Bartolomé de las Casas

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Bartolomé de las Casas

España

1472 - 1566
Brevísima relación de la destrucción de las Indias
Erudito historiador, colono, fundador de una comunidad utópica, sacerdote, primer obispo de Chiapas.

Hijo de un modesto mercader natural de Tarifa, Bartolomé de las Casas nació en Sevilla en 1472. En la capital hispalense cursó estudios de latín y humanidades antes de partir hacia La Española en la expedición comandada por Nicolás de Ovando en 1502. De esta manera Bartolomé continuaba la tradición familiar ya que su padre había participado en el segundo viaje de Colón.

En la primavera de 1512 se unió a la conquista de Cuba como capellán de los conquistadores, y recibió una encomienda donde se utilizaban indios para la minería. Un suceso cambió su vida: Los conquistadores avanzaban desde el extremo oriental de Cuba hacia el occidente. Al llegar al pueblo de Caonao, encontraron unos dos mil indígenas en una explanada, todos en cuclillas según su costumbre, con casabe y mucho pescado para obsequiarles, “porque tenían junto un gran río y también cerca la mar” (…) “súbitamente sacó un español su espada, y comienzan a desbarrigar y acuchillar y matar aquellas ovejas y corderos, hombres, niños y viejos, que estaban sentados, descuidados, mirando las yeguas y los españoles…”. No dejaron a ninguno con vida. Las Casas renuncia a los indios de repartimientos por razones de conciencia. Estaba convencido de que debía "procurar el remedio de estas gentes divinamente ordenado", para lo cual viajó a Madrid y se entrevistó con el Cardenal Cisneros, con escasos resultados.

Volvió a América en 1517. En un largo recorrido por tierras americanas, intentó poner en marcha, siempre en contra de la esclavitud de los indios, diversos establecimientos, en su mayoría utopías que no llegaron a buen término.

El 19 de mayo de 1520 recibe la Capitulación por la cual es autorizado a colonizar y evangelizar a los indígenas de las costas entre la península de Paria (hoy Venezuela) y Santa Marta (hoy Colombia). El proyecto contemplaba formar una colonia compuesta de cultivadores, artesanos y eclesiásticos esperando civilizar en el plazo de dos años 10.000 indios e instruirlos en las artes útiles para poder sacar de su arte y de su industria 15.000 ducados de renta para la Corona de Castilla.

El emprendimiento fracasó. La única de sus propuestas con la que Las Casas obtuvo un éxito inmediato fue la importación de esclavos negros de las Antillas para sustituir a los indios y así poder liberarlos.

En 1522 comienza a escribir. Entre sus trabajos se encuentra la Brevísima relación de la destrucción de las Indias, cuyo contenido denuncia la crueldad de los españoles para con los indios de la América hispana.

Regresó a España en 1540 donde, residiendo en Valladolid, estuvo en contacto con Carlos V, al que había conocido veinte años antes. Éste, prestando oídos a las demandas de Las Casas y a las nuevas ideas del Derecho de Gentes difundidas por Francisco de Vitoria, convocó a las que se conocen como Juntas de Valladolid o Comisión de Valladolid. Como consecuencia de lo que se discutió, se promulgaron el 20 de noviembre del mismo 1542 las Leyes Nuevas de Indias.

Se le ofreció el arzobispado de Cuzco, que Las Casas no aceptó. El 30 de marzo de 1544 fue consagrado Obispo de Chiapas en el convento dominico de San Pablo, Sevilla; se haría cargo el 12 de marzo de 1545. Residió allí durante dos años para regresar definitivamente a España en 1547.

Renunció a su obispado y continuó con su labor propagandística a favor de los indios hasta su muerte, lo que le valió ser conocido como el Apóstol de los Indios. Las Casas murió en el convento de Nuestra Señora de Atocha en julio (el 17 o el 31) de 1566.

Nuevas Leyes de IndiasLas Nuevas Leyes de Indias

El 20 de noviembre de 1542 se promulgó en Barcelona la Pragmática Leyes y ordenanzas nuevamente hechas por su magestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los indios, llamadas vulgarmente Las Leyes Nuevas.

Sus preceptos fundamentales:

"1º Que por ninguna causa de guerra, rebelión o rescate, ni por otra de cualquier género, se pueda hacer esclavo a indio alguno, pues todos son vasallos de la Corona Real de Castilla.

"2º Que ninguna persona se sirva de los indios por vía de naboria, ni de otro medio alguno, contra su voluntad.

"3º Que ningún virrey, audiencia, o persona alguna pueda encomendar indios por ninguna vía ni en ninguna manera, sino que en muriendo las personas que tuvieran indios, éstos sean puestos en la Corona Real.

"4º Que hecha relación de los servicios del difunto y de la calidad de los indios, éstos sean bien tratados y adoctrinados mientras se provee a la sustentación de la mujer e hijos del encomendero, a quienes se dará entre tanto una pensión de lo que tributen los mismos indios.

"5º Que todo el que tenga indios sin títulos, sea desposeído inmediatamente.

"6º Que en las audiencias se reduzcan los repartimientos excesivos, limitándolos a una honesta y moderada cantidad.

"7º Que los indios no sean cargados y que cuando esto pareciere inexcusable, la carga sea moderada.

"8º Que los virreyes, gobernadores, prelados, monasterios, cofradías, hospitales, casas de moneda, tesorerías, etc., no tengan indios encomendados, y que los que tuvieren, sean puestos en la Corona Real".

Los textos eran generosos, humanitarios y justos.

De un modo u otro las Leyes Nuevas fueron violentamente rechazadas por los conquistadores-encomenderos. Su patrimonio lo representaban aquellos indios con los que labraban y cultivaban sus haciendas.

Los encomenderos de toda América hispana se unieron en contra de fray Bartolomé de las Casas y lograron que en 1545 se derogasen las Leyes Nuevas.


Nuevas Leyes de IndiasRecopilación de Leyes de los Reynos de las Indias

El 18 de mayo de 1680 fue publicada -por disposición de Carlos II- la Recopilación de las leyes de los Reynos de las Indias, reunía las Pragmáticas y Cédulas Reales, los autos acordados, las Ordenanzas, así como cualquier otra fuente legal, con registros de quiénes las habían puesto en vigor y cuándo se originaron; constituyó así un cuerpo legal del conjunto de disposiciones legislativas reunidas y ordenadas en 9 libros, que contienen alrededor de 6.400 leyes:

  • Libro I. Se refiere a los asuntos religiosos, tales como el regio patronato, la organización de la Iglesia americana; la situación del clero (regular y secular) y diversos aspectos relacionados con la cultura y la enseñanza.
  • Libro II. Se ocupa de la estructura del gobierno indiano con especial referencia a las funciones y competencia del Consejo de Indias y las audiencias.
  • Libro III. Resume los deberes, competencia, atribuciones y funciones de virreyes y gobernadores. Igualmente hace referencia a la organización militar indiana.
  • Libro IV. Se ocupa de todo lo concerniente al descubrimiento y la conquista territorial. En consecuencia fija las normas de poblamiento, reparto de tierras y las relacionadas con las obras públicas y minería.
  • Libro V. Legisla sobre diversos aspectos del derecho público (límites jurisdiccionales) y funciones, competencia y atribuciones de los alcaldes, corregidores y demás funcionarios menores.
  • Libro VI. Se ocupa fundamentalmente de la situación de los indígenas (condición social, régimen de encomiendas, tributos, etc.).
  • Libro VII. Resume todos los aspectos vinculados con la acción policial, especialmente los relacionados con la moralidad pública.
  • Libro VIII. Legisla sobre la organización rentística y financiera.
  • Libro IX. Se refiere a la organización comercial indiana y a los medios de regularla, con especial referencia a la Casa de Contratación y a los sistemas de comercio.