Depresión Momposina. Poblamiento.

 
 
Cargando ....
  Sitios Arqueológicos
PortadaPortada Culturas Áreas Culturales Primeros Americanos Sitios Arqueológicos Arte Precolombino Cosmogonía Dioses y Personajes Míticos Lenguas Escritura y Simbología Biografías Textos y Documentos Mapas Colecciones Pictóricas y Fotográficas
 
 
 
 
 
Vínculos:
linkÁrea Caribe Sudamericano
La Depresión Momposina es una extensa hondonada localizada entre la llanura Caribe y las estribaciones de las serranías de Ayapel, San Lucas y Perijá. Los tramos bajos de los ríos San Jorge, Cauca, Cesar y sus respectivas confluencias con el Magdalena forman un valle fértil con extensas ciénagas -temporales y permanentes- que en la épocas de las crecientes aumentan considerablemente su superficie.

Es un "delta interior" que recibe gran cantidad de sedimentos de los Andes con las aguas de inundación, estando sometido a un constante proceso de hundimiento; en su morfología plana la alternancia de las crecientes hace que las ciénagas rebasen esparciendo las aguas o que los playones queden secos y puedan explotarse. Con una precipitación media anual de 2500 mm, su selva húmeda alberga fauna diversa: aves, peces, anfibios y reptiles.

Camellones Depresión Momposiana

Sistema hidráulico Zenú

Utilizando conchas amarradas a un palo, paletas, hachas y barretones de piedra construyeron los canales. Los había perpendiculares al río para recibir el agua en las crecidas, la parte alta quedaba sobre el agua y era apta para la agricultura y residencia; los cuadriculados -unos frente a otros- eran utilizados como embalses para mantener agua durante las épocas secas.

Los ríos y quebradas no iban siempre por el mismo lado, fluctuaban cambiando sus direcciones, el sistema hidráulico requería un mantenimiento constante.

El río Magdalena al llegar a El Banco se divide en dos brazos -Mompox y Loba-Quitasol- formando la enorme isla fluvial -2.930 km2- de Mompox. El sistema hídrico de la Depresión Momposina sirvió de ruta de comunicación en buena parte de las tierras bajas del Caribe, al oeste las cabeceras del San Jorge casi se unen con el alto Sinú, al este el Cesar era la ruta tradicional para llegar a la cuenca del Lago de Maracaibo pasando por el sur de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Se ha establecido una presencia cultural continua al menos desde el año 810 a.C. -Caño Pimienta- hasta el 1650 d.C. -Caño San Matías-. Durante esos años construyeron, mantuvieron y reacondicionaron un sistema hidráulico que controló el flujo de desbordes y obtuvo una fertilización periódica de los suelos con sedimentos aportados por los ríos.

Más de 5.000 km2 de tierras anegadizas fueron aprovechadas durante todo el año en la producción de alimentos. Los canales de los camellones y caños funcionaban como vías de comunicación y transporte de productos. Este sistema, con sus ciénagas, red de canales y camellones conectados, y caños, hizo parte de un magnífico medio fluvial para el desarrollo de comunidades aborígenes. La Depresión Momposina es una despensa agrícola, irónicamente se perdió el conocimiento del manejo de las aguas y la gente que hoy la habita vive en condiciones precarias.

Zenúes

Los primeros pobladores fueron grupos emparentados con los pobladores de las riberas del río Sinú, herederos de desarrollos culturales de las llanuras del Caribe, antecesores de los zenúes. A partir del siglo I d.C. se produce un desarrollo poblacional zenú que alcanza su mayor expresión hacia el siglo X, en ese entonces su territorio estaba dividido en tres provincias, gobernadas por caciques pertenecientes al mismo linaje: Finzenú, el el valle del Sinú y las sábanas, centro ceremonial, funerario y de producción de manufacturas, Zenufana en los valles del bajo Cauca y Nechí, sede de gobierno y de producción aurífera, y Panzenú, en la Depresión Momposina, zona de explotación agrícola y pesca.

Cerámica Modelada Colgante de oro
Izquierda: Cerámica Modelada-Pintada proveniente del Bajo San Jorge.

Arriba: Colgante antropomorfo, cultura Zenú, Período temprano 200 a.C. - 1000 d.C.

Manejaron hidráulicamente la zona, en las márgenes de los caños principales y sus afluentes la población se estableció linealmente sobre plataformas artificiales que albergaban viviendas aisladas ocupadas por una unidad familiar, o pequeños caseríos de unas 20 casas separadas entre sí por espacios cubiertos de canales pequeños utilizados como huertas. Hacia los extremos de las plataformas, se encuentran los túmulos funerarios, elevaciones semicónicas de 2 a 6 metros de altura, construidas por el grupo familiar para enterrar a sus muertos.

La cerámica presente en los ajuares funerarios es un material muy elaborado, con formas complejas, como vasijas en forma de canastas, copas o figuras antropomorfas; predomina la decoración modelada y menor medida la pintura roja, asociada a la Tradición Modelada-Pintada.

La orfebrería hallada en los entierros es ostentosa y pesada; son objetos elaborados en oro de buena ley o en aleación de oro con bajo contenido de cobre. Sobresalen las narigueras y las orejeras de filigrana fundida, los remates de bastón con representaciones realistas de hombres y animales, pectorales mamiformes, colgantes antropomorfos, campanas y cuentas de collar.

Malibúes

Después del año 1.000 d.C. por razones hasta el momento desconocidas, se replegaron y desalojaron progresivamente las áreas inundables, que hacia el 1.300 d.C. fueron ocupadas por grupos malibúes procedentes del río Magdalena, quienes no construyeron sistemas de canales, y se dedicaron a aprovechar el área circundante.

Cerámica Tradición Incisa AlisadaLos vestigios de esta ocupación se encuentran dispersos sobre las orillas de los caños y meandros sin relación con los sistemas hidráulicos. Depositaban sus muertos en urnas funerarias enterradas en el interior de sus viviendas. La cerámica hallada en los depósitos de basura y en los entierros es de buena calidad y formas sobrias, sin distinción entre vasijas para uso doméstico y ritual, corresponde a la Tradición Incisa Alisada, extendida a lo largo del curso bajo de Magdalena.

Cultivaban maíz, yuca dulce y yuca brava; su régimen agrícola debió estar sujeto al ritmo de las crecientes y sequías de las vías fluviales, por la ausencia de obras para el control de aguas. Completaban su economía de subsistencia la pesca, la caza, la agricultura y la recolección de alimentos vegetales; un modo de vida semejante al de sus actuales habitantes.

Camellones Depresión Momposiana

Los bogas

El champán fue el principal medio de transporte por el río Magdalena. Consistía en una canoa ancha, de aproximadamente 11 m de largo cubierta en la parte central por un techo de paja, sobre el cual se encaramaban los bogas para empujar la embarcación con una larga palanca que llegaba hasta el lecho del río. Debajo se amontonaban los viajeros y el equipaje para las travesías que podían durar varias semanas.

Los bogas empujaban los enormes champanes -acompañándose con cantos- en agotadoras jornadas de doce horas diarias.

Litografía en color: Champán en el río Magdalena - Colombia. Ramón Torres Méndez, 1878.

En el siglo XVI, a la llegada de los españoles, los malibúes tenían un patrón de poblamiento lineal sobre los barrancos que bordean los cursos de los ríos, en viviendas dispersas y caseríos ribereños. Los malibúes de las ciénagas ocupaban los pueblos de Senpeheguas, Panquiche, Sopati, Simichagua (actual Chimichagua), Sopatosa (Zapatoza), Soloba. Los malibúes de río, Tamalaguataca, Tamalameque, Nicaho, y toda la orilla, río abajo, hasta Tenerife.

Zambos

Los conquistadores encomenderos, al agotarse los tributos auríferos, encontraron el sustituto económico en la navegación comercial por los el Magdalena y sus afluentes. El río fue el eje de comunicación entre las ciudades costeras -Cartagena, Santa Marta y Tolú- y el interior del territorio. Luego del descubrimiento de las minas de oro de Antioquia, el río Cauca funcionó como un eje longitudinal orientado hacia Mompox, receptor y custodio del metal antes de ser enviado a Cartagena. Mompox se convirtió en la ciudad que controlaba el tráfico de mercaderías y pasajeros, suministraba tripulaciones y abastecimientos para la travesía y construía embarcaciones.

Los malibúes eran excelentes marinos. Los encomenderos, poco tiempo después de fundada Mompox, los utilizaron para efectuar las travesía fluviales. Su exterminio fue vertiginoso, para mantener la tripulación traían nativos de otras regiones, que al no conocer el riesgoso trabajo, morían accidentados. Encontraron remedio con la introducción masiva de esclavos negros. Como la boga exigía gran movilidad era imposible mantener encadenados a los navegantes, éstos se arrojaban al agua, alcanzaban las orillas despobladas y se perdían en el monte. El cimarronaje adquirió proporciones extraordinarias, las autoridades coloniales prohibieron la mezcla entre negros e indios. Sin embargo en la Depresión Momposina se permitió la constitución de tripulaciones mixtas para que los indios adiestraran a los negros. Pese a la proscripción las uniones entre indias y negros proliferaron, su fruto es el zambo, éste por ser hijo de india era libre. La esclavitud estaba determinada por la norma del vientre: "hijo de esclava nace esclavo" y las Nuevas Leyes de Indias de 1542 consideraba a los indios libres, vasallos de la Corona Real de Castilla.

En la Depresión Momposina existían pocas villas y ciudades que representaran el poder de la Corona pero sí muchos sitios y rochelas donde blancos, negros e indios coexistían sin prejuicio alguno, pese a que la ley también prohibía que negros e indios compartieran un mismo lugar de residencia. Por otra parte, Mompox estaba controlado por un puñado de encomenderos que dependían del trabajo indígena y de la economía del río: el arribo de los contingentes de africanos desde finales del siglo XVI hasta mediados del XVIII les aseguraron aún más poder económico y una buena cantidad de mano de obra, si bien el zambo no sería en el futuro mano de obra esclava, si sería posible contratar sus servicios con sueldos miserables. Los Zambos, por siglos serían los amos del río Magdalena.

En este vasto territorio han convivido indígenas, esclavos negros provenientes de África y españoles y criollos quienes implantaron desde la Colonia la presencia dominante de la iglesia Católica y sus costumbres; pero paralelamente se fue formando desde abajo una cultura mestiza, una verdadera contra-cultura popular, un vehículo de resistencia a los poderes dominantes que incluyó desde las rebeliones indígenas y los palenques, hasta las tradiciones culturales.


Fuentes:

Colombia Prehispánica. Ana María Groot

Mapa extraído de: http://www.neotropicos.org/Informes/Sintesis_Momposina_070102.pdf