Aché (Guayakí)

 
 
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  • Ficha
  • Cosmogonía

Aché (persona), "Guayakí" ("ratones del monte") es un término despectivo. Algunos autores los llaman Aché-Guayakí.

Hábitat: Los primeros informes los localizaban al este de Paraguay y zonas adyacentes de Brasil. En el siglo XX están divididos -por motivos religiosos extraños- en seis comunidades: Chupa Pou, Arroyo Bandera y Kuetyvy, ubicadas en los departamentos de Canindeyú; Puerto Barra, en el Alto Paraná; Ypetymí, en Caazapá, y Cerro Morotî, en Caaguazú.

Hacia 1970, existían todavía cinco zonas donde vivían Aché silvícolas, o sea sin contacto alguno con los blancos; excepto por las hostilidades y muertes que frecuentemente sufrían.

Área Cultural: Gran Chaco (América del Sur)

Lengua: Aché -con cuatro dialectos- perteneciente a la familia Tupí - Guaraní.

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Pueblo cazador y recolector, hablante de una variante del guaraní, cuyos orígenes étnicos no han podido ser aclarados hasta el presente.

Las primeras crónicas hicieron hincapié en su piel blanca, ojos claros, barba, rasgos asiáticos, y la práctica del canibalismo.

Se discute la filiación de los aché a la familia lingüística guaraní, una teoría es que originariamente guaraníes, desarrollaron una cultura propia; otra es que se trate de un grupo étnico diferente que fue guaranizado. Los estudios actuales sugieren que su lengua se compone de un léxico Tupí Guaraní, superpuesto sobre una estructura gramatical distinta a otras lenguas guaraníes. Los análisis genéticos indican que es un grupo de origen biológico mixto, con el 60-65% de genes Tupí-Guaraní y 35-40% con afinidades a los de lengua Gé.

Si bien hay informaciones sobre ellos desde la más temprana época colonial; durante siglos mantuvieron su independiente vida de cazadores-recolectores, nómadas herméticos y evasivos que rehuían cualquier contacto con otros grupos. Incluyeron en su economía el saqueo en pequeña escala de las plantaciones de blancos y otros grupos guaraníes, provocando que -hasta la década del 1970- matar a un aché no fuera motivo de delito en Paraguay; tomando efímera celebridad, las denuncias de las primeras "sacadas" de la selva en 1959 y el asentamiento en precarias comunidades. Para el año 2.008, se censaron 1.211 miembros, siendo la comunidad de Chupa Pou con 369, la de mayor concentración.

Economía

La economía aché, esta centrada en la caza con arco y flecha -armadillo, paca (roedor), tapir, mono capuchino, pecarí, coatí, lagarto tegu, etc.-, la extracción de miel silvestre, larvas de insectos, el almidón de las palmeras y la recolección de frutos.

A pesar de la diversidad vegetal y variedad en la dieta, el almidón de la palmera y la miel son los que le proporcionan los mayores recursos calóricos. Las fibras de la palmera se sumergen a puñados en una olla con agua, y la escurren con la mano para extraer todo el almidón. En la olla se hierve la carne o larvas de insectos. Esta mezcla se puede comer caliente -como un caldo espeso- o se deja enfriar durante la noche endureciéndose como un budín.

Las normas sociales, prohiben comer su propia presa sin distribuirla. La caza se cocina y redistribuye entre las familias de acuerdo al tamaño de cada una de ellas.

Los demás productos también son compartidos, aunque en menor medida. Se reservan aproximadamente el 50% de lo obtenido, compartiendo lo demás, siendo más generosos con los que están enfermos o impedidos de obtenerlos.

Sociedad

Antes del contacto, vivían en grupos pequeños -50 miembros promedio-, que a menudo se separaban y volvían a reunirse. Durante el ritual de lucha con garrote, tres o cuatro bandas solían reunirse, permaneciendo juntos entre 5 y 15 días. La composición del grupo era muy flexible, se basaba tanto en los lazos de afinidad y amistad como en las relaciones consanguíneas. Las bandas no tenían territorios específicas, a menudo llevaban el nombre del miembro masculino más influyente.

El liderazgo era informal, no había jefes reconocidos, ni cargos políticos o religiosos. Las decisiones se tomaban por consenso, la disidencia era expresada abandonando el grupo. No había chamanes; los ancianos y mujeres embarazadas, estaban involucradas en las actividades curativas.

Con frecuencia las bandas se dividen en grupos de trabajo temporales, los niños y ancianos permanecen en el campamento permanente, mientras los demás viajan a áreas distantes en busca de recursos específicos que se agotaron en las cercanías.

Los matrimonios estaban determinadas a través de la elección femenina -realizada entre los 14 y 15 años-, la poligamia era común, y la tasa de divorcios alta, una mujer promedio se casaría al menos con diez hombres diferentes, dando niños al menos con dos de ellos.

Hermanos y primos hermanos tenían prohibido casarse entre sí.

El nacimiento de un niño presenta una serie de obligaciones entre él, los padres y aquellos que asumen roles rituales durante el parto. El bebé es entregado inmediatamente a una "madrina" que lo cuidara durante sus primeros días, mientras la mamá descansa. El niño puede esperar ayuda y apoyo de su madrina a lo largo de su vida.

El hombre que corta el cordón umbilical del niño se convierte en el "padrino" con similares obligaciones. Los que le han proporcionado alimentos durante el embarazo, también adquieren obligaciones rituales.

Las obligaciones eran recíprocas, en niño será atendido por los "padrinos" en su juventud, más tarde se preocupará por ellos en la vejez. Padres biológicos y padrinos tenían por vida el compromiso de ayuda mutua.

Cuando la niña llega a su primera menstruación, es aislada y cubierta con hojas de palmera, luego se realizan cortes paralelos que frotan con carbón vegetal creando un tatuaje de líneas paralelas. A los hombres que han mantenido relaciones con ellas antes de la menarquia, se les realiza un ritual de purificación en ese momento.

Las mujeres mantendrán su cabello corto y usarán collares de dientes y semillas como identificador tribal.

Cuando los niños comienzan a mostrar vello facial, se los somete a un ritual de pubertad, que hacen coincidir con un nacimiento o ceremonia de iniciación femenina. Su labio inferior es perforado con un hueso afilado y luego se le coloca el tembetá. Después se cortan y tatúan igual que las mujeres. El hombre que perfora el labio, se convierte también en padrino. El tembetá es usado por los hombres más jóvenes, la perforación la conservaran toda la vida.

Cesto con banda para transportar bebé

Cesto con banda para transportar bebé.
Colección Museo Andrés Barbero.

Arte y materiales utilizados

Las hachas eran de mango de madera de unos cincuenta centímetros, con una piedra de diorita de más o menos un kilogramo moldeada y alisada por las aguas de los arroyos en cuyos cauces se las recoge. La piedra se colocaba por uno de sus extremos entre las rasgaduras de un árbol vivo, cuando la madera ha crecido alrededor sujetándola firmemente, retiran el hacha terminada. Sirven solamente para ensanchar el agujero de los colmenares; no cortan, actúan como martillos aplastando y quebrando las fibras leñosas que deben ser arrancadas a mano.

Los arcos de los aché son largos -más de dos metros- y están hechos de la palmera pindó, resultando de extraordinaria flexibilidad. Para usarlo, plantan un extremo en el suelo, y mientras arriman el otro al pecho, alejan el centro con el pie, extendiendo la pierna.

Las kromipia -cunas para transportar bebés-, son confeccionadas con la técnica de trenzado tupido de fibras de ortiga brava o samuu, las mujeres las llevan sostenida por una banda que colocan sobre su hombro derecho, llevando la criatura sobre el costado izquierdo.

Son buenos cordeleros, mezclan las fibras con pelo de mono o cabello humano para darles más resistencia, así confeccionan las cuerdas que utilizan para trepar a los árboles en busca de panales y las muñequeras para defenderse de las mordeduras de animales.

El grupo norteño confecciona esterillas de tramado tupido de fibras, con la técnica de hilo doble, su apariencia es de un tejido. El uso de distintas fibras, permite una decoración simple, son trabajos muy similares a los Kanigang de la familia lingüística Gé.


Fuentes:

http://www.public.asu.edu/~krhill3/Ache.html

Guaraní Retã 2008.

"Los Indígenas del Paraguay". José Zanardini, Walter Biedermann.