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Territorio Cueva, 1500 -1510 (En rojo cacicazgos kuna)
Kathleen Romoli, Los de la lengua de Cueva, 1987.

Fernández de Oviedo afirma que el Darién, designando por tal el área de influencia de Santa María de la Antigua del Darién, se encontraba dentro de la región de lengua Cueva. Sin embargo algunos autores postulan que los cacicazgos de Guaturro, Corobarí, Bea y Cemaco -donde se asentaba la ciudad- no pertenecían al grupo étnico de la lengua Cueva, considerando tenían mayores similitudes con los Urabaes del oriente.

Vínculos:
linkComplejo Cultural Urabá - Tierralta 
A la llegada de los españoles, el actual territorio del Darién estaba habitado por los cuevas, sus vecinos eran los urabaes en la parte oriental del golfo de Urabá, los kunas al sur, en el área de influencia del río Atrato y diversos grupos con lenguas diferentes, al occidente en el Chame (Panamá)

Bajo el genérico de "cuevas" se agrupaba un gran número de cacicazgos con una unidad lingüística de cierta variedad dialectal, los más importantes:

Cacicazgos Localización
Cemaco, Comogre. Vertiente norte de la serranía del Darién.
Careta Sobre el río Tanela.
Joanagra, Capira. Entre Nombre de Dios y el río Chagres.
Bea, Guaturo, Corobarí. Entre los ríos Tanela y Cuti.
Thevaca, Bonaniama, Tecra, Chorita. Entre el golfo de San Miguel y el Mar del Norte.
Quevore, Chame. En la parte oriental de la serranía del Darién, hacia el Mar del Sur.

Los conquistadores, que llamaron al territorio "de los indios de la lengua de Cueva, se establecieron en él a principios del siglo XVI. Fernández de Enciso y Vasco Núñez de Balboa fundaron Santa María la Antigua del Darién en el cacicazgo de Cemaco, desde allí atacaron y saquearon pueblos cuevas y kunas, tarea que continuó Pedrarias luego de trasladar la ciudad a Panamá.

A mediados del siglo XVI, desde la parte alta del río Atrato, los emberá y wounaan presionados desde los asentamientos europeos (Cali, Buga, Cartago, Toro, Anserma y Antioquia) desplazaron a los kunas de la parte media del río y estos a su vez a los cuevas y urabaes.

Los cuevas se extinguieron durante los años de ocupación española ya fuera en las guerras, las epidemias, el servicio doméstico, la esclavitud; grupos minoritarios que huyeron se aislaron o se aliaron con los kunas, sus enemigos tradicionales.

Lengua

Se han sugerido conexiones con la familia chocó y chibcha y en menor medida con la arawak, también que fue una lengua franca utilizada en la región.

Población

Gonzalo Fernández de Oviedo estimó que Castilla de Oro -entre el Cabo Gracias a Dios y el golfo de Urabá- estaba habitada por 2 millones de personas. Kathleen Romoli calculó 230.000 habitantes en una superficie de 25.000 km2.

Las descripciones que a continuación están escritas en "cursiva" corresponden a textos de Gonzalo Fernández de Oviedo en "Historia General y Natural de las Indias"

Aspecto físico y vestimenta.

Los indios de Tierra-Firme, cuanto a la disposición de las personas, son mayores algo y más hombres y mejor hechos que los de las islas”, “..., aunque no son gigantes, sin duda son la mayor gente de los indios que hasta ahora se sabe, y son mayores que los alemanes comúnmente, y en especial muchos de ellos, así hombres como mujeres, son muy altos, y ellos y ellas flecheros, pero no tiran con yerba”. 

"Todos los indios comúnmente son sin barbas y por maravilla o rarísimo es aquel que tiene bozo o algunos pelos en la barba o en alguna parte de su persona, ellos ni ellas”. Este cuerpo “calungo” es pintado con “pinturas negras y perpetuas”, “los principales usan estas tinturas en los brazos y en los pechos, pero no en la cara, sino los esclavos”.

Sobre la forma de vestir: “En algunas partes ellas traen mantillas desde la cinta hasta la rodilla rodeadas, que cubren sus partes menos honestas, y todo lo demás en cueros, según nacieron; y los hombres traen un canuto de oro los principales, y los otros homres sendos caracoles, en que traen metido el miembro viril, y lo demás descubierto, porque los testigos próximos al lugar les parece a los indios que son cosa de que no deben avergonzar; y en mucha provincias ni ellos ni ellas traen cosa alguna...”

las indias usaban una especie de sostén cuando perdían la firmeza de sus senos, a los cuales deban gran valor personal y estético: “A las mujeres principales que se les van cayendo las tetas, ellas las levantan  con una barra de oro, de palmo y medio de luengo y bien labrada, y que pesan más de doscientos castellanos, horadadas en los cabos, y por allí atados sendos cordones de algodón; el de un cabo sobre el hombro, y el otro debajo del sobaco, donde lo añudan en ambas partes”.

Describe también la chaquira, como una sarta de cuentas de caracoles de diversos colores mezcladas con cuentas de oro y olivetas, que ponen en las muñecas y tobillos. “...en especial las mujeres que se precian de sí y son principales traen todas esas cosas en las partes que es dicho y a las gargantas”. Además, “traen zarcillos de oro en las orejas y en las narices, hecho un agujero de ventana a ventana, colgado sobre el bozo”. 

Vivienda

Había dos tipos: redondas (“en forma de pabellón”) y los bohíos (“hechas a dos aguas”), con paredes de cañas atadas con bejucos y techos cubiertos de paja (“y no se llueven las casas, antes es tan buen cubrir para seguridad del agua como la teja”).

Las camas en que duermen se llaman hamacas, que son unas mantas de algodón muy bien tejidas y de buenas y lindas telas, y delgadas algunas de ellas, de dos varas y tres en luengo, y algo más angostas que luengas, y en los cabos están llenas de cordeles de cabuya y de henequén...”. 

Vivían en pequeñas aldeas dispuestas a lo largo de las terrazas ribereñas o en el litoral. En el cacicazgo Comagre, Balboa encontró una aldea fortificada, la vivienda del cacique se destacaba por su suntuosidad, varias habitaciones y decoración con grandes pilares tallados y tapices.

Sociedad

En los matrimonios no había incesto y las separaciones no eran comunes. “Los caciques y señores... toman cuantas mujeres quieren, y si las pueden haber que les contenten y bien dispuestas, siendo mujeres de linaje, hijas de hombres principales de su nación y lengua, porque de extraños no las toman ni quieren, ...; pero cuando de tales no hay, toman las que mejor les parecen, y el primer hijo que han, siendo varón, aquel sucede en el estado, y faltándole hijos, heredan las hijas mayores, y aquellas casan ellos con sus principales vasallos. Pero si del hijo mayor quedaron hijas, y no hijos, no heredan aquéllas, sino los hijos varones de la segunda hija, porque aquélla ya saben que es forzosamente de su generación. Así que el hijo de mi hermana indubitadamente es mi sobrino, y el hijo o hija de mi hermano puédese poner en duda”. Los españoles consideraban a los cuevas como la gente "más política" de todo el litoral.

Sobre las relaciones sexuales: “... hay muchas que de grado se conceden a quien las quiere, en especial las que son principales, las cuales ellas mismas dicen que las mujeres nobles y señoras no han de negar ninguna cosa que se les pida, sino las villanas. Pero asimismo llenen respeto las tales a no se mexclar con gente común, excepto si es cristiano, porque los conocen por muy hombres, a todos los tienen por nobles comúnmente...”.

“... y muchas de ellas, después que conocen algún cristiano carnalmente, le guardan lealtad si no está mucho tiempo apartado o ausente, porque ellas no tienen fin a ser viudas, ni religiosas que guarden castidad”. 

Tienen muchas de ellas por costumbre que cuando se empreñan toman una yerba con que luego mueven y lanzan la preñez, porque dicen que las viejas han de parir, que ellas no quieren estar ocupadas para dejar sus placeres, ni empreñarse, para que pariendo se les aflojen las tetas, de las cuales mucho se precian, y las tienen muy buenas...”. 

“... pero cuando paren se van al río y se lavan, y la sangre y purgación luego les cesa, ..., antes se cierran de manera, que según dicen los que a ellas se dan, son tan estrechas mujeres, que con pena de los varones consuman sus apetitos, y las que no han parido están que parecen casi vírgenes”. 

La tradiciones se transmitían con cantos, los areytos:

“... digo que el areito es de esta manera: cuando quieren haber placer y cantar, júntase mucha compañía de hombres y mujeres, y tómanse de las manos mexclados, y guía uno, y dícenle que sea él el tequina, id est, el maestro; y este que ha de guiar, ahora sea hombre, ahora sea mujer, da ciertos pasos adelante y ciertos atrás, a manera propia de contrapás, y andan en torno de esta manera, y dice cantando en voz baja o algo moderada lo que se le antoja,...; y como él dice, respóndele la multitud de todos los que en el contrapás o areito andan lo mismo,...; y dúrale tres y cuatro horas y más, y aún desde un día a otro, en este medio tiempo andan otras personas detrás de ellos djndoles a beber un vino que ellos llaman chicha”.

En ocasiones las mujeres acompañan a los hombres al campo de batalla “o cuando son señoras de la tierra, y mandan y capitanean a su gente...”. 

Economía

Los pueblos de caciques como Careta y Comogre -de Acla hacia el norte-, poseían las tierras de mayor riqueza y diversidad. Cazaban puercos y venados en los cotos de caza, incendiando “la yerba grande” siguiendo la dirección del viento, los venados cegados por el viento se dirigían a donde los esperaban los indios que los cazaban con sus “tiraderas de yerros de pedernal”.

Había producción agrícola -a excepción de las zonas anegadizas-, el maíz era el principal cultivo, además de la yuca y el frijol. Habían domesticado varias especies de plantas, todas ellas excepto el camote (batata) y el algodón desconocidas en Europa. Cocinaban los alimentos vegetales sobre las brasas. Con el maíz fabricaban la chicha, "toman el grano, lo ponen en remojo hasta que comienza a brotar, pasado lo cual lo hierven y luego dejan en reposo por un par de días", “digo que es de muy mejor sabor que la sidra o vino de manzanas, y a mi gusto y al de muchos, que la cerveza, y es muy sano y muy templado, ..., y es la cosa del mundo que más sanos y gordos los tiene”. 

Capturaban manatíes en el mar, y en el río Darién, tortugas, y recogían conchas marinas en las playas del golfo, y pescaban en los dos mares. “Hay muchos ciervos e gamos e corzos, ni más o menos que los de Castilla”.

A través de los ríos e incluso los mares, practicaban el comercio con otras comunidades, sus productos llegaban a mesoamérica, las costas venezolanas y la región andina. "… cuando los indios no tienen guerra, todo su ejercicio es tractar e trocar cuanto tienen unos con otros, é así, de unas partes a otras, los que viven en las costas del mar, o por los ríos, van en canoas a vender de lo que tienen cumplimiento e abundancia e a comprar de lo que les falta"


K. RomoliKathleen Romoli Avery

Historiadora Norteamericana. Nació en 1897 en Santa Rosa, California, EE. UU. Fallecida.

Realizó trabajos de campo en Colombia. Escribió Los de la Lengua de Cueva. Instituto Colombiano de Antropología, 1987.

Fuentes:

El Darién. Ocupación, poblamiento y transformación ambiental. Una revisión histórica. Parte I. Luis Fernando González Escobar

Los grupos Humanos de Urabá en el Siglo XVI. Iván Darío Espinos Peláez

El mundo que “descubrieron” los conquistadores en el Istmo de Panamá. Olmedo Beluche