Athanasius Kircher

BiografĂ­as de Pueblos Originarios
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Athanasius Kircher

Alemania

1601 ~ 1680
Athanasius Kircher nació en Geisa (Alemania) en 1601, y murió en Roma en 1680.

Profesó en la Compañía de Jesús y vivió buena parte de su vida en Italia. Ha sido considerado a veces como “el último hombre del Renacimiento”, siguiendo la estela de Leonardo al interesarse por las más diversas disciplinas, pero también algunos lo han considerado como el primer científico moderno, al sobrepasar en su aproximación a la ciencia el método escolástico, para entrar de lleno en el método experimental; es muy conocida la anécdota de su expedición al cráter del Vesubio, en vísperas de su erupción, que estuvo a punto de costarle la vida.

Su contribución a la historia de la ciencia es decisiva; se le atribuyen, a veces no con excesivo fundamento, varias invenciones, como la de los principios del cinematógrafo. Entre las más de cuarenta obras que escribió se encuentran aportaciones espectaculares a diversas ciencias, como la Geografía, la Astronomía, las Matemáticas, la Física, la Lingüística, la Medicina o la Música.

Hablaba 11 idiomas. Consideró fundamental la aplicación del método experimental a todos los procesos de filosofía natural. Basándose en el sistema grecorromano recomendado por Ignacio de Loyola para acrecentar la memoria y en las recomendaciones de Ramón Lull, autor del Árbol de la Ciencia, diseñó una serie de 27 símbolos o signos con los cuales se pueden comunicar todos los conceptos en un idioma universal. Estos son los primeros pasos hacia la lógica simbólica y la memoria artificial. Fue contemporáneo de Galileo, profesor de matemáticas del Colegio Romano y el iniciador del Museo Célebre del Vaticano.

Su libro más famoso es Mundus subterraneus, que es acerca del mundo que existe bajo tierra: describe cuevas, minas, flujos de lava, canales de aguas subterráneas, etc. Algunas de estas descripciones son extrañas y fantásticas, otras son imaginarias y otras revelan un agudo sentido común. Tal vez la importancia de este libro radica no tanto en los hechos que narra sino en la forma en que está escrito. Es el primer intento de escribir una obra científica basada en la observación y en los hechos, no como una leyenda o interpretación bíblica. Es el comienzo de la ciencia moderna.