Paso Otero

 
 
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El yacimiento arqueológico de Paso Otero (Necochea, Pcia. de Buenos Aires, Argentina), localizado en el curso medio del río Quequén Grande, comprende una serie de cinco sitios, ubicados a menos de 2 km. entre sí. En apenas 10 km. se encuentran representados casi sin solución de continuidad 10.500 años de historia.

El sitio más antiguo -entre 10.450 y 10.200 años- y a la vez espectacular por los resultados obtenidos es el número 5. Habría sido una antigua planicie de inundación. Se registró indudable evidencia de presencia humana vinculada a mamíferos pleistocénicos. Restos de por lo menos diez especies extintas (megaterio, caballo americano, gliptodonte, armadillo, etc.), se recuperaron asociadas a las armas del período: puntas de proyectil "cola de pescado".

Un alto porcentaje del material óseo presenta evidencias de quemado (91%), sugiriendo que los huesos de grandes mamíferos fueron utilizados como combustible.

En Paso Otero 4, se registran presencias humanas entre 7.700 y 4.500 años atrás, con el clima ya más calido. El eutatus seguini, armadillo de gran tamaño, sobrevivió hasta los inicios de este período. El guanaco, ñandú, venado, y vizcacha formaron parte de la dieta.

Entre los 4.500 y 3.000 años atrás, estuvo ocupado el sitio número 3, donde se detectó una abrumadora mayoría de huesos de guanaco, lo que indicaría que los cazadores-recolectores realizaban matanzas colectivas en las cercanías del río. La presencia de caracoles marinos y de rocas de Tandilia indican amplias zonas de exploración.

Hace unos 3.000 años el curso del Quequén Grande comienza a encauzarse en busca de su recorrido actual. En las planicies adyacentes convivían animales y hombres, que seguramente fueron sorprendidos por eventos de inundación, que causaron entre los guanacos mortandades masivas. Éste fenómeno puede observarse en Paso Otero 1, con grandes acumulaciones naturales de sus esqueletos, que se depositaron apilados una vez que el río perdió su energía.

Durante los últimos 3.000 años Paso Otero fue recurrentemente ocupado. Se registran importantes cantidades de materiales de molienda (morteros, manos, etc.), enormes piezas de rocas traídas desde Tandilia y la cerámica más antigua de la región.

El guanaco continuó siendo la presa preferida, aunque animales de menor porte también se consumieron. La demografía fue mayor, lo que motivó la aparición de "basureros" asociados a los campamentos.


María A. Gutiérrez- Gustavo A. MartinezEste artículo es un resumen del trabajo realizado por María A. Gutiérrez y Gustavo A. Martínez.
Doctores en Ciencias Naturales de la Universodad de La Plata.
Investigadores del CONICET.
Profesores de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires.

http://www.ladulceseguros.com.ar/boletin/2010febrero-infociencia.pdf
http://www.soc.unicen.edu.ar/newsletter/nro5/nuestros_docentes/gutierrez.htm