Juan Jufré

Biografías de Pueblos Originarios
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España

1518 ~ 1578

Monuemento en San Juan

Monumento en la Plaza Concepción de San Juan, Argentina.
Nació en España entre 1516 y 1518, en Villermalo de Castilla la Vieja o en Medina de Río Seco. Hijo de Francisco Jufré y de Cándida de Montesa.

Arribó a Perú alrededor de 1538. Posteriormente viajó a Chile junto a Pedro de Valdivia.

Estuvo en la fundación de Santiago, participó activamente en la Guerra de Arauco, obteniendo el título de capitán y justicia de la provincia de Arauco.

En diciembre de 1547, Valdivia viajó al Perú, para reabastecerse y apoyar al rey durante la revuelta de los encomenderos, encabezados por los pizarristas. Juan Jufré fue uno de los hombres de confianza del conquistador que lo acompañaron en esta aventura, que terminó con la rendición de los sublevados en 1548.

Después de la muerte de Valdivia en Tucapel (1553), socorrió a la población e inició una campaña contra los indígenas, derrotándolos en Peteroa. Luego, bajo el gobierno de García Hurtado de Mendoza (1557-1561), participó en la nueva fundación de Concepción.

Contrajo matrimonio en 1555 con Constanza de Meneses.

Al asumir Francisco de Villagra la gobernación de Chile, el 27 de setiembre de 1561 Jufré fue nombrado Teniente de Gobernador de la provincia de Cuyo, por lo que debió trasladarse a la ciudad de Mendoza, fundada poco antes por Pedro Castillo.

Jufré encabezaba una expedición de 40 hombres, llevando municiones y ganado rumbo a las provincias de Cuyo. Al llegar a la pequeña fortificación construida por Pedro del Castillo se asentó un tiempo y luego siguió con sus tropas hacia la provincia de ”Conlara” (actual San Luis), en donde encontró a una población aborigen pacífica y tierras muy fértiles.

Hay versiones que aseguran que al regreso al Valle de Huentota, Jufré buscó otro sitio más apropiado para una nueva fundación, ya que el asentamiento que Pedro del Castillo fundara era muy precario.

El 28 de marzo de 1562, Jufré y sus expedicionarios fundaron la nueva ciudad. Se buscó un sitio en donde fuese conveniente para la sanidad de los que la habitasen. El acto fue iniciado por Juan Jufré quien, en el lugar indicado, alzó con sus manos un árbol gordo por rollo y picota y el árbol de justicia. Luego realizó el juramento a los presentes e hizo saber que fundaba la ciudad de la Resurrección del valle de Cuyo, en vísperas de Pascuas y en el nombre del Rey Felipe II. Luego de esta ceremonia se procedió a labrar un acta por los escribanos, en la cual se incluía los límites del territorio que abarcaban desde “la banda del norte hasta el valle que se dice de Huanacache, y por aquella comarca de dicho valle, hacia abajo y por la banda del sur hasta el valle del Diamante; y por la banda del este el cerro que está junto a la tierra de Cayo Canta y por la banda del oeste hasta la cordillera Nevada”

Posteriormente funda el 13 de Junio de 1562 la ciudad de San Juan de la Frontera, en la hoy homónima provincia argentina.

En octubre de 1562, en conocimiento de la complicada situación de Chile y de la derrota que Villagra sufrió en Mariguano, Jufré cruzó la cordillera, retomó su cargo de teniente de Gobernador y envió ayuda al Sur. Durante los años del gobierno de la Real Audiencia siguió participando activamente en la guerra.

Juan Jufré se destacó también por desarrollar importantes actividades económicas, propietario de un molino y un astillero naval, lo que le permitió forjar una inmensa fortuna.

Murió en Santiago en 1578 y sus restos fueron enterrados en la Iglesia de Santo Domingo, algunos sostienen que el terremoto de mediados del siglo XIX, destruyó el cementerio de la iglesia de los dominicos y nunca más pudieron identificar en el lugar los restos del conquistador. "Ante la gran cantidad de huesos que se hallaron en medio del desastre producido por el sismo, todo rastro de sus restos desaparecieron".

Pionero en la navegación del Pacífico

Interesado en las tierras y riquezas que podría encontrar en el Pacífico, en su astillero de la boca del río Maule construyó embarcaciones. Los indios de su encomienda fueron empleados en el corte y transporte de maderas de muy buena calidad, especialmente robles, que crecían en los bosques aledaños o eran traídos desde el interior, por el curso fluvial.

En 1573 estuvo en Lima y retornó a Concepción. Al año siguiente, volvió con una representación del Cabildo de Santiago ante la Real Audiencia de Concepción, tocándole asistir a la defensa de ella, asediada por los naturales.

Allí o en Valparaíso debió recibir la noticia de que acababa de perder uno de sus navíos en viaje desde Valdivia a Chiloé; coincidiendo su presencia en alguno de esos puertos, al parecer el primero, con la llegada del piloto Juan Fernández de su rápido y extraordinario viaje.

Juan Jufré debió quedar muy impresionado con las noticias del piloto, no solamente de su descubrimiento de una ruta inusitada para el viaje desde el Perú, sino del avistaje de las islas "Santa Cecilia" que después llevarían el nombre de su descubridor.

Jufre, estando en el Cuzco, se había relacionado con Pedro Sarmiento de Gamboa, quien había regresado de su expedición a las islas de Salomón, y sostenía tener noticias de muchas islas y tierra firme en el océano Pacífico, y del viaje a oriente del inca Tupac Yupanqui, que descubriera las islas de Anachumbi y Niñachumbi, al cabo de nueve meses de viaje en una flota de balsas que transportaron veinte mil soldados. Desde aquellas tierras tan lejanas trajo “gente, y mucho oro y una silla de latón y un pellejo y quijadas de caballo; los cuales trofeos se guardaron en la fortaleza del Cuzco hasta el tiempo de los españoles”.

Decidido a tomar a su cargo la continuación del descubrimiento de aquellas islas avistadas por Juan Fernández, pero con cincuenta y seis años a cuestas, prefirió compartir su aventura con su yerno Don Diego de Guzmán y Galindo, quien fue alférez real de Santiago, encomendero y cuantioso mayorazgo en Sevilla. Celebró con él un contrato de compañía. Después de ello solicitó para sí y para su yerno una provisión real al presidente don Melchor Bravo de Saravia, para poder iniciar la empresa, lo cual le fue otorgado.

Como se demoraban los alistamientos, decidió programar dos expediciones, solo se concretó la primera, que zarpó a fines de noviembre de 1575, aprovechando lo que quedaba de primavera y el verano inmediato, con la intención de repetir la empresa en la primavera del año siguiente con los galeones que se estaban construyendo. Los barcos enviados debieron ir a cargo del piloto Juan Fernández, pues para la segunda expedición se esperaba el concurso de Pedro Sarmiento de Gamboa.

No se reune documentación clara acerca de la suerte corrida por la expedición, los datos geográficos y náuticos se mantuvieron en reserva para ser usados en la segunda expedición que sería más importante; aunque se supone fue exitosa, y que llegaron a Oceanía, el viaje no volvió a repetirse. El estado de Chile, empobrecido por la guerra de Arauco, la incursión de sir Francis Drake, la recluta de gente de mar y el apresto de naves para combatirlo y prevenir nuevas incursiones inglesas, distrajeron los elementos y recursos navales.

Extraído del artículo de Isidoro Vázquez de Acuña: " El general Juan Jufré pionero de la navegación chilena hacia el otro lado de la Cuenca del Pacífico (1575)"

http://derroteros.perucultural.org.pe/art12k.htm