Valdivia

 
 
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Las venus de Valdivia 

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La cultura prehistórica de más renombre en el Ecuador es Valdivia. El descubrimiento de peculiar cerámica temprana (las Venus valdivianas constituyen una de las herencias artísticas más importantes de la humanidad), relacionó Valdivia con la transferencia de tecnología desde Asia a América.

Posteriores hallazgos en Colombia y Brasil, hacen pensar que Valdivia no sería la primera cerámica de América.

La hipótesis de Valdivia como nexo entre Asia y América unos 4.500 años antes de Cristóbal Colón, es objeto de gran debate, aunque no quita importancia a la cultura Valdivia, una de las primeras en construir asentamientos urbanos claramente estructurados con una organización de ciudad-estado que los griegos tendrían dos mil años más tarde.

Real Alto de Valdivia se establece en la costa sur del Ecuador, alrededor de 1.000 años antes que la civilización de Creta, unos 1.300 años antes que el primer reino egipcio, y alrededor de 28 siglos antes que la guerra de Troya.

A través de diversas interpretaciones, Valdivia aparece como una verdadera cultura de Período Formativo que aceleradamente se convierte en una sociedad compleja muchos siglos antes que las llamadas culturas matrices de México (Cultura Olmeca) y del Perú (Cultura Chavín). Valdivia se presenta como una cultura intensamente agrícola con asentamientos permanentes y bien organizados.

El final de Valdivia se dio alrededor de 1.800 a. C., esta cultura tuvo una duración mayor a los dos milenios.

Valdivia y las culturas posteriores de la costa -Machalilla, Chorrera- presentan además evidencias de un activo intercambio con poblaciones de la costa pacífica cercana, con gentes de los valles andinos e inclusive con habitantes de la Amazonia. Pero lo que es más increíble, existen evidencias claras de la existencia de un activo comercio con zonas tan alejadas como el puerto de Acapulco en México y las poblaciones de la zona sur del Perú.

Mientras en Europa, los primitivos pobladores del Mediterráneo, apenas se atrevían por las costas de ese mar, relativamente pequeño, los primitivos pobladores de las costas del Ecuador, se enfrentaban a los peligros de un viaje oceánico, sometidos al temperamento cambiante del Océano Pacífico, en viajes de miles de kilómetros, a bordo de una nave cuyos secretos no han sido suficientemente estudiados: la balsa. Los mitos respecto de viajes legendarios deberían tener por tanto como principales protagonistas a los valdivianos y sus descendientes.

ManglarEl Manglar

El manglar es un ecosistema complejo, rico y muy diverso. Se desarrolla en la interfase tierra firme- mar abierto, en las zonas tropicales y subtropicales del mundo.

Debido a la importante biodiversidad que alberga, constituye un ecosistema irreemplazable y único. Las raíces aéreas de sus árboles surgen de las aguas saladas en las costas, estuarios y deltas, formando un armazón que alberga a multitud de especies animales (aves, peces, moluscos y crustáceos), muchas de ellas importantes para la alimentación humana. Los manglares conforman zonas de apareamiento y cría de muchas de estas especies, y son el refugio para peces en desarrollo, y otras formas de vida marina.

La cultura Valdivia, conocía el valor del ecosistema del manglar y lo utilizaba en forma sustentable.

El llegar a conocer al manglar y utilizarlo, permitió a los Valdivia pasar de ser grupos nómadas o seminómadas a sedentarios. Los hallazgos arqueológicos demuestran que los asentamientos ocurrían entorno del manglar y que ellos utilizaban sus productos. Llegaron a utilizar sustentablemente el manglar, luego de mucha experiencia, desarrollando un modelo que consistía en tres etapas: recolección de mariscos, cuidado del manglar para su regeneración y nueva cosecha.

El manglar permitió el desarrollo de grupos humanos en la mayoría de las zonas del país que estaban asentadas en torno a estos bosques.

Se cree que la utilización racional del manglar pudo ser el ''preludio de la agricultura''. Una vez que el pueblo de Valdivia desarrolló la agricultura, la actividad de recolección de los productos del manglar estuvo a cargo de las mujeres, lo que les dio la respetabilidad en el grupo, característica importante de la sociedad Valdivia, que está reflejada en su fina alfarería.

Grupos humanos asentados más al interior tenían intercambio con aquellos que poseían control del manglar. Esto sucedía posiblemente 2.500 años a. C., como lo demuestra las pruebas de carbono 14.

Estas culturas, que están entre las primeras conocidas de la humanidad, sin embargo no lograron devenir en civilizaciones por la paradoja encerrada en la riqueza del medio en que vivían: la tierra, pródiga, exuberante, les proporcionó los alimentos necesarios para descubrir la agricultura, desarrollar la cerámica hasta límites que superan ampliamente el utilitarismo, descubrir los secretos de la irrigación, aprender a navegar y aventurarse hasta límites no imaginados, pero al mismo tiempo les impedía una comunicación terrestre eficiente: las selvas húmedas, los grandes ríos, las enormes montañas fueron obstáculos que impidieron su expansión.

Las plantas aparentemente cultivadas por los valdivianos incluyen el maíz, una especie de habilla (leguminosa de excelentes propiedades nutritivas), el algodón, y la achira. Se ha sugerido también, a base de evidencia más indirectas, el cultivo de la coca, el mate y la yuca, aunque no existen pruebas definitivas. El perro, animal domesticado durante el Pleistoceno, está presente en más de un sitio valdiviano.

En la vivienda más tardía (Valdivia III ­ VII), las chozas conservaron la forma elíptica pero fueron más grandes, con dimensiones de unos 8 x 12 metros. Estas chozas más grandes tuvieron paredes de postes gruesos colocados verticalmente en trincheras de plano elíptico. Se supone que huecos de postes mayores dentro de cada choza sirvieron para sostener el techo, que probablemente fue de paja.

Dentro de las chozas hubo acumulaciones de basura doméstica, especialmente conchas, huesos, cerámica rota y utensilios de piedra. Análisis muy detallados de la distribución de resto dentro de la choza indican que una parte se acumuló durante la ocupación de la choza y el resto después cuando la choza abandonada se convirtió en basural. También hubo fogones en el piso de la choza e indicios de muros internos para subdividir la choza.

Sin embargo, la muestra más impresionante del nivel alcanzado por la tecnología del primitivo hombre del Ecuador es la metalurgia: carecían de hierro, pero tenían refinados sistemas de elaboración de piezas utilitarias y decorativas utilizando el oro, aprendieron a aprovechar su maleabilidad y crearon finísimos adornos con hilos de oro, o delicadísimas figuras minúsculas con formas antropomorfas y zoomorfas; la plata, que requiere instrumentos de fundición con un cierto grado de refinamiento, pero en especial, contribuyeron, aunque los conquistadores españoles jamás lo advirtieron, con descubrimientos de enorme refinamiento como los de los sistemas de fundición mediante toberas de arcilla, que generaban el calor suficiente para fundir el platino y utilizarlo en aleaciones, técnica que en el hemisferio occidental solo se descubrió hacia 1730 (cuatro mil años más tarde).

La cultura Jomon

Muchos han intentado vincular la cultura Valdivia con la cultura neolítica japonesa Jomon.

Esta cultura asiática se desarrolló entre los años 10.000 a. C. y 1.000 a. C.

Se han hallado vestigios de esta cultura en concheros y valles costeros, se trata de pequeños asentamientos con viviendas en forma semisubterráneas, con un poste central que sostenía la cubierta.

El medio de subsistencia, pese a ser una cultura neolítica, se basaba en la recolección, la caza y la pesca. El único animal doméstico era el perro.

Los enterramientos consistían en depositar el cadáver sobre el suelo, sin ningún ritual ni ajuar funerario.

No conocían el tejido, pero llevaron a cabo trabajos de cestería y realizaban pequeñas figurillas de barro de finalidad magicofálica.

Fuentes:

http://www.dlh.lahora.com.ec/paginas/historia/historia2.htm

http://www.cncultura.gov.ec/cultura/HTML/ECUADORANTIGUO.HTM

http://es.geocities.com/culturaarcaica/preh.suramerica.html