Urabáes

 
 
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linkComplejo Cultural Urabá - Tierralta 
Mapa Urabáes y CuevasLas crónicas que describen la conquista europea en Urabá, distinguen dos grupos culturales en el golfo: los cueva en la margen occidental y los urabá en el oriental; los diferenciaban por el uso de flechas envenenadas, patrimonio de los urabá.

La posible frontera cultural sería el delta de río Atrato, o bien la divisoria de aguas que demarcan las cumbres de la Serranía del Darién. Los urabá -llamados así por el nombre de un cacique que dominaba la zona- se ubicaban a lo largo del área costera, a las orillas de los ríos y partes de la Serranía de Abibe.

Cuenta Gonzalo Fernández de Oviedo en Historia General y Natural de las Indias, que los primeros europeos en llegar a la región fueron los integrantes de la expedición de Rodrigo de Bastidas (1501); señala que vio a peligrosos indios flecheros en el golfo de Urabá, a cuya entrada está "una punta que llaman Caribana", de donde se deriva el nombre Caribe.

A inicios del año 1510, Alonso de Ojeda como gobernador de Nueva Andalucía, funda cerca de la actual Necoclí -en la orilla oriental del golfo de Urabá- San Sebastián, estaba a cargo del más tarde famoso Francisco Pizarro. La hostilidad de los urabáes hizo que en poco tiempo se dispusiera su traslado a la orilla occidental -territorio de los cueva- donde los indios no usaban veneno en la punta de sus proyectiles, estableciendo Santa María la Antigua del Darién.

En 1533 Pedro de Heredia fundó Cartagena de Indias, desde esa cabecera los españoles intentan controlar la región, tarea que los urabáes no le hacían sencilla. Desde el Convento Santa Cruz de la Popa, se destinó al fray agustino recoleto Alonso de la Cruz a misionar en la provincia de Urabá. Entre 1626 y 1633 convirtió al cristianismo unos ocho mil urabáes, y llevó un cacique a Cartagena para que tratara la paz con el Gobernador. Fundó el pueblo de Santa Ana a orillas del Damaquiel, donde después de dar misa -un miércoles de ceniza- fue asesinado por los nativos junto a otros dos religiosos. Los españoles sobrevivientes buscaron refugio en Cartagena y retornaron al año siguiente, en 1636 debieron abandonar definitivamente la misión por el continuo hostigamiento indígena.

Durante los siglos XVII y XVIII hubo misiones evangélicas esporádicas a Urabá que no resultaron en asientos permanentes de españoles. Los contactos con corsarios ingleses proveyeron a los urabáes de armas de fuego. La colonización del territorio se dilatará hasta inicios del siglo XX.

Características culturales

Tenían poblaciones nucleadas en aldeas, dirigidas por un cacique; también asentamientos dispersos a largo de los ríos.

Poseían gran riqueza de recursos naturales: animales de caza, aves, peces y moluscos; practicaban el cultivo de maíz y yuca dulce.

Practicaban intensamente el comercio con grupos del Chocó y el interior de Antioquia.

Fray Pedro Simón, los describió en Noticias Historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales. (1626). Tomo V. Tercera Parte. Capítulo VIII. 1º Costumbres y otras cosas de los indios de Urabá:

"Aunque hemos tocado en algunas partes de esta nuestra tercera parte las cosas de los indios Urabaes, no será fuera de propósito decir ahora algo de lo que de nuevo hemos sabido. Son todas estas Provincias de tierra calidísima, fragosa en el sitio y montañosa, de muchas y buenas aguas, muchos puercos de monte que engordan en sus casas, y otras monterías, muchas aves de diversas especies y hermosísimas de pluma; hombres y mujeres de muy buen cuerpo y rostro, todos desnudos, honestan las partes de la puridad, ellos á medio tapar con unos canutillos atados de una cuerda á la cintura, y ellas con una pampanilla. Son los varones valientes, robustos, bien dispuesto é industriosos;  pintan con un betún muy hermosas totumas, que traen con muchas gallinas de las nuestras á vender á la ciudad de Cartagena, donde entran y salen con una mala paz; usan en las guerras de las armas de palo que hemos dicho de otras naciones; son tan caribes y voraces de carne humana, que de cuatro y seis días de enterrados, sacan los cuerpos de los españoles y asados en una barbacoa se los comen; tiene templos donde adoran al Demonio, que habla á sus hechiceros y adivinos; viven en pueblos hechos de los vasallos de cada Cacique. No hay en todas sus tierras, ni se ha hallado hasta hoy, oro de minas, ni corrido, pero con todo eso, son muy ricos de joyas y oro fundido, que lo han en rescates de los indios del río arriba del Darién, y aun de los riquísimos pueblos de Funucuna y Dabaibe, de donde desde muy antiguo hubieron grandes riquezas."