Simon Girty

Biografías de Pueblos Originarios
Cargando ....
Portada Pueblos OriginariosPortada
Twitter Pueblos Originarios
Facebook Pueblos Originarios
Secciones Pueblos OriginariosSecciones
Simón Girty

Estados Unidos

1741 - 1818

La imagen corresponde a un fragmento de la ilustración de Joe Pekar.

"Gran Renegado", "Salvaje Blanco", o Héroe. Simón Girty personifica la época de la violencia fronteriza en Estados Unidos. Relatos prejuiciosos y exagerados de su maldad, intentaban ocultar que las hostilidades entre las tribus occidentales y la nueva república, eran causadas por el afán insaciable de los colonos blancos por la tierra y el fracaso de su gobierno para honrar sus acuerdos con los indios. Peleó con los nativos contra los blancos, tuvo lealtad hacia los británicos y hostilidad hacia los estadounidenses.

Basta leer dos marcadores históricos -uno en EE. UU., otro en Canadá- para comprobar lo controversial de su figura:

Marcador Histórico en Pennsylvania. Simon Girty.

El colono americano conocido como el "Gran Renegado" nació cerca. Capturado por los indios en 1756, vivió entre los Seneca aprendiendo su lengua y cultura. Tras su liberación, se convirtió en un intérprete para el ejército estadounidense para desertar en 1778. Después formó parte de los nativos que junto a los británicos luchó contra los asentamientos fronterizos. Considerado como leal por algunos y como un "Salvaje Blanco" por otros, su recuerdo es controvertido. Murió en Canadá.

Erigido por la Comisión del Museo Histórico de Pennsylvania en el año 2001.

Ubicación: Dauphin, Pennsylvania, EE. UU.
Simon Girty. Marcador Histórico en CanadáLa vida de Girty cruzó las fronteras culturales entre las sociedades nativas y los blancos en la colonización de América. En 1756 su familia fue capturada por un grupo de guerreros nativos liderados por franceses en Pensilvania. Simon fue adoptado por los Seneca y repatriado en 1764. Se convirtió en intérprete en Fort Pitt (Pittsburgh), intermediario con las naciones nativas. En 1778, consternado por la agresiva política hacia los nativos, Girty huyó a Detroit. Durante la Guerra de la Independencia, y en los conflictos posteriores en el valle de Ohio, fue contratado por el Departamento de la India Británica como negociador, explorador y líder militar. Resentidos por su deserción y temerosos de su influencia, los estadounidenses hicieron de Girty el chivo expiatorio de atrocidades fronterizas. Está enterrado aquí en su granja.

Erigido por la Asociación de Canadá leales al Imperio Unido, con la asistencia de la Fundación del Patrimonio de Ontario.

Ubicación: cerca de Amherstburg, Ontario, condado de Essex, Canadá.

Nació en 1741 en Lancaster, Pennsylvania. Su padre, un ganadero y comerciante irlandés, falleció en una disputa entre borrachos. El victimario habría sido asesinado por John Turner, quien luego se casaría con su madre.

Durante a Guerra Franco-India (1754 - 1763), su familia fue capturada durante un asalto a Fort Granville realizado por indios Delaware, Shawnee y Seneca. Llevaron a los cautivos a un asentamiento indígena, donde Turner fue torturado y quemado en la hoguera. Girty fue adoptado por los Seneca y rápidamente aprendió su lengua y adoptó sus costumbres. Girty tenía un aspecto agradable e imponente, medía más de 1,80 m, tenía una gran cabeza y ojos negros.

En 1764 volvió a su hogar; se empleó como explorador e intérprete. Intervino en la Guerra de Lord Dunmore (1774), entre los Colonos y los Shawnee y Mingo (grupo independizado de la Confederación Iroquesa), traduciendo el discurso de jefe Mingo James Logan, quien más que aceptar la paz, hizo un conmovedor lamento por los suyos.

Cuando estalló la Revolución, Girty vaciló en sus lealtades. Se unió al ejército estadounidense, pero en la primavera de 1778 -junto a McKee y Matthew Elliott-, desertó de Fort Pitt y volvió a territorio indio, para ayudar a los británicos e indios a combatirlos.

Fue contratado como intérprete por Henry Hamilton, Teniente Gobernador en el puesto británico de Fort Detroit. Girty participó en los asaltos a los colonos en la frontera de Kentucky.

El 4 de octubre de 1779, lideró junto a Elliott a un grupo de indígenas que interceptó un envío de municiones a Fort Pitt transportado por un grupo de soldados bajo el mando del coronel David Rogers, la compañía fue diezmada.

La muerte del coronel William Crawford.

Crawford con el cuerpo cubierto de quemaduras, sufrirá una muerte lenta y dolorosa.
Están presentes Simon Girty (en el caballo blanco), Mattew Elliott (oficial británico a la izquierda) y John Knight (inferior derecha) quien escaparía y daría una versión de lo sucedido.

Pintura de James Boroff, Museo del Condado de Séneca en Tiffin, Ohio, EE.UU.

Cuando la Revolución se extendió hacia el oeste, Girty se estableció con los Wyandot, apoyando a su jefe en las incursiones que perseguían a los misioneros moravos que trataban de cristianizar a los indios. En mayo de 1782, una fuerza de caballería de 500 hombres bajo el mando del coronel William Crawford marchó contra ellos.

Con la ayuda de agentes británicos, los indios se movilizaron rápidamente a lo largo del río Sandusky y derrotaron a los estadounidenses el 5 de junio de 1782. Crawford fue tomado prisionero, y al enterarse que Girty estaba con ellos pidió que lo llamaran con la esperanza que pudiera persuadir a los indios que se le perdonara la vida.

Los sucesos desencadenados marcarían la fama de Simon Girty. Un testigo afirmó que Girty suplicó por la vida de Crawford, amenazando incluso con matarse; algunos le atribuyen haber salvado a muchos prisioneros de los nativos, a veces con la compra de su libertad por su propia cuenta.

El relato que sellaría su reputación en la mente americana proviene John Knight, un testigo estadounidense que sobrevivió. Cuenta que cuando él y el coronel fueron capturados en el Sandusky superior, fueron desnudados y obligados a sentarse en el suelo mientras un grupo de sesenta o setenta indios los golpearon con palos y puños. Crawford fue atado por las muñecas a un poste. Los indios tomaron sus armas y dispararon pólvora en su cuerpo desnudo, luego le cortaron las orejas. A unos 5 metros hicieron una hoguera y se turnaban para recoger tizones y quemar su cuerpo. También le arrojaron brasas hasta que no tuvo lugar para pararse sin quemarse. En medio de la tortura, Crawford le rogó a Girty que le disparara, y este riendo dijo que no tenía ningún arma. La agonía del coronel duró dos horas, luego los indios le arrancaron el cuero cabelludo y lo arrojaron en la cara de Knight, quien afirmó que Girty no hizo ningún esfuerzo por poner fin a los sufrimientos de Crawford.

Cuando terminó la Revolución, Girty regresó a Detroit, aún en poder de los británicos. Jugó un papel destacado en la frontera indígena durante los próximos diez años. Lideró 300 guerreros que pusieron sitio a la Estación Dunlap en enero de 1791, mataron varios soldados fuera de ella, aunque no lograron tomarla. Se cuenta que a los que capturaban vivos los torturaban aplicando fuego en su vientre para que los que estaban dentro pudieran escuchar los gritos de agonía.

Después de la victoria del general Anthony Wayne sobre los indios en la Batalla de los Árboles Caídos (20 de agosto de 1794) -los británicos los abandonaron-, Girty trató de disuadir a los jefes de ir a las negociaciones del Tratado de Greenville (firmado el 3 de agosto de 1795), pero la mayoría estaba cansada de luchar.

Cuando los americanos llegaron a tomar posesión de Fort Detroit, lo encontraron destruido, no había oficiales para transferir su posesión. Girty, al ver las tropas estadounidense que venían en barcos subiendo el río, se lanzó con su caballo a la corriente hacia la costa de Canadá. Se instaló en una granja cerca de Fort Malden (actual Amherstburg, Ontario).

En la Guerra Anglo-Estadounidense de 1812, los británicos recapturaron temporalmente Detroit, Girty cruzó el río exclamando: "Aquí esta el viejo Simon Girty de nuevo en suelo americano", visitaría la ciudad con frecuencia en los próximos meses.

Cuando en septiembre de 1813 los americanos reconquistan la ciudad, Girty se refugió en una aldea Mohawk en el Gran Río.

Ciego y deprimido, regresó a su casa en Canadá en 1816; falleció el 18 de febrero de 1818 en presencia de su esposa y familia. Fue enterrado en su granja, los soldados británicos dispararon una salva sobre su tumba.