Complejo Cultural Urabá - Tierralta

 
 
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MapaEl Golfo de Urabá, el Alto Sinú -Complejo Tierralta- y la Serranía de San Jerónimo, fueron el escenario de un desarrollo regional representado por el Complejo Cultural Urabá - Tierralta, caracterizado por la tradición cerámica modelada incisa.

Se trata de grupos culturalmente afines -con algunas diferencias regionales y locales- que cultivaban maíz y explotaban los recursos marinos. Se asentaban a largo de los ríos, quebradas y colinas bajas. Los yacimientos son extensos y existen densos basureros de conchas asociadas a materiales cerámicos, líticos y óseos.

El territorio estuvo ocupado al menos 1.000 años antes del contacto español, momento en el que estaban culturalmente representados por los cueva y urabáes, descritos en las crónicas de la conquista.

Copa (Cerámica Alto Sinú)

La cerámica modelada-incisa que caracteriza el complejo presenta formas estandarizadas y decoraciones muy elaboradas: cuencos de base coronaria, algunas con sonajeros, o de bases altas recortadas, vasijas globulares de borde ancho evertido; vasijas semiesféricas sencillas, también pequeñas figurinas antropomorfas con decoración incisa. La decoración de la cerámica consiste fundamentalmente en aplicaciones de carillas antropomorfas y zoomorfas, o bandas y protuberancias acompañadas generalmente de líneas y puntos incisos con motivos curvilineares; también son característicos triángulos impresos entre líneas incisas paralelas e impresiones en los labios de los bordes.

En la imagen copa proveniente de el sitio El Cabrero (Alto Sinú).

Tierralta

Recibió de Reichel Dolmatoff el nombre de Complejo Arqueológico Tierralta, el situado en la cuenca alta del río Sinú, una zona anegadiza y húmeda.

El sitio tipo de este complejo fue excavado en El Cabrero, y los sitios de Frasquillo, Gaitá, Táparo, Socorrer y Crucita, se definieron como parte del mismo complejo. Las excavaciones permitieron ubicar cronológicamente elementos desde finales del siglo IV d.C. y observar la estrecha relación con la alfarería del Golfo de Urabá.

Trabajaron una cerámica con desgrasante de arena cuarzosa o de tiestos molidos, con formas globulares de boca ancha, decorados por incisión, impresión y aplicación. En la industria lítica encontramos manos de moler, raspadores, peses para redes de pesca y hachas.

Sus habitantes vivían básicamente de la agricultura del maíz y de la pesca, en poblados permanentes, con una tendencia a la descentralización en pequeños sitios donde levantaban viviendas temporales.

Se registraron entierros secundarios en urnas y trabajos de orfebrería, característicos en la costa caribe colombiano para culturas más bien tardías.

Golfo de Urabá

El Golfo de Urabá comprende la gran depresión formada entre las serranías de Abibe y del Darién, últimas estribaciones de la cordillera occidental. La región presenta una geografía constituida por playas, marismas, extensas planicies aluviales y cadenas de colinas que bordean las costas, es una tierra prodigiosa para la explotación agrícola.

Las evidencias de asentamientos prehispánicos se hallan a lo largo de los ríos y quebradas, en el piedemonte o planicies no inundables, en las playas, y en las colinas y valles intramontanos. Los ríos y quebradas debieron constituir las vías de penetración desde las costas hacia las colinas, permitiendo un mejor aprovechamiento de los recursos acuáticos y de los recursos terrestres en el piedemonte y las colinas.

El Estorbo.
Paisaje actual. Fragmentos cerámicos.

El Estorbo. Paisaje actual.

El Estorbo. Cerámica

En la margen derecha del Golfo las evidencias arqueológicas están representadas, principalmente, por acumulaciones de conchas de moluscos, o "concheros". De norte a sur se han hallado concheros en Cerro del Águila, Piatra, Necoclí, El Bobal, Caimán Viejo, El Totumo, Caimán Nuevo, Tié y El Estorbo, que es considerado el sitio-tipo.

Las evidencias arqueológicas halladas en la margen izquierda presentan algunas diferencias. Al norte de la desembocadura del Atrato, donde la costa es más abierta al mar, no se hallan concheros, debido a que la zona no es propicia para el desarrollo de los moluscos. Se ha hallado cerámica, instrumentos líticos y conchas de caracoles marinas en pequeñas bahías y ensenadas como Acandí y Triganá.

En estos sitios no se conocen desarrollos anteriores; sin embargo, en la margen occidental del golfo, en el sitio de Capurganá, la cerámica modelada-incisa se sobrepone y sustituye a un complejo anterior. Allí se presentan dos conjuntos cerámicos, uno representado por vasijas con pintura polícroma rojo y negro sobre blanco y el otro conjunto decorado con incisiones finas: líneas anchas y puntos, impresión, grabado, cepillado, impreso dentado, cuneado, etc.

La cerámica de la margen izquierda corresponde al mismo complejo cultural definido para la margen derecha del Golfo con algunas variaciones; la elaboración es más burda: gruesa con superficies menos pulidas.

El Estorbo

En la orilla oriental del Golfo de Urabá, a lo largo de la quebrada del mismo nombre y frente a la desembocadura del río Atrato, se encuentra el sitio-tipo El Estorbo. Reichel Dolmatoff excavó un gran "conchero", encontrando abundantes fragmentos cerámicos, óseos y líticos que atestiguan una ocupación prolongada. Los vestigios más antiguos ha sido fechados en el siglo X.

Las viviendas se ubicaron en las partes altas del terreno, en las terrazas de piedemonte y en las terrazas y cimas de las colinas, como protección a las inundaciones de los ríos. Los concheros se formaron por acumulación de basuras que fueron arrojadas hacia las partes bajas. En las terrazas del piedemontes se observaron pisos de concha y asociados a ellos numerosos entierros humanos con variadas formas (individuales, colectivos, en urnas, en paquetes de huesos, con o sin ofrendas, etc.) y con diferentes posiciones de los esqueletos. Este piso de concha no se observa en los sitios de vivienda ubicados en las colinas, por lo que no debe considerarse como un elemento característico del patrón de asentamiento.

La cerámica responde a una tradición modelada-incisa; las figurinas antropomorfas son de cabeza grande y brazos en jarra, simétricas y abstractas, decoradas con incisión e impresión. El material lítico comprende hachas, pulidores, placas y manos de moler, raspadores y pesas para redes.

Todas las evidencias muestran que estuvo habitado por grupos agrícolas que desarrollaron principalmente el cultivo de maíz y explotaron ampliamente los recursos naturales mediante la caza, pesca y recolección.


Fuente:

ASENTAMIENTOS PREHISPANICOS EN LA REGION DEL GOLFO DE URABA y SU DESARROLLO HASTA LA EPOCA DE LA CONQUISTA. Gustavo Santos Vecino.