua Mohawk su nombre de nacimiento era Konwatsi'tsiaienni, "Alguien le presta una flor", al pasar a la edad adulta recibió el de Degonwadonti (o Tekonwatonti) "Muchos opuestos a uno".

Nació en 1736 en el seno de una familia Mohawk pertenecientes al clan Lobo de Canajoharie, una aldea mohawk en Nueva York, después de la muerte de su padre, su madre se casó con Brant Kanagaradunkwa, un sachem mohawk del clan Tortuga, quien vestía al estilo europeo y vivía en una casa tipo colonial.

Molly Brant fue criada en la cultura mohawk que estaba altamente anglicizada. Aunque hablaba inglés y mohawk con fluidez, no está claro si recibió educación formal y si podía leer o escribir.

Joseph Brant (Thayendanegea). Nació en 1742, falleció el 24 de noviembre de 1807. Estudió en escuelas británicas y provocaría la ruptura de la Confederación iroquesa cuando, en 1777, se puso de parte de los británicos contra los estadounidenses. Después de firmar el Tratado de Fort Stanwix, en 1783, marchó con parte de la tribu a Brantford, Ontario, donde se estableció en tierras cedidas por sus antiguos aliados.

Su hermano menor, Joseph Brant, se convirtió en un en un líder y jefe de guerra mohawk por derecho propio, trató con el general estadounidense George Washington y con el rey Jorge III de Inglaterra.

La actividad política de Molly Brant comenzó cuando tenía 18 años. En 1754, acompañó a una delegación de ancianos mohawk a Filadelfia para discutir transacciones fraudulentas de tierras. Este viaje pudo haber sido parte de su entrenamiento en la tradición iroquesa, ya que ella dirigiría una sociedad de matronas con poder económico e influencia especial entre los guerreros iroqueses, capaces de vetar sus decisiones.

Molly conocería a Sir William Johnson, caballero británico, Superintendente de Asuntos Indígenas para la provincia de Nueva York que trataba honestamente con los mohawks. Se convirtió en su esposa en una ceremonia tradicional mohawk, en 1759 tuvieron su primer hijo -Peter-, tendrían ocho más, siete de ellos vivieron más allá de su infancia. La familia vivió primero en Old Fort Johnson de 1759 a 1763, y luego en Johnson Hall de 1763 a 1774.

Johnson complació a Brant aprendiendo el idioma mohawk y participando en varias costumbres tribales. Se convirtió en un amigo cercano de su hermano, Joseph Brant, quizás en parte porque la amistad de Joseph podría resultar útil para los británicos. Obtener el apoyo de Molly Brant también habría sido un beneficio para Johnson: sus opiniones tenían mucho más peso entre los indios que las de cualquier hombre blanco.

Johnson adquirió 600,000 acres de tierra en el Valle Mohawk, convirtiéndolo en uno de los hombres más ricos de las colonias. Fue un exitoso comerciante y se adaptó bien a las formas nativas. Los mohawks lo llamaron Warraghiyagey ("Hombre de muchos intereses"). Molly manejó a sus numerosos esclavos, sirvientes y personal y dirigió las complicadas tareas administrativas de Johnson con su secretaria y contable.

Johnson Hall fue el hogar de Molly Brant y Sir William Johnson. Puede visitarse gratuitamente en 139 Hall Avenue, Johnstown, NY.

Johnson Hall tenía una fachada georgiana de dos pisos, con cuatro habitaciones grandes en la planta baja, un hall central y una gran escalera. Había dos chimeneas, tantas ventanas en la parte trasera de la casa como en el frente, y una gran bodega debajo de toda la estructura.

Una visitante inglesa al Johnson Hall, describió a Molly Brant: “Sus rasgos son finos y hermosos, su tez clara ... Su comportamiento era tranquilo y digno ... su presencia nunca pasaba desapercibida".

Molly se destacó tanto en la sociedad mohawk como en la británica, éstos estaban asombrados por su compostura y persuasión. También era una herbolaria experta, como testimoniaba el gran jardín de hierbas en Johnson Hall.

Sir William murió al estallar las hostilidades en julio de 1774, agotado por las demandas del cargo y por una prolongada herida de guerra que le había dejado una bola de mosquete alojada permanentemente en su pierna. En su testamento dejó tierras, dinero y esclavos a Molly y sus hijos.

Como viuda, Molly se convirtió en el vínculo político vital entre los británicos y la Confederación Iroquesa. Molly Brant regresó a Canajoharie con ocho niños y cuatro esclavos. Ella tenía una casa grande y se convirtió en comerciante.

Al comienzo de la Guerra Revolucionaria, Molly hizo todo lo posible para mantener a los mohawks leales a los británicos. Brindó apoyo a su ya famoso hermano Joseph Brant y trabajó como traductora, diplomática y estadista en la oficina británica de Asuntos Indígenas. Proporcionó comida y municiones a los Leales locales, y los escondió en su casa. Bajo la creciente presión de la milicia colonial, en 1776, todos los líderes leales y su hermano Joseph y su familia se habían ido a Canadá.

Sello postal emitido en 1986 por Canada Post Corporation. El diseño de Sara Tyson muestra tres facetas de la vida de Molly Brant: como iroquesa, leal y europea.

En agosto de 1777, los leales y sus aliados indígenas emboscaron con éxito a los estadounidenses en Oriskany, Nueva York, en gran parte porque Molly había enviado una advertencia de que se acercaba una gran milicia estadounidense.

Los patriotas que avanzaban finalmente no dejaron a Molly otra opción que huir, y ella abandonó el Valle Mohawk con su familia y huyó a Fort Niagara, Canadá, en noviembre de 1777. Se fue tan rápido que tuvo que dejar atrás la mayoría de sus pertenencias. Los Oneidas (la única nación iroquesa aliada con los colonos) y los estadounidenses se vengaron saqueando su casa en Canajoharie.

En 1779–80, su fuerte liderazgo evitó que un gran asentamiento de las Seis Naciones en Carleton Island, Nueva York, se rebelara contra el Rey Jorge III. El comandante Alexander Fraser atribuyó la "buena conducta poco común" del grupo a "la influencia de la señorita Molly Brant sobre ellos, que es muy superior a la de todos sus jefes juntos".

Los británicos le construyeron una casa en la isla Carleton, en el río San Lorenzo, en el norte del estado de Nueva York. Ella usó la administración colonial para aumentar su propio poder político y promover los intereses de su pueblo, y la usaron como un instrumento de control político. A lo largo de la guerra, Molly continuó usando su influencia para estabilizar a los guerreros, reforzar su moral y fortalecer su lealtad al Rey.

A medida que la guerra continuó, los asentamientos nativos, leales y patriotas fueron atacados y quemados. Miles de iroqueses indigentes se dirigieron a Fort Niagara, sufriendo de hambre y enfermedades. Para agravar la situación, el invierno de 1779-1780 fue uno de los más severos registrados.

El apoyo a la causa estadounidense de Francia, España y los Países Bajos, y la subestimación por parte de los británicos de la determinación de los estadounidenses de obtener la independencia, finalmente decidió el resultado de la guerra. La rendición de Lord Cornwallis en Yorktown en 1781 puso fin a la guerra y obligó a Inglaterra a reconocer la independencia de las Trece Colonias.

En 1783, al final de la Guerra Revolucionaria Americana, Brant y su familia huyeron al Alto Canadá y se establecieron en Cataraqui (ahora Kingston , Ontario). La Corona Británica le otorgó tierras y una pensión militar por su servicio y lealtad en tiempos de guerra, así como educación gratuita para sus hijos. Con cien libras por año, la pensión de Brant fue una suma considerable en su momento, la mayor que se haya pagado a una persona indígena.

Después de la guerra, los británicos a quienes Molly y los nativos habían sido tan leales, incumplieron su promesa de abordar las quejas de los nativos en el Tratado de París en 1783. Para los británicos, ella era una líder nativa indispensable y pacificadora; para su gente amargada se había convertido en paria. Los iroqueses perdieron su patria ancestral, pero fueron recompensados ​​por su lealtad con concesiones de tierras canadienses y compensaciones financieras.

Hasta su muerte, ella jugó un papel destacado en la comunidad Cataraqui y su cultura Mohawk. De hecho, Mary Brant ayudó a fundar la parroquia de San Jorge en Kingston en 1785. Era la única mujer entre los 54 fundadores originales de San Jorge, ahora la parroquia anglicana más antigua de Ontario.

El 16 de abril de 1796, Molly Brant murió, fue enterrada en el cementerio de la Iglesia de San Jorge (hoy cementerio de San Pablo).

En 1994, Molly Brant fue distinguida como persona de Importancia Histórica Nacional en Canadá, donde se considera que su trabajo ayudó a preservarla de la conquista estadounidense.

Marcador en la esquina sureste de la Iglesia Anglicana de San Pablo que cofundó como la esposa del ex superintendente británico para Asuntos del Norte de India.
Kingston, condado de Frontenac, Ontario, Canadá.

Nació alrededor de 1736, Molly Brant (Degonwadonti) era miembro de una prominente familia Mohawk. Alrededor de 1759 se convirtió en la esposa de Sir William Johnson, Superintendente de Asuntos Indígenas en la Provincia de Nueva York, figura poderosa en esa colonia. Con una buena educación y oradora persuasiva, Molly Brant ejerció una gran influencia entre los iroqueses y en gran parte fue responsable del éxito de Johnson al tratar con ellos. Tras el estallido de la Revolución Americana, ella y su hermano Joseph desempeñaron un papel destacado en persuadir a la Confederación para que apoyara a Gran Bretaña. En 1777 huyó a Canadá y después de la guerra, en reconocimiento de sus servicios, el gobierno le otorgó una pensión. Se instaló en Cataraqui (Kingston) donde murió en 1796.

Marcador en 175 Rideau Street, cerca de Raglan Road, Kingston, condado de Frontenac, Ontario, Canadá.

Escrito en inglés, francés e iroqués:

Mary (Molly) Brant
(Tekonwatonti)
(ca. 1736-1796
)

Una mujer mohawk de gran habilidad diplomática, Molly Brant ejerció una influencia extraordinaria en la poderosa Confederación Iroquesa. Durante la Guerra Revolucionaria Americana, pasó información valiosa a las tropas británicas y en 1777 los rebeldes la obligaron a huir de su granja en la colonia de Nueva York. Viviendo en puestos militares, surgió como una oradora persuasiva, exhortando a los iroqueses a mantener sus alianzas tradicionales con la Corona británica. Después de la guerra, esta notable lealista se estableció cerca de aquí. Los incansables esfuerzos de Molly Brant ayudaron a preservar a Canadá de la conquista estadounidense.