Huitzilopochtli

Dioses y Personajes de los Míticos de los Pueblos Originarios.
Cargando ....
Portada Pueblos OriginariosPortada
Twitter Pueblos Originarios
Secciones Pueblos OriginariosSecciones
linkCultura Azteca
linkCosmología Azteca 

Huitzilopochtli, "Colibrí Azul a la Izquierda", era el dios del Sol y la guerra. Es representado como un hombre azul completamente armado, con plumas de colibrí en su cabeza. Los aztecas creían que los guerreros muertos regresaban a la vida como colibríes y que el sur se encontraba a la izquierda del mundo.
Manuscrito Tovar

Ampliar ImagenImagen del Manuscrito Tovar.
El documento contiene, la descripción de la fiesta de Huitzilopochtli.

El nombre de Huitzilopochtli, por lo tanto, significaba el Guerrero del Sur que volvió de entre los muertos.

Fue él quien le dijo a los aztecas donde construir su ciudad.

Su madre Coatlicue se embarazó con Huitzilopochtli cuando una bola de plumas cayó desde el cielo y la tocó. Los hermanos y hermanas de Huitzilopochtli pensaron que su madre Coatlicue los había deshonrado con ese embarazo misterioso.

Códice Veytia

Códice Veytía.

Una hermana de Huitzilopochtli, Coyolxauhqui, alentó a sus hermanos y hermanas estrellas para matar a su madre Coatlicue. Sin embargo, Huitzilopochtli brotó de su madre y la salvó. Coatlicue lamentó tanta violencia. Luego, Huitzilopochtli le cortó la cabeza a Coyolxauhqui y la lanzó al cielo donde se convirtió en la Luna.

Los Aztecas solían ofrecerle sacrificios humanos a Huitzilopochtli. Las víctimas eran usualmente prisioneros capturados en las guerras frecuentes que los Aztecas tenían contra sus vecinos. Los sacrificios eran con la intención de asegurar la lluvia, las cosechas y la victoria en las guerras. La forma más común de sacrificios practicados por los Aztecas era la de arrancarle el corazón a un cuerpo vivo y ofrecerlo al Sol.

El primer santuario consagrado a este dios fue construido en el lugar donde los sacerdotes encontraron a un águila posada sobre una roca devorando una serpiente. Los sucesivos gobernantes aztecas engrandecieron el santuario hasta el año "Ocho Caña" (1487), cuando el emperador Ahuitzotl le dedicó un impresionante templo.