Anacaona

 
 
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Taina

? ~ 1504

Anacaona

Retrato de Penny Slinger
Retrato de de J. Villalona

Retrato de de J. Villalona.

Princesa Taina de Quisqueya ("La Española"), su nombre significa "Flor de oro", hermana de Behechio cacique de Jaraguá, esposa de Caonabó cacique de Maguana.

Fue una mujer de gran belleza y enorme cultura, sus composiciones en forma de cantos y poemas era recitadas en los areytos (grandes fiestas comunales en las que, bajo la dirección del cacique, se cantaban y recreaban los mitos de creación).

Anacaona vio con admiración la llegada de los españoles, creía que podían producir un cambio positivo para su pueblo.

Con la muerte de su marido, Anacaona heredera el cacicazgo. Intenta persuadir a los caciques para que cesen su acoso. Aboga por una paz firme con los europeos. Hereda también, tras la muerte de su hermano, el cacicazgo de Jaraguá. Su poder ahora es total.

Pero el desprecio, los continuos abusos de los españoles e incluso la prohibición por parte de Roldán del matrimonio entre Hernando de Guevara y su hija Higüemota, convierte la admiración inicial en antipatía y odio.

Aún así sabe que sólo una paz firme podrá salvar a su pueblo. Es justo cuando llega una denuncia -posiblemente falsa- al gobernador Nicolás de Ovando de una conspiración.

Ovando toma la decisión de acabar radicalmente con ese presunto brote de sedición. Con un ejército de trescientos infantes y setenta jinetes se traslada desde Santo Domingo hacia el cacicazgo de Anacaona.

Ella cree a su vez que puede ser el momento para sellar las diferencias y comenzar una etapa definitiva de convivencia. Decide preparar una gran fiesta de recibimiento. Ovando la convierte en una carnicería.

Al momento de la masacre algunos indígenas lograron sacar a Anacaona del lugar, Ovando inicia una rápida búsqueda, hasta su captura, fue torturada, vejada, colgada y su cuerpo expuesto a los indígenas.

Este episodio, conocido como la masacre de Jaraguá, marca el ocaso taíno. Anacaona muere pero nace su leyenda, la de la mujer bella y culta que creyó en la paz y la convivencia.

Los indios que pueden salvarse quedarán convertidos en esclavos, entre los sobrevivientes estaban su hija (Higüemota) y su nieta (Mencia), el líder tribal Hatuey quien escaparía a Cuba y organizaría la resistencia, y su sobrino Guarocuya criado por los franciscanos, que lo bautizaron como Enriquillo quien iniciará una rebelión en 1520 en el Bahoruco, hasta 1533, año en que firmó la paz con un enviado de Carlos V.