Lozen

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Lozen

Apache

c. 1840 - 1889

La más famosa guerrera Apache.

Nació en el seno de la banda Chihenne de los Apache Chiricahua en la década de 1840, dentro de la Apachería que abarcaba tierras que actualmente corresponden al los estados de Nuevo México y Arizona en los Estados Unidos y los de Sonora y Chihuahua en México.

Era la hermana menor de Victorio, el jefe Apache Chiricahua, desde niña demostró que no tenía interés en aprender las tareas tradicionales de las mujeres de su pueblo y con su ya famoso hermano como maestro inició las practicas del guerrero.

Aprendió a montar a caballo con apenas siete años y pronto se convirtió en una de las mejores jinetes del grupo. Le gustaban los juegos rudos de los muchachos. Todos los jóvenes del grupo comenzaban el más duro entrenamiento físico en torno a los ocho años. La habilidad en el manejo de las armas, la fuerza física y la astucia para obtener los recursos necesarios eran parte de la disciplina a la que se sometían los varones de cada clan. Pero también, aunque en contadas ocasiones, algunas mujeres se incorporaban a los grupos de guerreros que efectuaban incursiones en territorio enemigo, principalmente contra los federales mexicanos o contra ejércitos privados que los propietarios mantenían con la intención de capturar indios a los que obligaban a trabajar como esclavos en las minas de la región.

Lozen, Pequeña Hermana. "Un escudo para su pueblo"
(ca. 1840-1889)

Lozen, guerrera, hermana de Victorio, famoso jefe Apache de Warm Springs. Luchó junto a su hermano hasta que el muriera en 1880 y más tarde con sus sucesores Nana y Gerónimo. Lozen también era chaman y curandera, se decía que con las manos extendidas podía determinar la ubicación de un enemigo. Ella murió prisionera en el Monte Vernon Barracks, Alabama.

Marcador cerca de Mescalero, condado de Otero, Nuevo México.

Como todas las jóvenes apaches, a los 12 años, Lozen se sometió a la ceremonia de pubertad. Según la tradición, el cumplimiento del rito confería a cada joven una virtud o una habilidad. A ella le fue dado el poder de presentir la proximidad de un enemigo: A solas en un lugar desierto, de pie, con los brazos extendidos y las palmas de las manos abiertas, dejaba mecer su cuerpo, mientras recitaba:

"Sobre esta tierra en la que vivimos
Ussen
[principal deidad Apache] tiene poder.
Ese poder es mío:
El poder de encontrar al enemigo.
Un poder que sólo Ussen puede mostrarme"

Un hormigueo creciente en sus manos la llevaba a girarse en dirección hacia donde se encontraba el enemigo. Esta facultad y su preparación como guerrera y exploradora le facilitó la posibilidad de integrarse con naturalidad en las partidas de guerra y de ser la encargada entonar los cantos y danzas en las ceremonias previas que preparaban a los guerreros antes de iniciar una acción de combate.

Nunca se preocupó por su aspecto. Siempre vestía como un guerrero más, nunca se casó, contraviniendo las costumbres de su pueblo, a Lozen le fue permitido cabalgar junto al resto de guerreros -como uno más- sin la compañía de un marido. Tan buena tiradora con el rifle como lo pudiese ser cualquier otro chihenne. También era una experta en vendar las heridas de modo que éstas no se infectasen. Y al igual que su hermano Victorio, desconfiaba de los mexicanos y se oponía a comerciar y beber mezcal en sus pueblos. Ella era un miembro de pleno derecho dentro del Consejo de los Guerreros.

Jefe Victorio: “Lozen es mi mano derecha ... fuerte como un hombre, más valiente que la mayoría y astuta en la estrategia, Lozen es un escudo para su gente "

En la década de 1870 Victorio y su banda fueron trasladados a la reserva de San Carlos en Arizona, donde vivían en condiciones deplorables. Hacia 1877 la abandonaron y comenzaron a vagabundear y saquear escapando del ejército. Lozen luchó junto a Victorio cuando enfrentaron a los estadounidenses que habían ocupado sus tierras alrededor de la Montaña Negra, en el oeste de Nuevo México. Cuando huían de las fuerzas estadounidenses, Lozen lideró a las mujeres y niños en el cruce del Río Grande. Años después, James Kaywaykla, que cuando era niño había cruzado el río con su abuela narró el episodio: "Vi una mujer magnífica sobre un hermoso caballo, ¡Lozen, la guerrera!. Alto por encima de su cabeza llevaba su rifle. Hubo un resplandor cuando su pie derecho se levantó y tocó al caballo. Éste se lanzó al torrente. Giró su cabeza río arriba y empezó nadar". Inmediatamente, las otras mujeres y los niños la siguieron. Cuándo lograron alcanzar la otra orilla del río, fríos y mojados pero vivos, Lozen se dirigió a Gouyen, la madre de Kaywaykla: "Toma el mando, ahora, debo regresar con los guerreros" y cruzó nuevamente el río de regreso. Según Kaywaykla, Lozen "Podía montar, disparar y luchar como un hombre, y pienso que tenía más capacidad para planear estrategias militares que Victorio". También recuerda éste había dicho: "Dependo de Lozen tanto como de Nana" (el anciano patriarca de la tribu).

Posteriormente Lozen dejó la banda para escoltar una madre y su bebé recién nacido a través del desierto de Chihuahua de México a la reserva de Mescalero, lejos de las complicaciones de la campaña. Equipada con solo un rifle, un cinturón de municiones, un cuchillo y de tres días de alimentos, partió con la madre y el niño en un viaje a través del territorio ocupado por fuerzas de caballería de los EE.UU y México. Durante el trayecto, temerosa de que un disparo traicionaría su presencia, utilizó su cuchillo para matar un bisonte y aprovisionarse de comida. Robó un caballo de la caballería mexicana para la madre que escoltaba, huyendo del fuego enemigo. También se procuró la silla de un soldado, un rifle, munición, manta, comida e incluso su camisa. Finalmente, llegó con la familia a la reserva. Allí fue informada de que fuerzas combinadas mexicana y tarahumara, bajo el comandante mexicano Joaquín Terrazas, habían emboscado a Victorio y su banda en Tres Castillos (el 14 de octubre de 1880) al noreste de Chihuahua. La derrota fue contundente, Victorio murió, y el episodio es considerado como la derrota de los apaches, sus incursiones mermaron hasta que los últimos rebeldes terminaron por acordar la paz y regresar a las reservaciones que se establecieron en Estados Unidos.

Sabiendo que los supervivientes la necesitarían, Lozen inmediatamente dejó Mescalero y montó sola hacia el suroeste a través del desierto, eludió a los soldados que todavía patrullaban la frontera y se internó de nuevo muchas millas dentro de México, donde encontró a Nana y al resto de supervivientes. Lozen estaba impaciente por cabalgar junto al anciano en su búsqueda de venganza.

Jefe Nana. Cuando Lozen regresó: “Ella es la que lloramos como muerta y ha regresado a nosotros. Aunque es una mujer, no existe guerrero más valioso que la hermana de Victorio "

Para los chiricahua, como para todos los apaches, la venganza no era fundamentalmente una cuestión personal. Más bien implicaba la vuelta al equilibrio dentro del estado de las cosas. Matar miembros del bando enemigo después de que éste hubiese hecho lo mismo con el propio era casi un deber sagrado; aunque un jefe como Nana no tuviese potestad para ordenar luchar a ningún guerrero.

Nana le pidió que usase su poder. Lozen alzó sus brazos con las palmas hacia amiba y giró despacio en círculo mientras entonaba un cántico:

Ussen tiene el poder.
Sobre todo este mundo.
A veces Él lo comparte
Con los de su tierra.
Este don me ha sido otorgado
Para beneficio de mi gente.
El don es bueno.
Es bueno, pues Él lo es.
Este poder lo debo usar
en beneficio de mi pueblo

Lozen completó el círculo, sus manos no temblaban y sus palmas no experimentaron ningún enrojecimiento.
-No hay enemigos cerca. -concluyó Lozen.
-Demos gracias a Ussen. -contestó Nana.

Finalmente se unieron a la banda de Gerónimo, eludieron la captura, hasta la rendición del último grupo apache en 1886.

Bajo custodia militar tras la rendición final de Gerónimo, Lozen viajó como prisionera de guerra al cuartel de Mount Vernon en Alabama, donde el 17 de junio de 1889 falleció de tuberculosis. La mujer guerrera que sobrevivió a la muerte de la gente de su hermano Victorio en Tres Castillos, que cabalgó junto a Gerónimo hasta el final, sucumbió ante un bacilo por entonces desconocido, un enemigo microscópico ante el cual su poder no fue capaz de hacer nada.

Una fotografía extraordinaria de la última banda apache cuando se detuvieron al lado del tren que los llevaría al este como prisioneros de guerra.

Lozen, en la única imagen que se le conoce es la tercera persona desde la derecha en la fila de atrás. Gerónimo es el tercero desde la derecha en la primera fila.


Fuente:

"Las Guerras Apaches. Cochise, Jerónimo y los últimos indios libres". David Roberts. Edhasa, 2005