Cultura Santa María

 
 
Cargando ....
  Culturas nativas de América
PortadaPortada Culturas Áreas Culturales Primeros Americanos Sitios Arqueológicos Arte Precolombino Cosmogonía Dioses y Personajes Míticos Lenguas Escritura y Simbología Biografías Textos y Documentos Mapas Colecciones Pictóricas y Fotográficas
 
 
 
 
 
Urna funeraria

Urna funeraria. Museo Arqueológico.
Ruinas de los Quilmes.

Vínculos Culturas NOA
Cronología Cultural
Sitios NOA
Artes
La cultura Santa María se asienta hacia el año 1.000 en los valles Yocavil o Santa María, del Cajón -Catamarca- y Calchaquí -Salta- hasta el nevado de Acay, desplegando en toda la magnificencia la cultura agroalfarera en el Noroeste argentino.

Fueron agricultores intensivos, con grandes obras de irrigación incluyendo represas y andenes de cultivo, lo que permitió sustentar sus considerables poblaciones. Entre los cultivos se encontraban: maíz, papa, poroto, quinoa y zapallo. También recolectaban los frutos del algarrobo y el chañar.

Su patrón de asentamiento se caracterizó por tener a las aldeas ubicadas en sitios elevados y compuestas por casas comunales rectangulares habitadas por familias extensas. Se originaron así poblaciones que en varios casos superaron los 1.000 habitantes.

Alcanzaron una gran complejidad sociopolítica, centralizada por un señor, cuyo poder era hereditario. Los guerreros y sacerdotes ocupaban una alta jerarquía dentro de la sociedad. Estos personajes han sido representados en las piezas de cerámica y de metal ostentando distintos símbolos de poder, como túnicas, tocados cefálicos, armas, o cabezas-trofeo.

Trabajaron metales como el cobre, el oro y la plata, alcanzando notables niveles de desarrollo especialmente en escudos y hachas ceremoniales.

Realizaron grandes vasijas cerámicas muy decoradas. Son características las urnas funerarias para bebés.

Usaban las llamas como animales de carga para realizar caravanas, desarrollando un importante intercambio económico y cultural con distintos pueblos vecinos, especialmente los de la Puna.

Hacia 1430 llegan grupos quechua procedentes de los Andes peruanos y poco después Incas y españoles, interrumpiendo el desarrollo de la cultura nativa más avanzada del territorio argentino.

Santa María y Belén constituyeron dos facetas de un mundo compartido, donde el intercambio social y de productos fue muy dinámico, sobre todo, en los momentos finales prehispánicos, aunque cada uno mantuvo su propio estilo y su ámbito territorial independiente del otro. Junto con Sanagasta integran el gran conjunto protohistórico de los pueblos Diaguitas, con un nexo común entre los distintos aspectos culturales: la lengua Kakán.

Viviendas

Planta de casa comunal.
Ruinas de los Quilmes

A: patio comunitario
B: habitaciones
C: fogones


Fuentes:

Amerindia. Introducción a la etnohistoria y las artes visuales precolombinas. Cesar Sondereguer ~ Carlos Punta. Editorial Corregidor. 1999

Nuestros paisanos los indios. Carlos Martínez Sarasola. Emecé. 2005.