Simón Coliqueo

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Simón Coliqueo

Voroga

1840 - 1902

linkAntecesores
Justo Coliqueo
Ignacio Coliqueo
Hijo del cacique Ignacio Coliqueo, que con su gente se había asentado en la Tapera de Díaz (Los Toldos Viejo), sirviendo al gobierno bonaerense como guardianes de la frontera con tribus de la pampa y la patagonia.

Junto a su hermano Justo dirigió a los lanceros de Coliqueo en la Batalla de Pavón (17 de septiembre de 1861), participación decisiva para el triunfo de las tropas de Bartolomé Mitre sobre las de Justo José de Urquiza. El combate significó el fin de la Confederación Argentina liderada por Urquiza y la incorporación de la provincia de Buenos Aires en calidad de miembro dominante del país.

El 16 de febrero de 1871 fallece su padre. Con la intervención del Jefe de la Frontera, coronel Juan Carlos Boerr, Justo, el hijo mayor de Ignacio, es designado cacique y de segundo Simón.

Los enfrentamientos en la frontera continuaban, la ocupación militar de la isla Choele-Choel estratégica para los indios de la pampa en el circuito comercial con Chile, motivó la reacción de Calfucurá quien respondió invadiendo diversos puntos de la frontera con una fuerza que reunía salineros, ranqueles, lanceros de Reuquecurá y "chilenos".

El 8 de marzo de 1872 se produce la Batalla de San Carlos, las fuerzas de Calfucurá se enfrentaron con las guardias nacionales a los que se sumaron los guerreros de Catriel y Coliqueo, quienes tuvieron dificultad para convencer a sus lanceros, muchos de ellos incluso se amotinaron. No era fácil realizar una guerra de indios contra indios, y más si este enfrentamiento había sido provocado por los militares nacionales. Calfucurá fue vencido, Justo y Simón Coliqueo fueron felicitados por su actuación, Simón fue recompensado con el ascenso a sargento mayor.

Como venganza y en parte en un intento de incorporarlos a sus fuerzas, Calfucurá ataca a los Indios de Coliqueo el 19 de septiembre de 1872 (ver Memorias de un Pobre Diablo, Capítulo 19). El saqueo de la Tapera de Díaz fue completo, Simón Coliqueo y sus hermanos fueron tomados prisioneros y llevados separado de su tribu que marchaba aparte escoltada por 500 malones. Rescatados por el Coronel Borges, regresaron sus toldos al día siguiente.

Justo Coliqueo mantiene una relación ambivalente con las autoridades fronterizas que pretendían apropiarse de las tierras en las que estaba radicada la tribu, mientras que Simón, a quien apodaban "El Huinca" por su claro espíritu de asimilación, mantenía lealtad como "indio amigo" del gobierno.

Cartas de los Coliqueo. Índice

Ignacio Coliqueo

A Bartolomé Mitre.
Tapera de Díaz, enero 16 de 1863
A Bartolomé Mitre.
Tapera de Díaz, enero 29 de 1863
A Bartolomé Mitre 
Tapera de Díaz, junio 4 de 1863
A Bartolomé Mitre
Tapera de Díaz, mayo 16 de 1865
A Valentín Sayhueque
Buenos Aires, diciembre 8 de 1868

Justo, Simón y Antonino Coliqueo

Al Arzobispo de Buenos Aires, Federico Aneiros
Tapera de Díaz, febrero 17 de 1875

En 1874 el coronel Francisco Borges acusa a Justo Coliqueo de planificar sublevarse. Con 250 hombres llegó a la tribu y arrestó a Justo y 8 de sus capitanejos, los envió a Buenos Aires para que fueran encancerlados y "a Justo Coliqueo para que lo internen en el Hospital de Alienados" pero todos fueron destinados a Martín García. Recuperaron la libertad cinco meses después con el compromiso de no tomar parte por el mitrismo en la inminente revolución de 1874. A pesar de no participar en la sublevación, las raciones y sueldos de los indios amigos fueron suspendidas. La tribu atravesaba un situación de extrema pobreza.

Borges hizo reconocer a Simón Coliqueo como jefe de la tribu, autorizándolo para hacerse respetar de sus capitanejos y tribu sin consultar con estos, cambiaba la manera tradicional de elección que consistía en mayoría de votos.

A su regreso Justo Coliqueo abandona las fronteras con parte de sus lanceros para unirse con la tribu de Pincén, juntos retornan en octubre de 1876 para atacar al resto de su tribu, enfrentándose con su hermano Simón y tropas de frontera en la Tapera de Díaz.

Previo al enfrentamiento -9 de octubre de 1876-, hubo un parlamento entre los hermanos, que reprodujo Electo Urquizo (Link). Luego de unas dos horas de tregua, se produjeron unos primeros ataques que fueron resistidos desde la casa fortificada de Urquizo, cuando se aprestaban al asalto final llegaron desde Bragado miembros de la Guardia Nacional. Los atacantes desisten y huyen arreando una gran cantidad de ganado. La Guardia Nacional los persigue y alcanza en la laguna "Del Cardón", allí luego de un breve enfrentamiento el malón se dispersa dejando el ganado. Algunos testimonios sostienen que Justo quiso regresar, al no obtener consenso lo hizo solo. Al enterarse Pincén envió una comitiva a perseguirlo, cuando lo alcanzaron temieron enfrentarlo pues era un machi y dudaban poder matarlo, recién cuando Justo los atacó lo asesinaron.

Electo Urquizo actuó como bolichero de Indios de Coliqueo entre 1872 y 1879 en la Tapera de Díaz.

Leer sus memorias

La gente de Coliqueo se repartió las tierras, instalando sus chacritas, desapareciendo el antiguo Los Toldos de la Tapera de Díaz. A dos leguas de aquel antiguo poblado se crea el "nuevo" Los Toldos por iniciativa de Electo Urquizo, quien después de alejarse del lugar, regresa a su negocio el 20 de enero de 1877, en Los Toldos, donde inaugura "Urquizo y Cía.", que luego, por desavenencias con su socio, se separa y funda "El Argentino". Compra cien cuadras adyacentes a su negocio. Aquí comienza la idea de formar un pueblo y ayuda a sus planes, el tendido de la línea del Ferrocarril Oeste. Comienza a lotear y vender terrenos, hasta los Coliqueo se vienen a vivir a Los Toldos nuevo.

Simón se casará con los ritos cristianos y solicita la instalación de una escuela pública, la que se inaugura en 1909, siendo su director el Sr. Julio García Silleros.

Antonino Coliqueo

Para fines del siglo XIX, los herederos de Coliqueo se incorporaban a la vida del pueblo de Los Toldos desde una cómoda situación económica, como ejemplo cuenta Urquizo que Antonino disponía recursos para comprar una manzana. Por el contrario el resto de la tribu estaba sumida en la pobreza. Esta polarización reflejaba la división entre los que hacían alianzas políticas y sociales con el mundo blanco y los que excluidos de estas relaciones mantenían prácticas culturales tradicionales.

Simón impulsó el abandono de las pautas culturales indígenas alentando la educación formal y la conversión religiosa de los indígenas y reprimiendo junto con la fuerza pública la realización de Nguillatunes. Sus últimos proyectos fueron la normalización de los títulos de propiedad a cada uno de los ocupantes de la tribu y la suspensión definitiva del régimen tribal para que su gente fuera reconocida como argentinos no discriminados e integrados al régimen municipal.

Simón Coliqueo muere el 22 de septiembre de 1902 "por una neumonía gripal en ambos pulmones que terminó con el en veinticuatro horas". Fue enterrado con el uniforme de Sargento Mayor del Ejército Argentino, en un mausoleo especial en Los Toldos.

Para sucederlo, una comisión de 39 pobladores ante un escribano designó a Antonino, otro de los hijos de Ignacio, como "Director y apoderado" de la Tribu. El procedimiento, ajeno a las tradiciones mapuches no fue aceptado por la mayoría de los pobladores, y aún en la actualidad Simón es considerado como "el último cacique". El hecho de la desaparición de la autoridad tradicional es considerado determinante en la desarticulación de esta comunidad indígena, favoreciendo enfrentamientos, pleitos y conflictos por la posesión de la tierra.

Antonino se desempeñó durante 1913 el cargo de Juez de Paz y vicepresidente del concejo deliberante de Los Toldos.

"Cacique y Sargento Mayor de Línea Don Simón Coliqueo (1840-1902)".
Museo del Indio, Los Toldos.

"El cacique Simón Coliqueo con sus hijos Ignacio Ángel y Guillermo Avelino, en 1888".
Museo del Indio, Los Toldos.