Alfonso Caso

Biografías de Pueblos Originarios
Cargando ....
Portada Pueblos OriginariosPortada
Twitter Pueblos Originarios
Secciones Pueblos OriginariosSecciones
Alfonso Caso

México

1896 -1970

Nació en México en 1896, se graduó como abogado y realizó después la carrera de arqueología, recibiéndose en 1925.

Fue especialmente importante en las investigaciones del área cultural de Oaxaca; a partir de 1931, y por más de veinte años, se dedicó al estudio de Monte Albán, sitio al que encontró convertido en terrenos de cultivo, con mogotes llenos de vegetación añosa. Gracias a su laboriosa actuación, en la que recibió la ayuda no sólo de otros arqueólogos sino de muchos técnicos y particularmente de jornaleros que vivían y aún viven alrededor de este majestuoso lugar, pudo descubrir completamente más de veinte de los cientos de edificios y la más monumental de las plazas que configuran los restos de esta enorme ciudad prehispánica. Igualmente importantes son las 176 tumbas que exploró (entre ellas la Tumba 7, la más extraordinarias), pues mediante su estudio logró descifrar el sistema de vida de los pueblos zapoteco y mixteco, esto sin contar con los innumerables edificios de otros sitios hacia los que extendió su proyecto central, en el área mixteca y la zona arqueológica de Mitla, en el Valle de Oaxaca.

Fue parte de la llamada escuela de arqueología, la cual basaba el conocimiento de las culturas mesoamericanas en la reconstrucción del estilo de vida de los aborígenes mediante el estudio de sus manifestaciones culturales, como su arquitectura, su artesanía, su iconografía, sus objetos de uso cotidiano, su lengua, sus leyendas y su historia.

Descifró del sistema de escritura de las culturas prehispánicas de Oaxaca, llegando a comprender los jeroglíficos que usaron los zapotecos desde el año 500 antes de nuestra era, para nombrar a las personas, para contar el tiempo y para narrar sus conquistas, en complicados textos tallados en grandes piedras. Tiempo después, hacia el año 600 de nuestra era, con ese sistema de escritura contaban sobre todo sus violentas incursiones en los pueblos, sacrificando a algunos y tomando cautivos a sus dirigentes, todo ello para asegurar la supremacía del pueblo zapoteco, cuya capital era Monte Albán.

Estatua en Oaxaca

"Alfonso Caso, descubridor de Monte Albán"

Placa dedicatoria en la entrada al Museo del sitio de Monte Albán.

Asimismo, interpretó el sistema de escritura mixteca, cuyos pueblos plasmaron en libros hechos con piel de venado y pintados con colores brillantes, para narrar los mitos sobre sus orígenes, su procedencia de la tierra y de las nubes, de los árboles y de las rocas, y complicadas biografías –entre reales y míticas– de los personajes importantes, como sacerdotes, gobernantes y guerreros de esos pueblos (Ver: Explicación del reverso del Codex Vindobonensis). Uno de los primeros textos en descifrar fue el Mapa de Teozacoalco, a partir del cual el doctor Caso logró establecer correlaciones entre el calendario antiguo y el de uso cotidiano de nuestra cultura, además le permitió ubicar geográficamente la región que habitaron los mixtecos.

LibroMonte Albán, importante hallazgo arqueológico en América.
Los tesoros de una tumba en Oaxaca, México, revelan la espléndida cultura de los mixtecos.
Traducción del artículo que publicara en Octubre de 1932 en The National Geographic Magazine.
LibroExplicación del reverso del Codex Vindobonensis.

También estudió la cultura y la religión de los aztecas y se convirtió en uno de sus principales peritos. Descifró muchas de las famosas piedras grabadas que representaban a las deidades del México central, como la Piedra del Sol, que había sido la preocupación de muchos otros estudiosos de las épocas anteriores. Caso encontró que también se trataba de un sistema calendárico, parte de la cultura mexica en cuya raíz se encuentran sus mitos de origen. También descifró límites de territorios y una gran cantidad de eventos que involucraban a los dioses de lo que él llamaba el Pueblo del Sol, el pueblo mexica, que controló en gran medida los destinos de los demás pueblos mesoamericanos en una época cercana a la conquista hispana.

Para asegurar que el conocimiento que se logró fuera salvaguardado, fundó la Escuela Nacional de Antropología, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Museo Nacional de Antropología y el Instituto Nacional Indigenista, organismo que dirigió hasta poco antes de su muerte, en su afán de revalorar, como él decía, “al indio vivo, a través del conocimiento del indio muerto”.

Falleció en el Distrito Federal, el 30 de Noviembre de 1970.

Es autor de 300 obras, entre las que destacan: